Jun 21

La hora de posicionarse, qué nervios

Asterix_et_Obelix_02_1024x768“Las generales a la vuelta de la esquina y los de siempre (PSOE, PP, IU,…), desconcertados”

               Sin apenas tiempo para recuperarse del soponcio electoral de las municipales de mayo, los del bipartidismo y aledaños trabajan duro para orientar un discurso entendible y convincente para quienes no les han votado o para los que se ha arrepentido de haberlo hecho.

               Por un lado, no pueden renunciar frontalmente a las esencias e irse a las antípodas de lo que han repetido, y les ha funcionado adecuadamente, durante tantos años. Por otro, esos discursos ajados han sido el germen del nacimiento de nuevas voces con distintas expresiones y argumentario, nuevos rostros con otro aspecto y frescura, con gancho para llamar nuestra atención, aunque solo sea por lo novedoso y para huir de lo cansino.

               El puesto clave ahora en los partidos parece ser el de los encargados de campaña, los transmisores, organizadores, asesores y analistas de lo que hay que decir para convencernos de que la suya es la mejor propuesta, lo que nos conviene. Qué bonitas palabras, cuánta ilusión, cuán encantadoras promesas… Ellos saben que los ciudadanos ya hemos dado con el culo en la cantarera y que por ese camino no avanzamos más ni marcha atrás.

               La hiperactividad se huele ahora en las sedes internas, los candidatos electos de siempre y los aspirantes a serlo ven como nunca peligrar su escaño o su aspiración, es la hora de posicionarse, de revisar los tuits y la maldita hemeroteca, porque el primer frente que hay que librar para ser candidato por cuenta del partido es ganar la carrera interna de obstáculos, la más complicada, la de los codazos y las zancadillas, las insidias y el maquiavelismo. Una vez colocado el nombre en la lista lo demás es coser y cantar.

            Los aparatos de los grandes partidos están oxidados, muchas secciones y agrupaciones locales y comarcales han sido manipuladas durante años y no reflejan la voluntad de sus afiliados, sus acuerdos asamblearios se han estado modificando a conveniencia de los capos de las centrales con todo tipo de artillería pesada, y no ha pasado nada. Será muy difícil que en ellos puedan emerger nuevos valores que no sean los bien aleccionados de fabricación casera y preparados para sostener desde abajo el trono de sus mentores.

      El pánico surgido frente a los adversarios desconocidos incrementa las exigencias internas de programa y candidatos. La fiesta de la democracia no ha hecho más que empezar, ahora va en serio.

“Diario Palentino, 21/06/2015”

Jun 14

Traidores o coherentes

Coherencia v1“Los ciudadanos no tienen que rendir su ideología a las veleidades de los partidos”

Cuestión de objetivos. Los ciudadanos al votar buscamos lo que consideramos mejor para los nuestros, en primer lugar, y el beneficio a largo plazo para la colectividad después,instinto de supervivencia. A fin de cuentas somos los descendientes de quienes con sus habilidades no se quedaron por el camino. En cada comicios hay votantes que lo son a machamartillo porque pensaron y decidieron, o solo aceptaron una orden en un lejano día olvidado y no han vuelto sobre sus pasos para revisar su conformidad con lo que sienten hoy y ahora en su fuero interno.

La auténtica coherencia no consiste en ser fiel in extremis a una organización social o política con una adhesión de por vida, si no en estar siempre en la línea ideológica personal, en la conformidad con uno mismo. Cualquier grupo humano genera poder sobre un colectivo, poder que con el tiempo evoluciona degenerando; partidos políticos, sindicatos, asociaciones, clubs, cofradías, peñas y demás formaciones van perdiendo su objetivo por el camino a medida que los más hábiles van ascendiendo puestos en la cadena de mando hasta llegar a las más altas cotas de superioridad en una lenta pero persistente escalada, amarrando las riendas del poder y tirando de la nave a quienes se distraen, con frecuencia, idealistas e ingenuos que creen a pies juntillas en la misión. Lo que en castellano se dice – unos están al santo y otros a la limosna-.

Los cambios de gobierno como resultado de unas elecciones dan cuenta del número de ciudadanos que revisan periódicamente su voto y lo adaptan a lo que creen mejor para sí y para todos. Electores sanos, que piensan, un síntoma de higiene democrática. El inmovilismo nos llevaría a un totalitarismo esclerotizante de las instituciones representativas, sin oxígeno, sin renovación y sin flexibilidad no hay tejido social que sobreviva.

