Mar 03

Por qué les molesta tanto…(el feminismo)

          Por qué a la ultraderecha le molesta tanto la libertad y los derechos de las mujeres, si con la igualdad ganamos todas y todos. Parece que les resulta insoportable respetar los límites de otras personas si se trata del sexo femenino. Quieren romper de nuevo las fronteras de la dignidad y volver al viejo patriarcado de ordeno y mando, y tienes los hijos que yo diga cuando yo quiera, y cuando yo hable tú te callas, y yo decido en esta casa lo que hay que hacer, porque yo traigo el dinero, y tú qué has hecho en todo el día. Esas expresiones típicas de machos acomplejados por no estar seguros en su pellejo, volveremos a escucharlas si los ultras siguen en su empeño de mantenerse como viriles cavernarios a caballo (Ian Gibson) y alimentarse de los votos del miedo. Veamos el perfil del elector de VOX: (CIS) hombre de entre 35 y 44 años, residente en núcleos de provincia de menos de 100.000 habitantes, estudios de bachiller y por ocupación autónomos, agricultores y pequeños empresarios. Según Metroscopia el 72% serían hombres y el 28% mujeres, éstas de más de 51 años. El sueldo de este votante estaría alrededor de 2.000 euros mensuales y su ideología muy de derechas, de modo que se nutre de los sectores más conservadores del PP y de Ciudadanos. Se ve que no quieren competencia en el mundo laboral porque siendo menos tocan a más, no quieren que les juzguen por maltratadores, pero sí chacha gratis que les espere para satisfacerlos. Parece que tengan bajo la almohada “La guía de la buena esposa” que entregaba la Sección Femenina a las mujeres cuando hacían el Servicio Social obligatorio. Leed, por favor, ese manual de la esclava perfecta. Es el programa de la derecha para nosotras. Y si os gusta no vayáis a la huelga el 8 de marzo y luego votad a VOX.

«Diario Palentino, 3 de marzo de 2019»

Ene 13

Traiciones de la mente (vota ultra)

          Dicen los sapiens que estamos hechos de culpa y miedo, que las decisiones más importantes de nuestra vida requieren valentía y entereza para sortear esos dos límites y que nadie está libre de las tribulaciones de la mente. En la actualidad vivimos invadidos por estímulos externos, redes sociales, televisión, publicidad invasiva, queremos abarcarlo todo, estar al día en lo que nos cuentan, que no es lo mismo que lo pasa en realidad, estamos contaminados de información manipulada. La muestra se ha visto clara en la reacción de los andaluces. Se entiende que después de tantos años de gobierno monocolor la gente quiera cambiar a la espera de recibir algo mejor. Pero qué habrá hecho Susana Díaz para frustrar hasta tal punto las expectativas de sus votantes (es lo que pasa con los animales políticos, gestados y criados en los partidos sin más oficio ni futuro que el sillón, que mueren matando). El PSOE andaluz ha conseguido que los pobres no acudan a las urnas. Jornaleros, dependientes, parados… las personas más desfavorecidas se han quedado en casa el día en que se decidía sobre su sanidad, su educación, sus derechos civiles, su vivienda o sus condiciones laborales. Lo han dejado en manos de una advenediza e insaciable burguesía andaluza. Estupendo, terreno abonado para que el discurso del miedo exhibido por la derecha haya calado: los inmigrantes vienen a robarnos el bienestar, trabajan más barato, son delincuentes, nosotros os defenderemos, reconquistaremos España, la una, grande y libre. Y en letra pequeña: bajaremos los impuestos a los ricos, tendrás pensión si te haces un plan, si quieres sanidad paga un seguro privado, habrá escuela pública para pobres y concertada para élites, las mujeres maltratadas no existen. Somos tu salvación.

«Diario Palentino, 13 de enero de 2019»

Dic 09

Ultraderecha y ultracatólicos

   ¡Qué miedo! No es broma. Las mujeres debiéramos ponernos en alerta ante lo que se nos viene encima. La Iglesia católica, la de las púrpuras, la misógina, la que en nuestro país encabeza una docena de figuras como los obispos de Alcalá, Burgos, San Sebastián, Valencia y demás herederos de Rouco, que se han erigido en auténticos soldados contra la libertad e igualdad de las mujeres,  peligrosas enemigas a batir. Se refieren a nosotras como lo hacen los talibanes, esos que vemos en Afganistán imponiendo el burka porque son incapaces de contener su lujuria a la vista de los cuerpos femeninos. Esta Iglesia, la retrógrada anti-Papa Francisco, ha encontrado en VOX un brazo político que no va a desperdiciar. Teniendo a su principal valedor en HazteOir (y el Yunque), va sumando a sus huestes docenas de viejos conocidos pertenecientes a los Kikos y el Opus Dei. Menudo cóctel, si se suma el PP no falta un solo elemento para restaurar la Inquisición.

