Feb 08

Así se gana un Congreso. El Pais.

“Me estaba explicando cómo se gana un congreso”. Así ha relatado la diputada Rosa Díez, portavoz de UPyD, que el nuevo secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, haya tratado de estrangularla junto a la bancada de la oposición, a la vista de todos. No ha querido precisar más sobre la broma la parlamentaria, que en 2000 vivió en carne propia el proceso que ahora ha ganado el exministro, cuando fue candidata a la Secretaría General del PSOE.

 

 

 

Feb 05

Seguiremos trabajando para renacer de nuestras propias cenizas

Con 12 votos más, de los 956 delegados, la elección de Carme Chacón como Secretaria General del Partido Socialista hubiera supuesto una ilusión renovada, una esperanza nueva, el encanto de la sorpresa y, asimismo, hubiera creado  en el Partido Popular, que nos gobierna, la preocupación de enfrentarse a una adversaria desconocida con unos seguidores animados y dispuestos a hacer bien el trabajo. El factor sorpresa y desconcierto del enemigo es clave estratégica en cualquier lid.

Pero si Felipe González quiere deteriorar su propia imagen de histórico estadista entrando en las mierdillas de contubernios del “aparato”, allá él. No es de recibo que, según se cuenta, pase una noche de hotel llamando a capilla a algunos “flojos” seguidores de Carme para cambiarles el voto ¿al dictado de Griñán?, y ¿a cambio de qué?, puede que simples presiones o tal vez promesas de cargos o carguillos, más bien en la cosa orgánica del aparato porque lo que se dice en instituciones públicas de eso ya apenas tenemos, mientras tanto Griñan se aseguraba con Rubalcaba la presidencia del Partido haciendo el doble juego a Chacón y desafiando al propio Felipe González que apostaba por la continuidad de Chaves al frente de la presidencia. Maquiavélico ¿no?

Sin embargo, y a pesar de este literal y descarado hurto de votos, han quedado medidas las fuerzas. Y vistos los resultados electorales de Rubalcaba en las Generales (110 escaños), para adivinar el futuro socialista inmediato no es preciso acudir a la pitonisa del Parque María Luisa.

De modo que solo nos queda una opción, seguir trabajando para que llegue esa mujer joven y valiente que representa con su coherencia política y personal a un amplio espectro de la sociedad esperanzado en escuchar una voz amiga que supiera de lo que hablaba y dijera: “Lo que decimos, lo hacemos”