Jul 23

A vueltas con nombres comprometedores

         Hacer y deshacer todo es labor. El ayuntamiento palentino acuerda retirar el nombre de Marta Domínguez al pabellón municipal de deportes y en la misma sesión aprueba llamarlo España-Duero. El descontento se respira en las calles de la ciudad, no tanto por el primer acto como por la decisión de colocar en un espacio público ciudadano el nombre de una empresa financiera que arrastra consigo los demonios de la corrupción de los últimos tiempos: investigados por estafa piramidal, créditos autoconcedidos por los propios altos cargos a sus empresas, cobros hipotecarios indebidos, políticos negligentes en su deber in vigilando, rescate a costa de las familias españolas y la reciente denuncia del FROB ante la fiscalía anticorrupción por nueve operaciones irregulares que sumarán perjuicios económicos por unos 120 millones de euros. Al descontento general se añade el de los individualmente afectados por cláusulas suelo, participaciones preferentes y subordinadas, ejecutados por impagos de hipotecas, etc. Ni aunque fuera el nombre de otra entidad menos polémica, no procede, no es bueno para la ciudad.

            Cien mil euros es el precio por el que algunos munícipes han vendido el nombre y la publicidad hasta diciembre de 2018, fecha en que se tendrá que hablar otra vez del tema. Un ejemplo más de mezclar churras con merinas y crear polémicas por cuatro perras que supone este mecenazgo en el global del presupuesto vigente de casi ochenta millones de euros. Vale que se muestre la publicidad interior del patrocinador, pero el nombre del pabellón que sonará fuera no añade nada favorable a la marca Palencia ni crea identidad estable. Denominar los espacios públicos de forma permanente y definitiva con referentes tradicionales o geográficos evitaría controversias innecesarias y una mayor sensación de integrar lo nuestro. Además el deporte ya está bastante contaminado por la sombra de los intereses crematísticos.

“Diario Palentino, 23 de julio de 2017”