Sep 14

CURRICULUM SOBRE LA MESA

“Exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido, sino en su vida particular”

       Con la quemazón que la ciudadanía manifiesta hacia la clase política el camino nos lleva a un destino inopinable. Y la historia se repite constantemente, lo estamos viendo y lo vemos cada vez que se produce una convocatoria de comicios. Salvo honrosas excepciones que suelen durar poco en el tiempo, y los generosos alcaldes de pueblo que huyen despavoridos a la segunda ocasión, es el momento de mostrar las fauces, ese pistoletazo de salida para las guerrillas internas,  zancadillas, trampas, bulos, maledicencias y otras repelentes y destructivas armas observadas en las conductas de los que suelen salir airosos llevando consigo a sus incondicionales servidores.

Desde los comienzos de la transición, los partidos políticos y los sindicatos, como instrumentos de la democracia, han ido creando una estructura reticular que se va cerrando en torno a contados caciques locales que emulan el entramado de las jerarquías superiores y su senectud. Los ciudadanos nos percatamos de cómo en esos entornos todo se va volviendo rancio, no nos trasmiten optimismo, seguridad, diques inamovibles, lo que hoy es doctrina de fe, mañana es un obstáculo.

El siglo XXI y sus circunstancias nos ha presentado un muestrario de políticos que se desdicen y se contradicen, ejercitan con sobranza “el derecho a evolucionar” y a prescindir de la voluntad popular, una segunda Ilustración, “Todo para el pueblo pero sin el pueblo” y a medida que acrecientan su poder merman los valores que albergan, están hechos a la pelea y padecen el secuestro de una irrefrenable ansiedad de poder, son víctimas ya de la indignidad sumisa a un subidón adrenalínico irrefrenable, es lo que denominan “tener cintura política”, como si fuera una cualidad, sin embargo no se aperciben de que lo que proyectan al exterior es la sombra de “animales políticos”, conseguidores insensibles, totalmente desmemoriados y olvidados de quienes fueron y en qué lugar del camino perdieron aquellos nobles ideales, su combustible juvenil primario y desinteresado convertido en garra que muere matando.

Los que toman conciencia de comenzar a padecer esta esclavitud, acabando su mandato anuncian que se van como una liberación para sí mismos y una dignificación de la vida política.

Es cierto que trabajan mucho, nadie lo duda, pero el poder mantenido o recrecido es una droga dura, mata el humor y la sonrisa sana, frunce el ceño, aísla del mundo de los mortales y envilece.

Si se quisiera optimizar la labor política sería preciso exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido y artificiosamente confeccionado, sino en su vida particular, en su capacitación profesional, en su valía para conseguir y administrar el propio chusco, porque quien no es capaz de ganar de comer para sí con sus propios medios despierta susceptibilidades y recelos a la hora de  encomendarle la administración de los recursos ajenos, máxime si son los dineros públicos y el interés de toda la sociedad.

Si las ideologías mediatizan el voto, la confianza en los candidatos aún más. “Periódico CARRIÓN, 16 de septiembre de 2011”

Sep 14

CURRICULUM SOBRE LA MESA

“Exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido, sino en su vida particular”

       Con la quemazón que la ciudadanía manifiesta hacia la clase política el camino nos lleva a un destino inopinable. Y la historia se repite constantemente, lo estamos viendo y lo vemos cada vez que se produce una convocatoria de comicios. Salvo honrosas excepciones que suelen durar poco en el tiempo, y los generosos alcaldes de pueblo que huyen despavoridos a la segunda ocasión, es el momento de mostrar las fauces, ese pistoletazo de salida para las guerrillas internas,  zancadillas, trampas, bulos, maledicencias y otras repelentes y destructivas armas observadas en las conductas de los que suelen salir airosos llevando consigo a sus incondicionales servidores.

Desde los comienzos de la transición, los partidos políticos y los sindicatos, como instrumentos de la democracia, han ido creando una estructura reticular que se va cerrando en torno a contados caciques locales que emulan el entramado de las jerarquías superiores y su senectud. Los ciudadanos nos percatamos de cómo en esos entornos todo se va volviendo rancio, no nos trasmiten optimismo, seguridad, diques inamovibles, lo que hoy es doctrina de fe, mañana es un obstáculo.

