Jun 27

Igual aprendemos algo

     “La publicidad funciona para hacerte comprar lo que no necesitas, con plata que no tienes y poder impresionar a quienes no conoces”, repetida frase de Max Neef. Pronto hará un año desde el fallecimiento de este pensador visionario que hace décadas advirtió de la tragedia que supone, tanto para el género humano como para el planeta, la economía liberal y su ansia de superproducción puesta al servicio exclusivo de intereses comerciales. Nunca el liberalismo trabajó para el bienestar de las personas, ni tuvo en cuenta que formamos parte de un todo y que si un elemento se deteriora el resto sufre las consecuencias. Si esquilmamos el planeta, matamos a sus seres vivos y esclavizamos a los humanos algo fallará por algún lado, como está ocurriendo. La confusión radica en creer que poseyendo más cosas y más lujos vamos a ser más felices. Durante esta insospechada pandemia hemos ahorrado en ropa y calzado, viajes y otros prescindibles. Nos hemos agazapado, hemos sentido miedo al contagio y hasta desconfianza de nuestros vecinos y familiares. Tres meses dan para mucho. Con Diógenes podíamos pensar: ¡Cuántas cosas hay en el mundo que no necesito para vivir! Y, sin embargo, extrañábamos los abrazos, las caricias, la cercanía. Padecemos un nuevo síndrome neurológico que han denominado Hambre de piel. Pero la organización económica tan antinatural que nos hemos montado volverá a querer producir mucho para vender mucho, muchas industrias con muchos operarios semiesclavizados que gasten sus salarios en comprar lo que producen ellos y otros. Menos mal que algo de razón nos ha entrado cuando se ha aprobado un ingreso mínimo vital para compensar la merma de posibilidades de obtener un trabajo. Además, una nueva reclusión se aproxima, la del teletrabajo, desclasamiento total. Ya veremos que nuevas paranoias aparecen.

Diario Palentino, 27 de junio de 2020

May 31

Ultradivinos y «destroyers»

      Hay quien se cree divino por el mero hecho de pensar y comportarse como los que se creen divinos. En política hay muchos de estos, personajillos que han sido ninguneados en su casa, tenidos por menos en comparación con sus hermanos más inteligentes y capacitados, o menoscabados en su autoestima por padres demasiado exigentes o ineptos educadores. El campo político de nuestro tiempo es perfecto para que puedan descollar y sacudirse los complejos. Dar una orden y que subordinados les obedezcan sin rechistar les debe provocar un subidón orgásmico inconmensurable. Si antes de ocupar cargos públicos no eran narcisistas el poder saca a luz esa propensión que ya tenían. Hoy no hay oratoria ni dignidad, falta poso cultural y altura de miras. Los extremos radicales son los más aptos para acoger a estos presuntuosos que insultan y muestran su músculo mental más visceral y egoico sin más utilidad práctica que la destrucción. O acaso sea ese el propósito. La derecha española nunca fue demócrata solo acepta el juego si gobierna, se considera depositaria directa del poder divino, sus elementos han nacido para mandar y para que nadie les mande. Son como el mal compañero de juego que si pierde se lleva la pelota porque es suya y no hay más que hablar. La derecha española no piensa en cooperación ni en reconstrucción solo en tomar el poder y construir su feudo sobre la democracia que haya destruido porque Su verdad es la que vale. El que no triunfa es un fracasado que no se esfuerza, no merece ni agua y mucho menos un Ingreso Mínimo Vital. Ellos, su clase y sus descendientes son los capacitados para dirigir, no quieren que les hagan sombra los hijos inteligentes de los pobres, si no pueden estudiar que trabajen, que les lleven las pizzas y les hagan los recados. Así es su orden divino.

Diario Palentino, 31 de mayo de 2020.

May 03

Obispos dicens…

            Como continuación a las conductas indecentes que se están manifestando en medio de esta catástrofe mundial, queda añadir la respuesta de los episcopados españoles a la propuesta del Gobierno sobre crear un Ingreso Mínimo Vital para las personas o familias que esta pandemia ha situado en una grave situación de vulnerabilidad. Las que tienen menos de 200 euros al mes para subsistir y no disponen de rentas ni patrimonio, que quieren trabajar y no pueden porque no hay donde o sus condiciones no se lo permiten. El papa Francisco ha defendido la medida como garantía destinada a los trabajadores vulnerables, pero a nuestros obispos eso les da igual porque lo suyo es hacer pinza con las derechas más ultra, contra el avance de la igualdad de condiciones y los servicios públicos para todos. Encarnan la mayor hipocresía e incoherencia con el cristianismo. Cuando estos jerarcas enferman van a clínicas privadas. Hace años, escuché contar a un canónigo que le habían salvado la vida con células madre, y fue en pleno ataque belicista de la Iglesia contra esas prácticas médicas, ahí lo dejo. No les interesa preguntar a los sufridos párrocos de frontera, los que saben cómo se vive en las casas de los barrios desfavorecidos. Por otro lado, debieran agradecer que sus comilonas, y su boato, salen de nuestros impuestos y del monumental expolio de bienes propiedad de las ciudades y de los pueblos. Pero no contentos, osan pedir que se marque su casilla en la declaración de la renta, cinismo, saben que las diócesis no aportan nada a Cáritas, esta se nutre de ayudas estatales y donativos. A estos señores hacer caridad les empodera, la justicia social les minimiza. El IVM no es un invento del PSOE, existe en la mayoría de los países con gobiernos ética, humana y políticamente dignos que velan por sus ciudadanos y en los que la religión no estorba en la esfera pública.

