Nov 12

Que es emocional

       Cataluña sigue en la brecha. La pelota ha pasado de la política a los estrados judiciales. Imputaciones, fianzas, prisión, arrepentimientos, traiciones, fugas, protestas, etc… plagan los titulares de prensa. Los periodistas han de elegir tema entre más y más corrupción, salarios bajos, crímenes machistas, pérdidas en rescates bancarios o de autopistas, desprestigio internacional, goles en los presupuestos, etc. Lo cierto es que en Cataluña detrás de tanto ambiente están las emociones. La visceralidad incontrolada puede nublar las mentes y es en parte lo que está pasando. Con la misma intensidad con que sufrirían por un hijo, por una madre, por un padre, por una separación conyugal, por haber perdido el empleo o sufrir acoso en el trabajo, muchos catalanes pierden el sueño y el hambre, discuten con los cercanos, se enfadan con los amigos y acaban llevando el malestar de la rabia a su propio cuerpo. Los wasap echan humo con arengas, convocatorias y mensajes dirigidos a que no se enfríe el ambiente de protesta. Se retuerce hasta lo inverosímil la propia historia, se ensalzan como tradiciones legendarias algunas de creación muy reciente, se mira mal a quien no se alinea incondicionalmente con la radicalidad. Ser del bando contrario a los independentistas es muy duro, cualquier duda expuesta a discusión recibe de vuelta un anatema, así, sin más contemplaciones. De sobra sabía Oriol Junqueras, desde su púlpito, que no iba a prosperar, de sobra lo supo siempre y así lo hizo saber a última hora Artur Mas, pero hay que agitar a las masas enfervorecidas por muchos años de cultivo de historias de represión y expolio. Mientras tanto la burguesía catalana mira hacia otro lado y el empresariado se va. 

“Diario Palentino, 12/11/2017”

Oct 29

El honor en la bandera

      Un anónimo ocurrente ha dicho que si a algunos les quitan las banderas se quedan en pelotas, lo ha clavado. No sé si seré poco patriota o no lo he entendido bien, pero la verdad es que las banderas no suponen para mí mayor quebradero de cabeza. Creo que las películas de conquistadores han exacerbado su valor. Bien parece que en el ejército se la honre como signo distintivo del país que se ha de defender en el campo de batalla, pero de ahí a convertir en histeria el abanderamiento de la sociedad civil va un paso largo, sobre todo cuando no hay ninguna necesidad de hacer valer lo que se tiene claro. Los indepes catalanes exhiben su estelada para que se los vea e identifique porque si no nadie sabría que existen ni lo que quieren, pero mandar mostrar banderas nacionales en todas las fachadas del resto de España suena a provocación más que a afianzamiento, por otra parte innecesario, el grande que lo tiene claro no precisa hacer demostraciones sobrantes. Y, supongo que fuera de Cataluña no debemos tener miedo a que los catalanes nos invadan, al menos de momento. Comprendo que los militares por razón de su trabajo y otras personas que no me atrevo a decir por qué ponen en la bandera el centro de su honor y su virtud, que la enarbolan con ahínco y la cantan canciones con pasión, se escandalicen con mi humilde opinión sobre este símbolo que tiene su funcionalidad en los edificios e instalaciones oficiales y nos identifica en la presencia internacional. Cada cosa en su sitio y las banderas también. No necesitamos decir a dos y pico millones de catalanes díscolos que los cuarenta y cuatro millones restantes somos españoles y vamos a seguir siéndolo al igual que ellos que no han dejado de serlo, con todos mis respetos hacia su eterno sueño.

“Diario Palentino, 29/10/2017”

Oct 08

Al final, el dinero ganará

     Lo que no ha conseguido Mariano Rajoy con su postura de pétreo murallón ni  los informes jurídicos en contra, lo que fue peor el remedio que la enfermedad de la violenta actuación de los antidisturbios y lo que más de la mitad de catalanes ha dicho con su coaccionado silencio, lo van a conseguir las empresas del IBEX y muchas PYMES cambiando el domicilio social del negocio, con lo que pagarán los impuestos estatales de igual modo pero se aplicarán a la balanza fiscal de otra comunidad, y los autonómicos y locales se les van a otros lugares. 