El siglo XXI y sus circunstancias nos ha presentado un muestrario de políticos que se desdicen y se contradicen, ejercitan con sobranza “el derecho a evolucionar” y a prescindir de la voluntad popular, una segunda Ilustración, “Todo para el pueblo pero sin el pueblo” y a medida que acrecientan su poder merman los valores que albergan, están hechos a la pelea y padecen el secuestro de una irrefrenable ansiedad de poder, son víctimas ya de la indignidad sumisa a un subidón adrenalínico irrefrenable, es lo que denominan “tener cintura política”, como si fuera una cualidad, sin embargo no se aperciben de que lo que proyectan al exterior es la sombra de “animales políticos”, conseguidores insensibles, totalmente desmemoriados y olvidados de quienes fueron y en qué lugar del camino perdieron aquellos nobles ideales, su combustible juvenil primario y desinteresado convertido en garra que muere matando.

Los que toman conciencia de comenzar a padecer esta esclavitud, acabando su mandato anuncian que se van como una liberación para sí mismos y una dignificación de la vida política.

Es cierto que trabajan mucho, nadie lo duda, pero el poder mantenido o recrecido es una droga dura, mata el humor y la sonrisa sana, frunce el ceño, aísla del mundo de los mortales y envilece.

Si se quisiera optimizar la labor política sería preciso exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido y artificiosamente confeccionado, sino en su vida particular, en su capacitación profesional, en su valía para conseguir y administrar el propio chusco, porque quien no es capaz de ganar de comer para sí con sus propios medios despierta susceptibilidades y recelos a la hora de  encomendarle la administración de los recursos ajenos, máxime si son los dineros públicos y el interés de toda la sociedad.

Si las ideologías mediatizan el voto, la confianza en los candidatos aún más. “Periódico CARRIÓN, 16 de septiembre de 2011”

Sep 10

Regeneracionismo, una necesidad

“La clase política tiene  un ineludible e inmediato deber: su regeneración”

Es evidente que la crisis financiera global ha traído consigo la económica, la política y la social. A golpe de recibir a macha martillo tantas noticias negativas nos invade una desesperanza alimentada por las cifras del paro, la falta de confianza en nuestros gobernantes y el temor a males mayores, hasta tal punto que miles de ciudadanos españoles salen a diario a las plazas públicas a pedir lo que de razón y por principio debiera ser lo natural. Los políticos desconcertados no respiran, estaban convencidos de tenernos engañados.

            En el marco puramente político las pretensiones del Movimiento 15-M o Democracia Real Ya, son tan sencillas como exigir transparencia y participación democrática, reducción de gastos suntuarios así como puestos de confianza y libre designación, supresión de privilegios fiscales, cotizaciones y pensiones de los servidores públicos, persecución de las corruptelas eliminando las inmunidades asociadas al cargo y la prescripción de los delitos por corrupción. Peticiones tan naturales que debiera darse por hecho no tener que plantearlas, y nos  avergüenza vernos en la necesidad de pedir una eficiente administración de los impuestos, la posibilidad de elegir limpiamente buenos gestores y una participación más presente en las grandes decisiones que ponen en compromiso el futuro de todos para muchos años.

            A nadie se escapa que estamos en una época dura de cambios y amenazada por el riesgo de convertirse en socialmente convulsa, el paro nos desborda y las instituciones regidas por el Partido Popular ya han comenzado a practicar lo que es su política connatural, la tala salvaje de los recursos educativos, sanitarios y de garantías laborales.

            La participación cada cuatro años en las urnas, tal y como están “organizados” internamente los partidos para elegir a los siguiente próceres (democracia interna, cero patatero, manipulación, sobresaliente) no es suficiente para llamarlo “democracia”.

            Nuestro país necesita nuevos rostros, voces garantes, ideas prácticas y discursos coherentes, sin los topicazos habituales con pastoso hedor de antipolilla, necesitamos gestores jóvenes, CAPACES, sociables, inteligentes, dispuestos a trabajar duro en la arena del ruedo durante su mandato temporalmente limitado y con plena fe en que lo único que ha de moverles es el interés general y el bienestar de los ciudadanos.