«Diario Palentino, 3 de mayo de 2020»

Feb 17

Nos espera un calvario

    Por fin, entre la “derecha trifálica”, magnífica definición dada por la ministra Delgado a los tres divinos de la foto del domingo en Colón, y los irredentos independentistas catalanes han conseguido derribar el gobierno socialista de Pedro Sánchez. Muchos buenos proyectos se quedarán durmiendo el sueño de los justos durante los años venideros: el salario mínimo y el registro horario en las empresas, la pensión de los huérfanos de violencia machista, la ampliación de plazos para juzgar la pederastia, la ley de la muerte digna, asistencia sanitaria para todos, la sustitución de la religión por una asignatura de ética igual para el alumnado, las medidas urgentes sobre vivienda, desmontar la reforma laboral de Rajoy para dar seguridad en el empleo, la ampliación del permiso de paternidad, la tasa Google y  la imposición a las grandes empresas y grandes capitales, la mejora del estatuto de los autónomos, revalorización de las pensiones, salarios de funcionarios, ayudas a la creación artística e investigación, reducción de aforamientos, renta mínima, subsidio para los parados mayores de cincuenta años, medidas climáticas y energéticas… Todo un elenco de progresos sociales basados en la justicia del reparto de las cargas y en fomentar la igualdad en la ciudadanía sin desatender a los miembros que se encuentran en situación de debilidad por sus circunstancias personales o familiares, además de poner la vista en la formación cívica y moral de los futuros adultos para conseguir una convivencia pacífica y solidaria. Pues, todo eso muere, a juzgar por los retrógrados y crueles discursos de las tres derechas que repiten como marionetas las palabras de Trump, ese oscuro personaje que cocea a discreción. Los jueces ya han rechazado 11 denuncias falsas de VOX contra sus adversarios y Casado consumirá la lista de insultos del diccionario a falta de mejores argumentos.

«Diario Palentino, 17 de febrero de 2019»

Ene 20

Desalmados (gente sin alma)

          Lo estamos consintiendo, lo estamos fomentando. La Unión Europea y, especialmente, Francia e Italia, patrocinan el entrenamiento de las patrullas costeras libias para que no dejen pasar embarcaciones de inmigrantes. Con frecuencia se saltan los límites e intervienen en aguas internacionales, pero los países, presuntamente demócratas y ajustados a derecho, miramos para otro lado. En Libia hay mercados públicos donde se subastan hombres, mujeres y niños por precios de entre 50 y 400 euros. Los barcos de las ONG, Aquarius y Opem Arms, con un montón de buena gente voluntaria a bordo, han sido entorpecidos y perseguidos en su labor salvadora hasta conseguir suspender su tarea. El Aquarius, bloqueado en el puerto de Marsella y comandando por Médicos sin Fronteras y SOS, auxilió a cerca de 30.000 seres humanos en 36 meses de actividad. El Opem Arms, retenido en Barcelona, fue perseguido durante horas por una patrullera libia que exigía que se les entregasen las mujeres y los niños recién rescatados en una operación de 218 náufragos. Ahora, la fiscalía italiana les imputa por organización criminal para facilitar inmigración clandestina. Sin moral y sin complejos los europeos pagamos a Turquía para que retenga, en inmundos campos de refugiados, a los sirios; a Libia por retener a subsaharianos, ya se cuentan unos 300.000 hacinados en condiciones inhumanas. Los insolidarios europeos del centro y del norte se desentienden de la frontera sur, pero todos les expoliamos, todos fomentamos su desgobierno, mantenemos a sus políticos corruptos y desalmados, les vendemos armas, les desestabilizamos, solo queremos el beneficio no la cara de la corrupción que catapulta a los pueblos fuera de sus fronteras. Somos peores que ellos, y el discurso ultra pone la guinda. 

«Diario Palentino, 20 de enero de 2019»