Ene 31

Amor, sexo y covid

            Como en tantos otros aspectos esta pandemia nos está cambiando la vida, amor y sexo no se libran. Durante el confinamiento nos metimos en la cocina y nos pusimos creativos hasta que desapareció el abastecimiento de las harinas de repostería de las baldas de los súper, con el consiguiente aumento de masa corporal y cargo de conciencia. Pues, psicólogos y sociólogos están enfrascados en estudiar las repercusiones del covid en nuestro comportamiento sexual, es decir, que se nos quieren meter en la cama y como, en general, somos un poco pudorosos, pues andamos prestos a contar la última receta de los muffins (en mi pueblo madalenas de toda la vida), pero no nos abrimos tanto a compartir nuestras intimidades más placenteras. Como siempre, el primer aspecto que pone el punto es el económico. Sale el CEO de Control o el de Durex y dice que han mermado mucho las ventas de preservativos, por cuanto, deducimos que el encuentro esporádico para echar un kiki también se ha reducido. Sin embargo, aumentaron las ventas de juguetes eróticos manejados a distancia, incluso a través del móvil (si mi abuela levantara la cabeza). También creció el sexting, palabreja que acabo de aprender y cuyo significado comparto en un resumen a mi manera para quien no haya tenido tiempo de mirar en Google: calentarse mediante fotos y videos de contenido subido de tono a través de las redes sociales, wasap, email, etc. Vamos, que el confinamiento hizo arder las comunicaciones virtuales. Lo cierto es que las discotecas cerradas y las limitaciones de movilidad dejaron de capa caída el Tinder y los ligues de una noche. Más valía malo conocido que bueno por conocer o ganar autonomía como toda la vida. Por otro lado, la ansiedad, el miedo al contagio, a perder el empleo, puede que hayan rebajado los niveles de la libido. En unos años lo sabremos.

Diario Palentino, 31 de enero de 2021

Ene 24

De libro y sofá

     Como no hay mal que no venga bien, la pandemia nos ha recluido durante más horas en casita. Para quienes tenemos la suerte de tener casa, electricidad y comodidades ha sido una oportunidad para hacer limpieza profunda y organizar armarios y almarios. Pero hecho esto se hace largo vivir con tantas limitaciones. Ya nos contaron que habían aumentado las ventas de bicicletas estáticas y bebidas alcohólicas al mismo ritmo que bajaban las de ropa y calzado; sin contar la ruina de la hostelería. Por supuesto, crecieron las ventas por internet y sobre todo, como dice una amiga, alimentando al monstruo, léase Amazon. Después de casi un año, que hará en marzo, ya vivimos entre el hastío y la conformidad buscando nuevos recursos de distracción que nos ilusionen. Por cierto, también se han disparado las prescripciones de antidepresivos y ansiolíticos, sobre todo desde que el médico de familia desde su casa llama y aunque no conozca de nada al paciente le receta lo que le pidan; cuando termine esta movida les va a caer fatal tener que volver a sentarse frente a los pacientes reales no virtuales, con sus rostros de dolor y preocupación en primer plano. Pero, eso es tema para otro día. Una de las ventajas a destacar es que la venta de libros va en aumento, libros en papel y libros en formato electrónico. Cuanta falta nos hace abrir la mente a otros mundos para salir de nuestro enclaustramiento mental, el monotema y las manías que giran como un disco rayado. Ojalá los políticos leyeran más, nos dirían menos tonterías sin ninguna gracia. Leer como entretenimiento es una forma de meditación que enriquece, al ensimismarnos en lo que ocurre en las páginas podemos vivir entre líneas otras vidas, otras ideas, otras reflexiones, es como pasar un tiempo en otras cabezas que viven, sienten y piensan de forma diferente.

Diario Palentino, 24 de enero de 2020

 

Oct 11

No es broma, ni un cuento

            La historia de la humanidad está tejida con cuentos. Nos encantan, nos los cuentan desde que nacemos y nos los contamos a nosotros mismos durante toda la vida. Somos intrínsecamente cuentistas. Al final del relato nos gusta que acaben bien, pero a la mitad tiene que haber inquietud, zozobra, intriga, el héroe y el malvado. Ahora estamos justo en el medio. Una pandemia asola la población a nivel mundial, ya se cuenta más de un millón de muertos. Las autoridades sanitarias, los científicos e investigadores trabajan a máximo rendimiento. Ahora se ha visto que sanitarios, repartidores, transportistas, cuidadores del cuerpo y del alma, productores y proveedores de alimentos y medicamentos, son los únicos auténticamente necesarios. Queda claro que nos sobran muchos parásitos succionadores que no han tenido la dignidad de renunciar a las dietas que no han consumido; todo ganancia. Entonces, no es de extrañar que los negacionistas hagan su agosto, son especímenes de similar categoría. Si la clase política no estuviera tan desprestigiada no tendría tanto poder de seducción la indescriptible amalgama de personajes que componen el conjunto llamado negacionista. Lo mejor de cada casa forma ese mix de conspiranoicos, antivacunas, pseudocientíficos, bioestadísticos, astropsicológos, influencers, illuminati, curanderos, videntes y, como no, supremacistas de ultraderecha y algunos empresarios de miras cortas. Todo un cóctel exotérico que esconde a un sanador que se forra con sus tratamientos de hierbas y a una doctora que ha dejado su trabajo para vivir de las donaciones. Aprovechan que estamos hartos del agobio de las limitaciones y tenemos miedo, somos presa fácil de los desestabilizadores. Por otra parte, agresivos y violentos. El negacionismo no es broma, ni la pandemia es un cuento.

