Feb 10

Demasiados insultos

            Estamos saturados de ruido. Para algunos políticos la democracia ha dejado de ser un bien preciado y respetado. Los insultos a destajo contra el gobierno son una absoluta falta de respeto para con los ciudadanos, las patrañas y las cifras manipuladas no lo son menos. No sé si es que estamos tan entretenidos entre Telecinco, el futbol y el resto de las pantallas que no nos damos cuenta de las auténticas barbaridades y la falta de educación de algunos voceros, quienes a falta de elegancia y una buena formación en oratoria tienen que recurrir al insulto y a expresiones soeces fuera de tono para llamar la atención y ser escuchados, aunque sea a base de escandalizarnos con su barriobajeza. Es lo que le ha sucedido esta semana al presidente del Partido Popular, quien cercado por la derecha con el discurso neocon de VOX, en su margen derecha-centro por Ciudadanos y desde sus mismas entrañas por la corrupción, ha activado el botón del pánico y se ha disparado con una metralla de improperios descontrolados nunca antes escuchados en tribunas históricas de la respetuosa democracia española. Pero no para ahí, cuando Alfonso Guerra iba a hablar de su libro se desató contra Pedro Sánchez. Felipe González se une al acoso y se constituye en principal valedor de quienes atacan a su propia familia política. Lo nunca visto. La consellera de Justicia catalana echa de menos de Rajoy, dice que era un estadista y que Casado se ha echado al monte. Otro vendrá que bueno me hará.  No me extraña que las mentes más iluminadas se aparten de los focos ante tanta bulla, que la espiritualidad vuelva a ganar terreno. Mejor retirémonos a meditar, a contar respiraciones, a rezar por la paz mundial. Tal vez mucha gente pensando bien emita buenas energías al ambiente y vuelva la razón a las cabezas enloquecidas por la ira, la rabia y sobre todo, por el miedo.

«Diario Palentino, 10 de febrero de 2019»

Oct 27

Un PP acosado y acosador

         La movida independentista catalana fue alentada por Artur Mas y los Puyol para ensombrecer los graves casos de corrupción que habían expoliando los bolsillos de sus ciudadanos. Artur Mas fue quien puso al radical Puigdemon. Al PP de Rajoy le vino al pelo, porque estaban comenzando a juzgar los interminables casos de corrupción de su “organización criminal”, según definición propia del juez instructor. Así que todos a echar leña al fuego como auténticos bomberos pirómanos. Pero ninguno ha salido bien parado. Los separatistas presos, las familias divididas y Barcelona desprestigiada. Al PP no le ha ido mejor, los incontables asuntos judiciales en trámite dan para muchos años de noticias vergonzantes, de modo que hay que alzar la voz y meter mucho ruido. Y quién mejor que un joven ambicioso sin escrúpulos, que idolatra el caudillaje y el patrioterismo, para convertirse en la longa manu de José María Aznar, aquel hombre sin conciencia que nunca pidió perdón por tantas muertes inocentes justificadas con enormes mentiras en sede parlamentaria, aquel gobernante que tiene 12 de sus 14 de sus ministros implicados en corrupción, algunos ya en prisión. El PP está en la cuerda floja porque además le sale Ciudadanos a la par en derechura y Vox más extrema aún, lo que en términos de reparto de votos no le da para gobernar. Qué hacer, lo que hacen los perversos narcisistas, si no ganan rompen la baraja. Es lo que pretende, o las instrucciones que recibe, el hiperactivo Pablo Casado, distorsionar la realidad, atacar al gobierno con discursos barriobajeros que nadie cree y ofender a los españoles mancillando el órgano de representación por excelencia del pueblo con tantas mentiras, y es que quien hace un cesto hace ciento, y mentir a lo grande es su especialidad.

Diario Palentino, 27 de noviembre de 2018