May 15

Momentos para la serenidad

Demasiada tensión, exceso de noticias negativas; las medidas del Gobierno, otra caída bursátil, los disturbios en las calles de Grecia, el Papa pregonando contra el matrimonio homosexual mientras su clero escandaliza al mundo  con nuevos escándalos de pederastia, Gran Bretaña estigmatiza los billetes de 500 euros, las cifras del paro, Garzón suspendido en un ambiente que hace dudar a la ciudadanía, la ira de sus defensores , la movilización y radicalización de quienes pretenden juzgar los crímenes del franquismo, los empleados del sector público se mosquean, los sindicatos… ¡Ay los sindicatos!

¡Ojo! en algún partido político se frotan las manos hasta la calentura. Cuanto  mayor sea la sensación de inestabilidad mayores posibilidades de crear confusión, de tapar escandalosas “presuntas” corrupciones, de quitar de en medio elementos molestos que quieran revolver en heces pasadas, de abrirse un camino saltando por encima de la dificultad.

Debemos mantener la calma, es lo que haría un cuerpo de ciudadanos maduro, capaz de analizar que la situación de nuestro país está inserta en un contexto internacional, que no estamos solos, ni somos los únicos, que estamos financieramente mejor incluso que Francia, Holanda o Italia, por no hablar de los muchísimos países que están peor en la misma Europa.

El catastrofismo y la división radicalizada de opiniones siempre  acaba dando beneficios a quienes tengan menos escrúpulos. No lo perdamos de vista.


Abr 12

A “algunos” del PP no les faltó de nada

elmundo.es

Sexo y orgías, el arma secreta de Gürtel

Esther Mucientes | Madrid

Actualizado lunes 12/04/2010 14:12 horas

Como si de una película de mafiosos se tratara, el caso ‘Gürtel’ no sólo está dejando al descubierto una trama de corrupción sin precedentes en España, con pagos ilegales y regalos a políticos, sino también una red de pagos en especies, como por ejemplo las prostitutas y orgías que ‘Don Vito’, llámese Francisco Correa, contrató para altos cargos públicos, constructores, empresarios y cualquiera que pudiera beneficiar a la red….”

Todo un reportaje, que el periódico elmundo.es ofrece con todo detalle para que nadie se pierda nada.
OTRAS NOTICIAS RELACIONADAS:

*Siempre era Navidad en la casa de los Gürtel

*Las conversaciones del caso ‘Gürtel’: todo por la pasta

*El día del tesorero

*Cayo Lara asegura que Gürtel está cada vez más cerca del despacho de Rajoy

*Álvarez Cascos acusa a la Policía judicial de falsificar pruebas del caso ‘Gürtel’

*Cospedal: mandos policiales “han pretendido manipular pruebas”

Abr 12

A "algunos" del PP no les faltó de nada

elmundo.es

Sexo y orgías, el arma secreta de Gürtel

Esther Mucientes | Madrid

Actualizado lunes 12/04/2010 14:12 horas

Como si de una película de mafiosos se tratara, el caso ‘Gürtel’ no sólo está dejando al descubierto una trama de corrupción sin precedentes en España, con pagos ilegales y regalos a políticos, sino también una red de pagos en especies, como por ejemplo las prostitutas y orgías que ‘Don Vito’, llámese Francisco Correa, contrató para altos cargos públicos, constructores, empresarios y cualquiera que pudiera beneficiar a la red….”

Todo un reportaje, que el periódico elmundo.es ofrece con todo detalle para que nadie se pierda nada.
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Mar 28

Ciudadanos cómplices

En la clase que nos gobierna se está empezando a llamar “política” a cualquier cosa. El término que describía y según siempre hemos entendido o se nos ha dicho a través de la Academia que vela por nuestro idioma, es: “Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados” y “Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos”, pero también “Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.”

Hasta aquí sin dudas, lo peor es si seguimos sumando acepciones del mismo Diccionario: “Cortesía y buen modo de portarse.”, “Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determinado” y por último: “Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado.”

Se ve que salvo por la alusión a la cortesía o el buen modo de comportase, no se exige otra deontología ni otra conducta ética al político. Cuando leemos en recientes encuestas que la clase política ha pasado a ser la segunda preocupación de los españoles por encima incluso del mismo terrorismo, quedamos impresionados, se nos escapan los improperios y se nos desborda la falta de fe en quienes nos gobiernan.

¿Pero es tan fácil escurrir el bulto? Después de todo en una democracia somos nosotros, los ciudadanos, quienes elegimos a los gobernantes, luego tenemos una gran responsabilidad en lo que nos hagan.

Si se llevan los euros a lo vivo, o trapichean, o malversan o prevarican, o simplemente están a ver que cae, es porque ya su propia elección como candidatos en el seno de los partidos viene viciada por una carencia total de funcionamiento democrático interno y el despliegue de una serie de artimañas que nos ponen en la bandeja de salida a supervivientes y sobachepas que para llegar a ser candidatos ya dominan las “artes políticas” entendidas de “aquella manera”

La siguiente fase es fácil, dejarse llevar por el voto cautivo y salir corriendo del Colegio Electoral para volver al sofá a seguir haciendo zapping. “Diario Palentino, 28 de marzo de 2010”

Mar 28

Ciudadanos cómplices

En la clase que nos gobierna se está empezando a llamar “política” a cualquier cosa. El término que describía y según siempre hemos entendido o se nos ha dicho a través de la Academia que vela por nuestro idioma, es: “Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados” y “Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos”, pero también “Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo.”

Hasta aquí sin dudas, lo peor es si seguimos sumando acepciones del mismo Diccionario: “Cortesía y buen modo de portarse.”, “Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determinado” y por último: “Orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un asunto o campo determinado.”

Se ve que salvo por la alusión a la cortesía o el buen modo de comportase, no se exige otra deontología ni otra conducta ética al político. Cuando leemos en recientes encuestas que la clase política ha pasado a ser la segunda preocupación de los españoles por encima incluso del mismo terrorismo, quedamos impresionados, se nos escapan los improperios y se nos desborda la falta de fe en quienes nos gobiernan.

¿Pero es tan fácil escurrir el bulto? Después de todo en una democracia somos nosotros, los ciudadanos, quienes elegimos a los gobernantes, luego tenemos una gran responsabilidad en lo que nos hagan.

Si se llevan los euros a lo vivo, o trapichean, o malversan o prevarican, o simplemente están a ver que cae, es porque ya su propia elección como candidatos en el seno de los partidos viene viciada por una carencia total de funcionamiento democrático interno y el despliegue de una serie de artimañas que nos ponen en la bandeja de salida a supervivientes y sobachepas que para llegar a ser candidatos ya dominan las “artes políticas” entendidas de “aquella manera”

La siguiente fase es fácil, dejarse llevar por el voto cautivo y salir corriendo del Colegio Electoral para volver al sofá a seguir haciendo zapping. “Diario Palentino, 28 de marzo de 2010”