Diario Palentino, 11 de octubre de 2020.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Oct 04

Tiempo de comprender

           Tiempo de comprender. Es el lema que nos trasmite nuestra amiga Yoyé, sabia y discreta conocedora de la mente humana. Este covid, y sus limitaciones, nos dan la sensación de estar a tiro de la muerte y, por tanto, a reconsiderar nuestra ubicación. Lo que más se oye: “van a cambiar muchas cosas en mi vida”. Los tacaños se prometen desgastar la tarjeta del banco; los sufridores van a disfrutar a tope, los urbanitas sueñan con un huerto, los solitarios fantasean con salir de caza, y lo peor de todo, los que tienen poco se lo juegan en las máquinas o en la apuestas para acabar quedándose sin nada. Y es que no vale reflexionar en corto. Yuval Noah Harari (Sapiens, de animales a dioses) nos ilustra sobre lo que necesitamos para afrontar los tiempos venideros. Estamos inmersos en una revolución tecnológica desbordante. Cada diez años nuestro mundo será desconocido y debemos estar preparados para no perdernos. Nadie nos enseña los verdaderos recursos para sobrevivir al vértigo de los cambios. Él apunta solo dos: estabilidad mental e inteligencia emocional. De nada van a servir los conocimientos reglados, toda la información está en internet. Pero, las redes sociales nos han permitido crearnos una proyección narcisista que nada tiene que ver con lo que somos. Ahí está el error, nos confundimos con nuestra imagen retocada. Esta fantasía nos impedirá la adaptación. Necesitamos, como nunca antes, flexibilidad mental para reinventarnos al ritmo del avance. Nadie llegará la vejez en la profesión o en la especialidad laboral en que comenzó, desaparecen unos trabajos y nacen otros. Nuestro único equipaje, estabilidad mental e inteligencia emocional, requiere, antes que nada, descubrir nuestra esencia. Y con ello volvemos al Oráculo de Delfos: «nosce te ipsum» (conocete a ti mismo), cuya andadura no es tarea fácil, ni corta ni grata, es un parto con mucho dolor.

Diario Palentino, 4 de octubre de 2020.

 

Sep 27

Casado versus Ayuso y otras

           A juzgar por su ojo clínico es una suerte que el señor Casado no sea médico, donde pone el ojo que Dios nos ampare. Invistió de superpoderes a doña Cayetana Álvarez de Toledo para representar y defender los ideales de su partido; nos la presentó como un trofeo exótico, con su nacionalidad española, argentina y francesa, su doctorado por Oxford y, además, marquesa. Se le olvidó evaluarle la sesera y casi le arrastra hasta la ruina política cuando se metió de lleno a navegar entre las aguas de VOX y el manicomio. Zarpazo y fuera. Pero la ex no se conformó y le puso verde por cada micrófono que encontraba delante. Hasta La Razón se ha enfadado con ella, madre mía. Otra de sus conquistas, Isabel Natividad Díaz Ayuso, conocida por Ayuso a secas y con un curriculum mucho más humilde, adolece del mismo problema, el descontrol mental, dime con quien te juntas y te diré quién eres. La gestión de la pandemia en Madrid ha sido, desde sus comienzos, halagada y vitoreada por Casado como ejemplo a seguir, «La gestión de Ayuso es lo que haríamos a nivel nacional», dijo. Menos mal que lo que dice nunca tiene mucho predicamento ni tan siquiera en su partido. Hoy el guirigay interno en el gobierno de la Comunidad de Madrid es para meter miedo. El viceconsejero de Salud Pública anunció un confinamiento que Ayuso no había decidido. El consejero de Sanidad está de acuerdo con Illa pero no con Ayuso. Mientras tanto los madrileños caen como moscas, no hay camas hospitalarias ni médicos ni personal. Los confinamientos selectivos y discriminatorios, en los barrios que no votan al PP, provocan disturbios que la policía nacional disuelve con violencia desproporcionada. Ante este espectáculo Ayuso ha caído en desgracia, en Génova está prohibido mencionarla. Espabila chaval, que entre tus despropósitos y los de tus comparsas nunca ganarás elecciones.

Diario Palentino, 27 de septiembre de 2019.