Los partidos mayoritarios, momificados en sus sepulcros de ultratumba y embalsamados con sus ajuares programáticos y discursivos, consideran una ofensa a sus dioses terrenales la estampida de votos hacia los nuevos ídolos. Los votantes reflexivos son considerados traidores y desagradecidos, se les amenaza con las penas del infierno provocado con su decisión, -no saben lo que hacen, perdónales, Señor-. Las mareas multicolores han arrasado con los diques decrépitos de quienes no han sabido o querido mantener y reforzar los canales democráticos.

“Diario Palentino, 14/06/2015”

Jun 07

Aprendiendo a pactar

CGMz1bPXEAEx4Ma“Algunos todavía no se ha enterado de que los ciudadanos queremos cambio”

               El culebrón cotidiano de los pactos atrae más la atención ciudadana que los folletines lacrimógenos o la clasificación de los equipos futbolísticos. Al final de cada jornada la pregunta estrella es: cómo quedan los ayuntamientos o las comunidades autónomas pospactos, quién se ha visto con quién, en reunión secreta o anunciada, si han cerrado algún tema, y hasta cuál ha sido el menú: tortilla francesa, ensalada y pescadito, en fin, comida sana y popular, lejos de los miles de euros de las escandalosas tarjetas negras. Gestos que acercan al pueblo. Eso está bien, transparencia y cercanía. Qué bonito.

               Ahora vamos con la enjundia. Para los elegidos, consiste en darse por enterados de que los ciudadanos hemos votado cambio, no solo de partido de alternancia en el gobierno, sino en el amplio campo de las formas de hacer política, para que nos escuchen a lo largo de toda la legislatura y  no olviden que solo son mandatarios públicos, mano ejecutora que cumplirá con su deber consiguiendo el bienestar y la justicia para sus mandantes.  

               Por nuestra parte, la de las mujeres, seguimos con especial atención los avatares a que son sometidas las valientes que han irrumpido en las alturas de la política sin proceder de los talleres de manufactura de los partidos. Manuela Carmena, Mónica Oltra y Ada Colau, entre otras, están sufriendo la doble persecución, primero la de los adversarios que quieren ocupar su lugar aunque los votos les hayan sentado en la fila de atrás, y además, como siempre, una especial asechanza por ser mujeres, ya se sabe, tenemos que demostrar doble valía que el más valioso hombre.

               Los nervios atacan a PP y a PSOE. En su parafernalia preelectoral se han cebado en críticas e improperios contra las formaciones nuevas, ahora toca comerse las palabras y salvar el tipo a cualquier precio; el PP dice que es de centro-centro, vamos casi de izquierdas; el PSOE  se siente  portador de la reserva izquierdista española, aunque bloquee de forma furibunda a Mónica Oltra en la Comunidad Valenciana. El PP, quiere a Ciudadanos por vivir, los reconoce como hijos propios, y  no andan descaminados. Albert Rivera es quien peor lo tiene, no puede pactar con izquierdas porque es centro-derecha, pero si se deja fagocitar por el PP sus días están contados. Seis días quedan, los pulsos se aceleran, momento histórico, no me lo pierdo.

“Diario Palentino, 7 de junio de 2015”

May 31

Los ciudadanos han hablado

Pactos“La lista más votada: última trampa del bipartidismo”

         El bipartidismo, atrincherado entre el temible recuerdo de la dictadura y la leyenda del voto útil, se había crecido hasta alturas tan desproporcionadas que en los análisis internos de los partidos el voto ciudadano pasó a considerarse un mero recurso de obtención del poder. -Tú mete el voto y calla-, parecía ser el mensaje de campaña. Lo que nos hacían sentir no era tanto ganar cómo que no ganase el contrario, desprestigiar al adversario y relegar el programa propio. La corrupción ad limite es del Partido Popular, y, aunque no es comparable, el PSOE debe asumir la culpa in vigilando que corresponde a la alternativa de poder.

