Ago 25

Tensión migratoria

Crecientes conflictos políticos, sociales y religiosos cercan el Mediterráneo. Migrantes y refugiados se lanzan al mar de cualquier manera con tal de salvar la vida o disfrutar de mejores condiciones, pero solo en el límite sur de Europa recibimos las oleadas ante el paripé del resto de países de la UE, que bajo el peso de Francia, Alemania y Bélgica, se reúnen una y otra vez sin a acabar de hincar el diente a la patata caliente mientras se la coman otros. Grecia estuvo años recibiendo y acogiendo sin rechistar miles de refugiados asiáticos, a pesar de la grave crisis económica en que estaban inmersos sus habitantes. La ultraderecha italiana ha dicho basta y amenaza con dejar de financiar su parte a la UE si no se adopta una solución definitiva. En España se debate sobre la devolución en caliente de migrantes, algunos llegan cargados de cal viva para arrojar sobre nuestra guardia fronteriza, lo que no beneficia a su causa, al igual que las imágenes de unos manteros que atacan con violencia a un turista en plena calle. En un barco anclado en Italia algunos ocupantes inician una huelga de hambre a modo de presión mediática. La religión islámica ya de por sí inspira desconfianza y temor. No pinta bien para que sean acogidos con benevolencia los que llegan, munición que rentabiliza a tope la derecha española y europea. El miedo y la inseguridad paralizan, hacen fáciles las presas, lo saben bien los cazadores de votos. Nunca ante en la historia del mundo hubo tantos movimientos migratorios simultáneos. Mientras tanto en la sombra del anonimato miles de ciudadanos y voluntarios a pie de calle ayudan a estos seres humanos de todas las edades que llegan en precarias condiciones. Un dilema de calado y difícil solución.

Diario Palentino, 25 de agosto de 2018

Ago 18

Mejor hablamos de Franco

       Rueda por los titulares de prensa del mundo el repugnante e inmenso escándalo de los eclesiásticos pederastas de Pensilvania. Iba a opinar sobre ello, pero aún no puedo, tengo la náusea en la garganta y el estómago revuelto. De modo que hablemos de Franco, no porque sea un asunto más lisonjero y menos inmundo, sino porque al ser menos novedoso y más trillado duele menos. Ya, el 17 de marzo de 2006 el Consejo de Europa aprobó la primera gran condena internacional del régimen franquista, instaba además al Gobierno español a erigir monumentos en memoria a las víctimas del franquismo, a instalar una exposición permanente en el Valle de los Caídos para recordar que lo construyeron presos republicanos y a fijar el 18 de julio de 2006 como fecha internacional de condena del franquismo. Bien se ha visto que cayó en saco roto. Por fin, después de 43 años de la muerte del infausto, un gobierno valiente se atreve a remover la faraónica tumba que, como buen déspota, se hizo construir con mano de obra esclava. Y ahora, que ni la familia quiere sus restos, la sorpresa viene cuando 181 militares retirados firman un manifiesto en su defensa y alegan que la perversa izquierda atenta contra el héroe de la reconciliación. Se refieren al responsable de un millón de muertes, claro que los firmantes son los que sustituyeron a decenas de generales y oficiales fusilados por no haberse unido a la sublevación. Las asociaciones de militares decentes han salido en tromba contra estos carcamales desorientados. Un oficial del ejército del aire, en una misiva pública ha puesto el tema en su sitio: “Franco fue, además de desleal, un criminal de guerra, un convicto de los delitos de crímenes contra la humanidad y contra la paz”.

Diario Palentino, 18 de agosto de 2018

Ago 11

Ni burkas ni burkinis

         En un alarde de postureo progresista el ayuntamiento de Zaragoza (Podemos), acuerda admitir el burkini como prenda de baño en las piscinas públicas, así nadan a contracorriente frente a la tónica general de los países europeos. Francia lo prohíbe rotundamente en piscinas y en playas. Por dos razones: una, porque es un país laico y el burkini manifiesta de forma ostentosa una pertenencia religiosa, sobre todo cuando el yihadismo es la mayor amenaza terrorista que se vive en la Europa actual. La segunda apela a razones de higiene y seguridad para el resto de los bañistas. Lo preocupante es que la opinión pública se divida sobre los límites del respeto en los lugares públicos. Ningún símbolo llamativo sobre una religión o una reivindicación política debiera entrometerse en el libre disfrute de espacios destinados a todos los públicos ni crear inseguridad en ellos. Admitir el burkini equivale a permitir bañarse vestido, con lo que parece más bien que se va a lavar la ropa puesta donde niños y adultos bucean, tragan agua y disfrutan de una cara sanidad que no puede garantizarse si no se ve lo que hay debajo del disfraz a dónde no llega la ducha previa obligatoria. El respeto por las normas básicas de la sociedad es la primera exigencia para todo individuo que viva en ella, sobre todo teniendo en cuenta la acérrima intolerancia de quien exige privilegios que no facilita a otros. Dinamarca impone multas por el uso del burka en público y un millonario argelino se ofrece a pagarlas todas. Hasta ese punto se burlan de las leyes en el espacio europeo que están colonizando con su agresivo proselitismo, su alta natalidad y sus exigencias camufladas bajo el victimismo. ¡Ojo! las libertades de las europeas no musulmanas están en riesgo.

