May 09

Guerra de líderes

           La democracia, como elemento vivo, es cambiante. Según las circunstancias en las que viva un pueblo así exigirá a sus representantes. Se ha visto en las últimas elecciones madrileñas. El Partido Popular no ha digerido la moción de censura que cambió a Rajoy por Sánchez en la Moncloa. La deriva de Albert Rivera hacia el PP, y la negativa de los populares a abstenerse en la investidura de Sánchez empujaron al PSOE a volver la vista hacia Unidas Podemos. A partir de ese momento la consigna de las derechas ha sido duro y a la cabeza. El PP no se ha privado de utilizar torticeramente a los representantes de todas las instituciones como esbirros para lanzar dardos en cada aparición en los medios, aunque fuera para cortar cintas en inauguraciones y con la bandera española detrás. Ya no hay guerra de partidos ni de siglas ni de ideologías. Las derechas han presentado a Sánchez como enemigo de los españoles y han utilizado a Iglesias como ariete para desmerecer a todo el gobierno. Ayuso se ha configurado como una versión de Margaret Thatcher. De hecho, si echamos un vistazo a las hemerotecas repite al pie de la letra sus frases. La joven Ayuso que en medio de la pandemia se presentó como una loca inconsciente, incluso para los barones de su propio partido, resultó que tenía una campaña bien orquestada y aprovechando el hartazgo de ciudadanos, comerciantes y hosteleros les gritó lo que querían escuchar: Madrid first, first, first. Poco tenía que hacer el durmiente Gabilondo ante tal embestida, aunque el responsable no fuera él, sino quien le puso. Desde ahora la política española tomará el camino del liderazgo, no valdrá cualquiera para encabezar una lista contando con el apoyo del aparato del partido y el voto fiel de afiliados y simpatizantes; el carisma personal será lo determinante. Se necesitan ejemplares alfa.

Diario Palentino, 9 de mayo de 2021 

Mar 03

Por qué les molesta tanto…(el feminismo)

          Por qué a la ultraderecha le molesta tanto la libertad y los derechos de las mujeres, si con la igualdad ganamos todas y todos. Parece que les resulta insoportable respetar los límites de otras personas si se trata del sexo femenino. Quieren romper de nuevo las fronteras de la dignidad y volver al viejo patriarcado de ordeno y mando, y tienes los hijos que yo diga cuando yo quiera, y cuando yo hable tú te callas, y yo decido en esta casa lo que hay que hacer, porque yo traigo el dinero, y tú qué has hecho en todo el día. Esas expresiones típicas de machos acomplejados por no estar seguros en su pellejo, volveremos a escucharlas si los ultras siguen en su empeño de mantenerse como viriles cavernarios a caballo (Ian Gibson) y alimentarse de los votos del miedo. Veamos el perfil del elector de VOX: (CIS) hombre de entre 35 y 44 años, residente en núcleos de provincia de menos de 100.000 habitantes, estudios de bachiller y por ocupación autónomos, agricultores y pequeños empresarios. Según Metroscopia el 72% serían hombres y el 28% mujeres, éstas de más de 51 años. El sueldo de este votante estaría alrededor de 2.000 euros mensuales y su ideología muy de derechas, de modo que se nutre de los sectores más conservadores del PP y de Ciudadanos. Se ve que no quieren competencia en el mundo laboral porque siendo menos tocan a más, no quieren que les juzguen por maltratadores, pero sí chacha gratis que les espere para satisfacerlos. Parece que tengan bajo la almohada “La guía de la buena esposa” que entregaba la Sección Femenina a las mujeres cuando hacían el Servicio Social obligatorio. Leed, por favor, ese manual de la esclava perfecta. Es el programa de la derecha para nosotras. Y si os gusta no vayáis a la huelga el 8 de marzo y luego votad a VOX.

«Diario Palentino, 3 de marzo de 2019»

Nov 13

Trump, el bárbaro y Melania, la modelo

locosderemate“Las sociedades enfermas engendran monstruos”

            Hoy parece obligado hablar del personaje en escena. El miedo corre como el agua, no hay rincón al que no llegue, y es contagioso. El hombre más poderoso del mundo, un megalómano, bárbaro sin límites, caprichoso y rencoroso va a dirigir los destinos de su país y del planeta. Cuando no hay escrúpulos, solo ansia desmesurada de poder sobre base de indolencia, el peligro come a la mesa. No hay sector de la sociedad o de la economía que no tema lo que viene. El último loco de la historia mundial, Adolf Hitler, aterró y devastó Europa, y no tuvo ni una centésima parte del poder que ahora tiene la nueva amenaza para la convivencia, la democracia y la justicia en el ámbito geopolítico mundial.

            Repasando sus alegatos electorales se ponen los pelos de punta, además de las consabidas propuestas de construir un muro en Méjico o deportar a once millones de sin papeles, (un personaje de sus características que tiene hoteles y casinos ¿tendrá en condiciones legales a todos sus empleados?), de permitir y fomentar el uso de las armas de fuego para el profesorado y su venta a quienes tengan antecedentes penales, de decir de las mujeres “las agarro por el coño”, o castigar penalmente a las que aborten en el país que más presume de libertades, pretende propulsar leyes sancionadoras de la difamación para ganar dinero con las condenas a periodistas que lo critiquen, la prensa opositora ya teme sus venganzas, y es que tiene poder para nombrar a los jueces, que son vitalicios y ahí quedarán cuando él se vaya. De hecho, en todas las esferas de la administración dispone de cuanto mil vacantes de altos cargos y funcionarios que puede rellenar con gente de su talante. En economía habla de aranceles, de cerrar fronteras y acabar con los tratados comerciales y los que controlan las emisiones contaminantes o de imponer a las importaciones de China una tasa del 45%. En cuanto a la OTAN se desentiende, dice que cada país se defienda, así que Putin se frota las manos.