        Los jóvenes nacidos en libertad piden regeneración política y limpieza, como corresponde al relevo generacional, jóvenes y puros. Y los ciudadanos, muchos ciudadanos hartos, les apoyamos y les hemos dado nuestro voto, una oportunidad de oro, la que merece su fe en que todo puede cambiar y depurarse. No es flaco esfuerzo pretender, en un país de individualismos, que se formen gobiernos de opiniones diversas, no acostumbramos trabajar en equipo, no sabemos consensuar, siempre queremos llevarnos la perra gorda, sea en tratos, en contratos, en debates o en meras discusiones caseras, tener la última palabra nos enardece.

       El vuelco dado a lo ya consabido ha descolocado a los grandes en su zona de confort. En los últimos años se sabía el resultado A o B. Ahora toca pactar, horror, desconocemos los mecanismos, las estrategias tradicionales se van al rinche, la forma de hacer política de oposición deviene inservible, las cabezas de los viejos políticos están desubicadas. Y, ahora qué.

        El último reducto de defensa del bipartidismo es el falaz discurso de que debe gobernar la lista más votada. Cuántas listas hay de izquierdas y cuántas de derechas, y más ahora, que todos se dicen de centro… La inercia es una fuerza poderosa, facilita el voto fiel que olvidó la ideología y se repite sin pensar,  -así lo hice siempre-, es un  argumento frecuente en un país de conservadores por viejos, conservan el voto del PP y el del PSOE a medida que cumplen años. Hoy la lista más votada está depreciada, vale menos que las fuerzas emergentes nacidas del cabreo ciudadano por el pitorreo al que nos ha sometido el bipartidismo. Porque no es corrupto solo el que se lleva dinero a su casa, también lo es el que trampea dentro y fuera de los partidos políticos y consiente o incita que otros lo hagan. 

“Diario Palentino, 31 de mayo de 2015″3101

Abr 19

Las manos quemadas del PP

0F1F-275D-TercerGobiernoVII20022“El PP ha puesto a prueba la capacidad de tolerancia de los españoles”

                Y no se cortan un pelo. Las cabezas más visibles ruedan como pelotas por todos los estamentos judiciales. Cada semana, uno de los bichos grandes del Partido Popular es encausado, investigado, imputado, procesado o encarcelado. Una buena parte de los recursos judiciales están dedicados en exclusiva para ellos, además de la Agencia Tributaria, la policía especializada en delitos económicos y fiscales, y el Tribunal de Cuentas. Once de los catorce ministros que fueron del gobierno de Aznar andan en alguno de los peldaños judiciales, incluido el propio Rajoy.

            Montoro se parte de risa en nuestras narices. La campanita de Bankia suena a cencerro amenazante de ruina para todos los españoles. Rato anda por ahí suelto yendo y viniendo a Suiza -no a comprar queso-, gracias a que la Fiscalía Anticorrupción no pudo encontrar causa para investigarlo y ha tenido que ser la Agencia Tributaria y un tribunal ordinario quienes han actuado, claro que dicha Fiscalía tampoco encontró motivo para mantener encarcelado al insigne Blesa. Cómo sufrirá la inmensa mayoría de honestos jueces que leen, directamente o entre líneas, lo que está pasando por las alturas político-judiciales.

            Y es que en el PP, los voceros no se cortan de poner la mano en fuego por cada compinche que sale a palestra judicial. Cospedal, Floriano, Aznar, y hasta el mismísimo Rajoy, todos las tienen hoy bien chamuscaditas a la plancha. Más, no les importa. Con el mismo cuajo que defendieron a los presuntos ignoran hoy a los delincuentes. Vaya familia, como para fiarse. Ahora son, -ese señor- que al parecer ha dejado de ser un –ser humano normal- para convertirse en apestado inmundo. Los imagino rompiendo a trochemoche fotos de besamanos, de esas que se colocan en los despachos para que el visitante vea cómo se las gastan, la altura de amistades con las que se codean, vamos, igual que el Pequeño Nicolás.

            En el PP no hay un garbanzo negro, es el cocido entero el que está quemado, no hay piso en Génova sin contaminar, hasta con obras pagadas sin IVA. Los hechos de sus dirigentes nos demuestran sus verdaderas intenciones, nada que ver con sus promesas. Y para que no protestemos nos aplican la Ley Mordaza. Todo un lujo de gobierno, todo un lujo de partido. Esta debe ser la Marca España que ofrecieron, estar en la prensa internacional señalados con el dedo de la corrupción.

“Diario Palentino, 19 de abril de 2015”