            Veamos, en conjunto, lo que tienen reservado para los ciudadanos en general y las mujeres en particular según los “principios irrenunciables” de la testosterona, a saber: La defensa de la vida: no al aborto ni a la eutanasia, pero mientras están vivos se los puede masacrar arrojando bombas sobre sus tejados, dejándolos ahogar en al océano o morir de hambre después de expoliados. Defensa de la familia normal: padre, madre e hijos, por supuesto la mujer en el hogar familiar, paridora, disponible y sumisa. Las denuncias por violencia machista, son falsas; las casi mil asesinadas en quince años no existieron. La ideología de género denigra a los hombres. Las cuotas en la listas electorales perjudican a los hombres; ya lo creo les quitan puestos. A los del colectivo LGTB, que no les pase nada. Otro día, más.

Diario Palentino, 9 de diciembre de 2018

Sep 08

Todo importa en el dolor

       En el trato humano cualquier gesto importa. La xenofobia, la desigualdad, el desprecio y la desvalorización comienzan por pequeños gestos no corregidos que con el paso del tiempo quedan integrados en las sociedades que los asimilan y consideran tradiciones a proteger. Auténticas aberraciones lesivas hasta de la integridad física de seres vulnerables. Léase la circuncisión ritual de los prepúberes en la religión judía, cuya responsabilidad es del padre y de la comunidad, como señal de pacto con Dios y perfección final de la creación divina con un acto humano. La prueba de virginidad en las bodas gitanas, una experta desvirga con los dedos a la novia en la casa de la familia del novio y muestra al público el pañuelo con la sangre. Lo más cruel es la ablación de los genitales en las niñas, a veces tan salvaje que parece una sádica venganza. Por qué los hombres tienen que cebarse en los centros de reproducción y placer de los seres humanos indefensos, niños, niñas y mujeres, Por qué ese atavismo inexplicable. La inmigración africana nos lo pone más cerca. En España hay unas 18.000 niñas en riesgo, de ellas un tercio viven en Cataluña, donde solo en el año 2017 se intervinieron 132 casos en aplicación de protocolo de detección creado por la Generalitat y que viene funcionando desde hace diez años mediante los servicios sociales, educativos y sanitarios con la ayuda de los Mossos. Formación e información a las familias, retirada del pasaporte en caso de indicios, revisiones pediátricas antes y después del viaje familiar al país de origen, pero a pesar de ello la tradición se cuela como el agua en una cesta. Niñas nacidas en España obligadas a casarse a los diez años y traspasadas a la familia del novio. La lucha de las mujeres es de frontera.

Diario Palentino, 8 de septiembre de 2018

Ago 11

Ni burkas ni burkinis

         En un alarde de postureo progresista el ayuntamiento de Zaragoza (Podemos), acuerda admitir el burkini como prenda de baño en las piscinas públicas, así nadan a contracorriente frente a la tónica general de los países europeos. Francia lo prohíbe rotundamente en piscinas y en playas. Por dos razones: una, porque es un país laico y el burkini manifiesta de forma ostentosa una pertenencia religiosa, sobre todo cuando el yihadismo es la mayor amenaza terrorista que se vive en la Europa actual. La segunda apela a razones de higiene y seguridad para el resto de los bañistas. Lo preocupante es que la opinión pública se divida sobre los límites del respeto en los lugares públicos. Ningún símbolo llamativo sobre una religión o una reivindicación política debiera entrometerse en el libre disfrute de espacios destinados a todos los públicos ni crear inseguridad en ellos. Admitir el burkini equivale a permitir bañarse vestido, con lo que parece más bien que se va a lavar la ropa puesta donde niños y adultos bucean, tragan agua y disfrutan de una cara sanidad que no puede garantizarse si no se ve lo que hay debajo del disfraz a dónde no llega la ducha previa obligatoria. El respeto por las normas básicas de la sociedad es la primera exigencia para todo individuo que viva en ella, sobre todo teniendo en cuenta la acérrima intolerancia de quien exige privilegios que no facilita a otros. Dinamarca impone multas por el uso del burka en público y un millonario argelino se ofrece a pagarlas todas. Hasta ese punto se burlan de las leyes en el espacio europeo que están colonizando con su agresivo proselitismo, su alta natalidad y sus exigencias camufladas bajo el victimismo. ¡Ojo! las libertades de las europeas no musulmanas están en riesgo.

Diario Palentino, 11 de agosto de 2018