Diario Palentino, 11 de agosto de 2018

Ago 04

Donde no hay orden…

     Donde no hay orden se pone solo. La presión de la inmigración sobre la frontera española aumenta a ritmo de vértigo. El cierre hermético de Italia y Grecia nos deriva sus cuotas. El África negra no soporta más la explosión demográfica y la explotación colonialista de sus recursos. El Mediterráneo aparece plagado de gentes que buscan sobrevivir a tiranías, guerras, persecuciones y necesidades vitales. Marruecos tiene siempre reflejadas en la retina las dos ciudades españolas, Ceuta y Melilla, que considera territorio usurpado, por cuanto relaja el control fronterizo al tiempo que pide más dinero a cambio de abortar las avenidas de humanos desesperados que transitan por su territorio. Los países centroeuropeos permanecen agazapados y protegidos mediante su distancia con el sur. El gobierno español reclama a la UE políticas migratorias adecuadas a las necesidades, puesto que la migración es un problema de todos, la CE responde aportando tres miserables millones de euros más para hacer frente, dicen, a los primeros auxilios. De modo que, saturadas, las ciudades del sur fletan autobuses llenos de inmigrantes que son depositados a boleo en estaciones de viajeros del País Vasco o de Cataluña o camino de Francia, pero, una vez llegan a la frontera, las autoridades francesas ignoran el derecho de libre circulación en territorio comunitario, revisan uno a uno los vehículos y los devuelven en caliente a España. El ministro de Interior, Grande-Marlasca, visita los países de origen y tránsito buscando soluciones, mientras Casado, desde el PP, hace su agosto fomentando la xenofobia con un farisaico discurso al tiempo que se fotografía estrechando manos de migrantes recién rescatados. Yo también soy persona, dice.

Diario Palentino, 4 de agosto de 2018

Jul 29

Jueces misóginos

La justicia debe ganarse el respeto

           Cada vez que se publica una sentencia controvertida, en la que hay por el medio una mujer, arden las redes. Los machirulos sacan las peores sombras de sus esencias. Hace falta buena educación desde la infancia para aminorar la concepción patriarcal de nuestra sociedad en la que todo el mundo tiene derecho a juzgar públicamente a la mujer de las peores formas imaginables. Y a esto le da pie la existencia de jueces misóginos, como el que dirigió la condena y posterior puesta en libertad de los miembros de La Manada o, recientemente, el que se ceba con una madre maltratada que solo quiere proteger a sus hijos. Hay párrafos en ambas sentencias en los que en vez de juzgar al malhechor se juzga a la víctima por ser mujer. Ante la desairada reacción popular salen en tromba miembros de la judicatura y de la fiscalía reclamando un respeto para la justicia, pero el respeto hay que ganárselo y denigrando a la mujer no se gana. Tendría que ser el propio poder judicial quien tuviera bajo control a estos especímenes y no les dejara intervenir en especialidades del derecho que impliquen directamente sentimientos, emociones y humanidad. Que los envíen a juzgados de lo mercantil o de lo contencioso-administrativo donde no puedan victimizar aún más a las víctimas. En Alicante el abusador sexual de un menor es absuelto porque incurrió en error sobre la edad del abusado. En Molins del Rey, seis detenidos por la violación y abandono de una mujer son puestos en libertad. En Cantabria los jueces no ven «uso de violencia» en el abuso sexual continuado a una niña de cinco años porque no lloró ni gritó pidiendo auxilio y aceptó regalos. En Las Palmas se despacha con dos años de cárcel un profesor universitario que abusó de una niña de cinco años hasta que cumplió diez. Con estas consideraciones cómo vamos a creer las mujeres en la justicia.

«Diario Palentino, 29/07/2018»

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