Dic 18

Muchos políticos y poca política

liberalismo“Hace mucha falta que nos lo expliquen con claridad”

            La sensación que llega a la ciudadanía es que las cuitas entre políticos ocupan un espacio que debieran destinar a explicarnos lo que hacen con su mandato. Se pelean por los asientos, por los programas o por la forma de intentar quitarse de  en medio unos a otros, los informantes nos ponen delante de los ojos un panorama desalentador que solo beneficia a los partidos inamovibles que lo tiene claro, es decir a la derecha contumaz. Así lo han entendido en Ciudadanos, abandonan la socialdemocracia y se declaran abiertamente liberales. Qué suerte, dice un trabajador del tajo a cielo abierto, liberal suena a libertad. Ya claro, pero se parece solo en las letras. El hombre, confiado en el sonido de la palabra se queda sin saber que liberalismo es lo que le va a llevar al huerto a cambio de engrandecer las multinacionales, las grandes empresas y los pirata-empresarios sin escrúpulos, liberalismo es adelgazar las normas de protección del Estado, que cada palo aguante su vela, que quien tenga plan privado de pensiones tendrá una vejez tranquila y quien no lo tenga la tendrá miserable. Liberalismo es que solo exista una sanidad pública de ínfima calidad como en los viejos tiempos, te pagas el seguro o te llevan a la beneficencia, lo que ocurre en el admirado país de Donald Trump.

            Si hablas con un liberal te dice que tienen trabajo los jóvenes que se esfuerzan, pero te oculta que su hijo ha hecho un máster de treinta mil euros y ha estudiado idiomas por el mundo y gracias a eso tiene trabajo. El liberalismo es de derechas, es lo opuesto a la solidaridad del grupo social. Es el individualismo y la competitividad caiga quien caiga. Es el mayor obstáculo a la posibilidad de desclasarse por el esfuerzo porque se parte de desigualdad de oportunidades.

            En vez de mostrar tanta bulla interna, la responsabilidad de las formaciones políticas que presumen de mirar al  pueblo, de estar con la gente, de ocuparse y preocuparse por que la mayoría de ciudadanos puedan acceder en igualdad de condiciones a la riqueza común que se paga con los impuestos, debieran, pienso yo, hacer más pedagogía, enseñar lo que significan los términos que esconden traición. No existe el liberalismo de izquierdas, generoso y solidario, el liberalismo siempre es de derechas, llámese PP o Ciudadanos, o sus versiones regionales.

«Diario Palentino, 18/12/2016»

Jul 05

Necesitaban una cabeza de turco…, y la crearon

Ser-cabeza-de-turco-200x300Mientras desvían las miradas contra los griegos ¿qué estarán urdiendo en la trastienda?

               La victoria de Syriza en las urnas ha crispado a los mandamases del liberalismo económico que habían conseguido subyugar los ánimos de los ciudadanos a base de recortes materiales, y de paso de libertades y derechos, presentados como “necesarios”. Una auténtica estrategia de dominación a base de ahorcamiento económico.

               Quiénes son los mercados, los operadores financieros, los bancos, los acreedores, …Un montón de siglas y acrónimos esconden una estrategia bien planificada para reducirnos e  intervenir la soberanía de los estados, para convertir a los representantes políticos en esbirros de un  poder en la sombra del capitalismo más despiadado. Lo países no podemos decidir sobre nuestros recursos naturales, materiales y humanos, ya lo hacen por nosotros las grandes corporaciones que gobiernan los mercados a placer.

               Las urnas griegas, y el camino que llevan las españolas, hacen temblar el programa secreto de estricto control del mundo puesto a los pies de quienes van acumulando imperios y grandes empresas monopolísticas de productos de primera necesidad, véase Monsanto en agricultura, las petroleras y energéticas o los operadores de comunicaciones. Nos llevan por el camino de atarnos de pies y manos en la atención a lo más básico de supervivencia. Hacen uso intensivo del mensaje del miedo; si Grecia se baja del euro será el fin del mundo, y de paso, no votes a Podemos ni al PSOE, son amigos de los griegos perversos de Syriza. Patético, desleal, cínico, pero eficiente discurso. Los ciudadanos votamos con las tripas, con las emociones más primarias, los manipuladores de voluntades lo saben desde hace siglos, y a menor formación más facilidad de sometimiento y engaño. Mejor enfermos, analfabetos y débiles sin techo, para eso los recortes.

               La política de la eurozona no se caracteriza precisamente por defender la democracia ni la soberanía de los estados ni el bienestar de los pueblos. La Troika ha desarrollado una paradigmática política que más parece obedecer a un impulso de sadismo que a una pretensión de recuperación. El dinero del rescate griego ha parado en los bancos alemanes y franceses que equivocaron sus inversiones y luego han conseguido que les indemnicemos entre todos, tan solo un 10% de esos dineros llegó a una Grecia arruinada por los propios gobernantes-monigotes que impusieron desde la eurozona.

«Diario Palentino,  5 de julio de 2015»