Oct 15

444 Excluidos y otras carencias

           Al ayuntamiento de Palencia le debe sobrar el dinero porque ya tiene todas las necesidades ciudadanas y todas las instalaciones bien atendidas, todo está perfecto, por eso decide bajar impuestos, y no cualquier partida sino la que mayores ingresos supone, el IBI de Urbana que consigna en 2017 la friolera de quince millones, trescientos cincuenta mil (15.350.000,00) euros. Un impuesto de justicia porque grava la propiedad: quien no tiene no paga; un impuesto que los ciudadanos abonan con gusto porque certifica que poseen bienes inmuebles. La rebaja de un 3% en la cuota no se hará notar en las economías familiares ¿Qué puede suponer, 5, 6, 10 euros al año para una vivienda de tipo medio? Y, ahora la pregunta: Vd. ciudadano-propietario palentino ¿estaría dispuesto a renunciar a esos pocos euros a cambio de mejoras en instalaciones deportivas, jardines, servicios municipales,  limpieza,  transporte urbano o deporte infantil y juvenil? La rebaja solo beneficia a los grandes propietarios, no a las familias.

            Ese 3% del IBI Urbano va a suponer una merma de 460.500 euros. Fíjese, querido lector, casi medio millón de euros, lo que se puede hacer con esa cifra. Por mucho menos casi nos cae un nombre publicitario al Pabellón de Deportes, por mucho menos se minimizaron las fiestas de San Antolín. Con parte de eso se podría financiar material escolar, verdadera cuenta sangrienta para muchas familias palentinas. O contratar parados sin subsidio. O apoyar con mayor determinación a la Universidad Popular de Palencia, que con 85 profesores (infrapagados) imparte 177 cursos a 3.500 alumnos adultos y ha dejado fuera este año a 444 solicitantes por falta de medios. El gobierno municipal dice que la bajada va encaminada a la creación de empleo y de activación económica. Ya me contarán qué papel hace rebajar el IBI en ese fin. No se entiende si la intención es electoralista  o dejar campo quemado al que venga detrás. 

“Diario Palentino, 15/10/2017”

Sep 22

El misterio de la Calle Jardines (Cont. El expolio)

Ahora que están tan de moda los temas de terror y suspense, vamos a tener que pensar que sobre la urbanización de esos pocos metros que faltan para enlazar la continuidad de la calle Jardines levita un misterio indescifrable.

Años de negociación entre el precio puesto por la Diputación en 36 millones de euros, el valorado por el Ayuntamiento en 9 millones, y los 17 millones el acordado por la Comisión Territorial de Expropiación que se tradujo en una recalificación de 17.400 metros cuadrados de terrenos que pasaron de estar destinados para diversos usos de interés general a constituirse en solares edificables que la Diputación pondría en venta para sanear sus arcas hundidas.

El caso es que una vez conseguida la firma del acuerdo con “morreo” político incluido y triunfales fotos de la firma, la calle, por otro incomprensible motivo se quedó sobre la mesa del anterior Alcalde con el proyecto redactado, financiado, y sin urbanizar, aún a riesgo, como de hecho ocurrió, que diera lugar a la resta de, tal vez, decisivos votos en ambos barrios afectados de Santiago y Avenida de Madrid.

En el segundo capítulo, el actual Concejal de Hacienda, perdedor nato de cargos políticos (primero el de Concejal de Hacienda con Marcelo de Manuel y después el de Vicepresidente de la Diputación, acabando sus días absolutamente desnudado de todos sus poderes y enemistado públicamente con su “jefe“, para resurgir de su propias cenizas y volver a su antiguo asiento de La Hacienda Municipal, no sin extorsionar antes al entonces candidato y hoy Alcalde, Alfonso Polanco. En fin todo un espécimen político) ahora, sentado en el banco de enfrente, reniega de aquel atropello y para no remover al encrespado movimiento vecinal de la zona, que quiere la calle terminada, pero no los recreados solares adyacentes, alega que no hay fondos y ahí queda el erial tal cual estaba.

Después de todo ahora los solares serían invendibles, lo que sobran son viviendas en venta y en construcción y de paso el actual equipo de Gobierno de la Diputación se queda a verlas, con el caramelo en la boca.

Continuará…, no se pierdan el próximo capítulo de “El misterioso expolio de la Calle Jardines”