            Para una nueva conflagración mundial solo hacía falta un loco al timón. Nadie sabe cómo ha sido, nadie creyó que ganara, pero ahí lo tenemos a la expectativa de la barbarie que quiera desatar a su capricho. El futuro pinta feo. No hay quien pueda pararle los pies. Una vez más, el populismo ha fraguado en la ignorancia. De la primera dama…, hablaremos otro día.

«Diario Palentino,13/11/2016»

 

Dic 13

¡Alerta, mujeres, cuidado con Ciudadanos!


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“Para las mujeres un logro cuesta siglos, perderlo, un minuto”

             Que Ciudadanos, y su candidato “dolcegabbana”, son de derechas a nadie sorprende. Eso de ser “liberal en lo económico” se traduce en que cada palo aguante su vela y quien más pueda que más tire. Se han estado camuflando en un sí pero no, a medias tintas como equilibristas en el alambre, hasta que llegó la hora de ponerlo por escrito y se les vio la intención de heredar a los abuelos del PP. Eso, si no pactan…, o se fusionan.

            Para la sanidad nos tienen preparado un buen zarpazo. Para la educación más de lo mismo, sexismo y elitismo. Para el mercado laboral, sálvese quien pueda. En las pensiones, a buscarse la vida con planes privados. De su transparencia, ni hablamos.

            Pero, ojo, ojo, a las mujeres…, nos ponen en el camino de vuelta al velo, la falda por debajo de las rodillas y aguantar la dominación macho a la vieja usanza. El mensaje de Ciudadanos sobre suprimir las penas específicas por delitos de Violencia contra las mujeres  supone carta blanca a los maltratadores y aspirantes a serlo, por supuesto que todo macho que se precie ha captado el mensaje y les va a votar.

            Siglos de lucha, de feminismo de frontera, de dolor y sufrimiento nos ha costado levantar un dedo para que se nos reconozca como personas, ciudadanas con derechos y libertades. Apenas hace ochenta años que podemos votar, treinta y dos que comenzamos a ser dueñas de nuestra maternidad, apenas diez, que los delitos contra nosotras, por el hecho de ser mujeres, han salido del ámbito privado para ser una cuestión pública. Y ahora, en un momento, en ese instante de meter el voto en la urna, unos señoritos nos quieren arrebatar, de nuevo, nuestra integridad física con su mediática cara bonita y sus palabritas. Y, alguna picará. Sí seremos tontas. Nada más recordar, otra vez, y son datos oficiales, que desde 2003, son 800 mujeres asesinadas, el mismo número que las víctimas de ETA en toda su historia.

            Cerrar filas, es ahora lo que toca, nosotras con todos los hombres justos que no anteponen su hombría de entrepierna a lo que debe ser y conviene al conjunto de una sociedad mejor. Y seguir en la tarea de lograr que la presencia femenina en los órganos de poder deje de ser un cuento. En Palencia, que nos conocemos todos y todas, y de la pata que cojeamos, lo inteligente es votar a mujeres. Nuestras candidatas son de lujo, nos representan bien.

Jul 26

El provincianismo catalán

list_321px“No se entiende ese afán de querer ir de más a menos”

            Con sus defectos y virtudes nos está tocando recorrer una etapa de globalización en la producción, de concentración de la población mundial en grandes núcleos urbanos y de poderes supranacionales; la Unión Europea, el FMI o los mega bancos continentales. Tendemos a lo grande, a lo inmenso casi. Las comunicaciones, los transportes y la movilidad rompen fronteras como si fueran telas de araña. Con un solo dedo un dron nos vigila, nos lleva un paquete o nos ataca, desde el aire. Y en medio de este panorama, como por reacción, surgen con virulencia movimientos independentistas que proponen desmarcarse de la deriva general para volver a ser nimios, insolventes, enanos y comenzar de cero.

            El llamado nacionalismo catalán procede del medio rural, siempre sociológicamente más retro. La cosmopolita e intelectual Barcelona no puede desear un repliegue en su prestigio cultural e intelectual bien ganado durante siglos. Tampoco las urbes industriales, ni sus empresarios ni sus trabajadores debieran permanecer en silencio ante tamaño descalabro para sus economías; tendrían que abrir nuevos mercados, sus producción se colapsaría si en el resto del país no consumimos lo que ofertan, o su pertenencia a España dejara de ser un referente de solvencia para los compradores externos.

            La guerra del idioma es todo un esperpento. Una pequeña lengua, con reducido acervo literario y que en la propia Cataluña apenas supera 5 millones de hablantes dispersos fuera de las áreas metropolitanas de Barcelona y Tarragona, se enfrenta a los más de 500 millones de hispanohablantes repartidos en todos los continentes, a toda una macrocultura literaria, cinematográfica, historiográfica y científica de formación milenaria. Es que, ojo, incluye toda latinoamérica. Increíble, ánimo tienen, desde luego.

            Pero, con independencia del respeto que debemos a las singularidades, lo más incomprensible es el planteamiento belicoso y xenófobo contra el resto de España, como si gallegos, asturianos, andaluces, canarios, extremeños, peruanos, chilenos, argentinos, etc.,  odiaran a los catalanes y les desearan lo peor. Parecen alimentarse de un complejo de superioridad a la par que exhiben un victimismo lamentable. Muchos siglos de historia común nos han hermanado, hemos sufrido, llorado, reído y crecido juntos, nos queremos. ¡A qué viene tanto espectáculo!

«Diario Palentino, 26 de julio de 2015»