      Tienen fama los catalanes de amar el dinero sin mesura, de ser descendientes de esos afamados comerciantes del Mediterráneo que eran los fenicios, aunque no veo yo que sean más tacaños que otros pueblos de España, al revés, lo miran pero lo saben vivir, lo dan aire y disfrutan. La desbandada financiera que ha provocado la amenaza independentista es lo que más ha tocado la fibra separatista y ha sembrado confusión en los propios dirigentes. Entre Banco Sabadell, Caixabank y Gas Natural sumarán 1.175 millones de euros en impuestos que vuelan de las arcas catalanas. Otras: Abertis, Codorniu, Freixenet, Catalana de Occidente  y emblemáticas textiles familiares como Dogi, lo están estudiando o ya lo han acordado. El turismo ya se resiente, American Airlines aconseja cambiar los billetes hacia otros destinos, el Foreing Office  británico avisa de las manifestaciones en Barcelona, el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán informa de la tensa situación. Lo hoteles reciben cancelaciones y ni los viajeros nacionales del IMSERSO quieren ir a Cataluña. Dicen los financieros que el dinero es miedoso, tanto es así que algunos catalanes hacen cola para abrir cuentas y llevarse el dinero al Triodos Bank andorrano. Para el conjunto de España también el perjuicio es grave, Madrid y Cataluña, por este orden, son las comunidades que más aportan al PIB. 

“Diario Palentino, 08/10/2017”

 

Sep 17

Y mientras tanto, la corrupción 

    Cataluña es lo verdaderamente preocupante, pero como música de fondo siguen saltando en los juzgados nuevas chispas de corrupción, eso si no se queman, casualmente, los expedientes de los procesos contra los presuntos corruptos como ha pasado en Valencia. Por supuesto que el despropósito independentista nos tiene a todos en vilo porque ha entrado en niveles de posicionamiento y casi odio entre los mismos catalanes y con el resto de los españoles. Rajoy ha sido un mal, pero que muy mal gestor del asunto catalán. En 2012 recorrió España buscando adeptos contra el Estatut aprobado en la Cortes españolas y en el Parlament, lo impugnó y consiguió que se anularan los artículos consensuados que mantenían la calma entre el estado central y la autonomía catalana. Después se niega en redondo a conversar, a sentarse en una mesa y hablar, negociar, como hacen las personas normales, como es lógico y de sentido comúnque dice él constantemente para justificar su hacer o no hacer en todo. Erróneamente pensaba que poniéndose de culo y no mirando lo que pasaba iba a dejar de suceder, como los niños que se tapan los ojos cuando tienen miedo. Rajoy es un gobernante con mucho miedo y ninguna valentía, cada medida que adopta es para bunquerizarse, no tiene visión de lo que deja fuera, tres millones de españoles catalanes que quieren hablar de las condiciones de su autonomía, que tienen derecho a ser escuchados y comprendidos, al menos.  

        Ahora el conflicto se ha desbordado, un juego de egos, un pulso belicoso personalizado entre el PP y el Govern, dos machos alfa rompiéndose los cuernos a ver quién es más burro. El deber de un padre es escuchar a todos sus hijos, también a los rebeldes y protestones y saber encajar o negociar sus aspiraciones para que la familia siga conviviendo en su engranaje. Rajoy es un problema para España, ni siquiera ha sido capaz de mantener limpia de corruptos su propia casa.

“Diario Palentino, 17/09/2017”

Sep 10

La locura independentista 

     No venía yo hoy a hablar de este tema, pero la actualidad me arrastra. Los grupos radicales han tomado las riendas de una movilización que no puede terminar en nada bueno. Juegan con la violencia y el chantaje, quieren desestabilizar la convivencia ciudadana para arrimar el ascua a su sardina y provocar que alguien cometa un error para conseguir un mártir o dos y que su mentira de paso al victimismo y justifique su fanatismo. A Barcelona están llegando cientos de anarquistas europeos y grupos experimentados en agitación callejera de cara a la movilización auspiciada por la CUP frente al 1 de octubre. Pero antes está la Diada, mañana 11 de septiembre, una fiesta de todos los catalanes que, como ocurrió con la manifestación antiterrorista, será politizada a gusto de unos pocos irrespetuosos con sus conciudadanos. Los escritos de consignas emitidos por Terra LLiure y Endavan, núcleo duro de los “cuperos”, se afianzan en que “sin desobediencia no hay independencia”. 

     Se dice que el Govern está secuestrado por estos extremistas, lo que lleva a Puigdemont a ser el primero en complicar la Diada con arengas como “La respuesta a las amenazas debe ser una asistencia masiva a la Diada”. Los cuerpos de seguridad, Mossos, Policía Nacional, Guardia Civil y Guardia Urbana están ya preparados para lo que pueda suceder mañana. Imprevisible. La tensión está en su punto álgido justo en el momento de la mayor concentración catalanista del año. De momento han conseguido dos logros indeseables para ellos mismos: unir contra la causa a los grandes partidos de ámbito nacional y dividir, aún más, si cabe, a la sociedad catalana que ve amenazados sus ingresos procedentes de la industria, el comercio y el turismo. De momento los ayuntamientos de Barcelona, L’Hospitalet, Terrassa, Lleida, Tarragona, Mataró y Santa Coloma, que suman 2,5 millones de habitantes de los 7,5 millones de catalanes, no facilitarán el referéndum.

“Diario Palentino, 10/09/2017”