La enseñanza, el empleo, la sanidad y las libertades públicas serán los pilares a defender a ultranza durante la próxima legislatura, desde el gobierno o desde la oposición. No perdamos el norte. “Diario Palentino, 11 de septiembre de 2011”

Ver también: Los imprescindibles «En los partidos políticos son necesarios los elementos que ganan elecciones, y son absolutamente prescindibles quienes las pierden o no las ganaron nunca»

Ago 23

Nosotras y el Papa

Para algunos creyentes la agria polémica suscitada en torno a los gastos de la suntuosa “movida” preparada en torno a la visita del Papa, ha dejado un especie de sin sabor, porque piensan que se ha obnubilado el mensaje a la juventud adepta a su fe.

No es nada ingenioso utilizar persistentemente este argumento que esconde otra muy diferente realidad. Hasta en las televisiones y cadenas de radio lo han utilizado expansivamente para ocultar que en su lujoso escenario “Su Santidad” ha dejado ver una vez más que no ha traído ninguna novedad debajo del brazo.

Bien calzado sobre sus zapatos rojos de Prada al precio de unos mil euros y su desfile de “sayales” de moda vaticana, ha dicho lo de siempre, lo que ya sabemos, que la juventud quiere trabajo y que hay que ser buenos y vivir en el corazón de Cristo.

Nada nuevo para nosotras, las mujeres. Excomunión para las que aborten, excomunión para quien por si acaso se le ocurre ordenar sacerdotisas, aunque curiosamente y como buen político temiendo que se le escapen los feligreses, perdona y readmite a las arrepentidas de haber abortado. Pero no se ha pronunciado ni ha dicho que hay que hacer con el Arzobispo de Granada que en su homilía aseguró categóricamente que toda mujer que aborte se desprecia a sí misma y pierde su dignidad de modo que el hombre puede abusar de ella al ser indigna…

En cuanto a la participación de la mujeres en su iglesia, más de los mismo, mujer-madre, mujer hija, esposa, trabajadora y consagrada, paridora de hijos cristianos y depósito trasmisor de los valores cristianos tradicionales, pero “Como sabemos, el ministerio sacerdotal, procedente del Señor, está reservado a los varones, en cuanto que es el gobierno en el sentido profundo, pues, en definitiva, es el Sacramento el que gobierna la Iglesia”.

Iglesia homófona que desprecia otros tipos de amor que no sean los catalogados como propiamente cristianos, pero soslaya con cautela la pedofilia  cada vez más llamativa dentro de sus filas.

En fin, para nosotras la visita ha sido un espectáculo de relumbre, sin nada nuevo bajo el sol, ha dejado a las mujeres donde bien clasificadas han estado siempre, “pilares de nuestra Iglesia” y como siempre consejos vendo y para mí no tengo, un llamamiento para seguir a Jesús bajo un suntuoso boato entre terciopelos, púrpuras y medidas de seguridad no sea que vengan los judíos y le crucifiquen. Como en todos los colectivos jerarquizados, para los pobres el mensaje de siempre, el que tenga hambre que mate un piojo y chupe la sangre. Periódico CARRIÓN, 26 de agosto de 2011″

Ver también:

Redes Cristianas

Mujeres Sacerdotes en la Iglesia Católica Española

Evangelizadoras de los apóstoles

Ago 23

Nosotras y el Papa

Para algunos creyentes la agria polémica suscitada en torno a los gastos de la suntuosa “movida” preparada en torno a la visita del Papa, ha dejado un especie de sin sabor, porque piensan que se ha obnubilado el mensaje a la juventud adepta a su fe.

No es nada ingenioso utilizar persistentemente este argumento que esconde otra muy diferente realidad. Hasta en las televisiones y cadenas de radio lo han utilizado expansivamente para ocultar que en su lujoso escenario “Su Santidad” ha dejado ver una vez más que no ha traído ninguna novedad debajo del brazo.

Bien calzado sobre sus zapatos rojos de Prada al precio de unos mil euros y su desfile de “sayales” de moda vaticana, ha dicho lo de siempre, lo que ya sabemos, que la juventud quiere trabajo y que hay que ser buenos y vivir en el corazón de Cristo.

Nada nuevo para nosotras, las mujeres. Excomunión para las que aborten, excomunión para quien por si acaso se le ocurre ordenar sacerdotisas, aunque curiosamente y como buen político temiendo que se le escapen los feligreses, perdona y readmite a las arrepentidas de haber abortado. Pero no se ha pronunciado ni ha dicho que hay que hacer con el Arzobispo de Granada que en su homilía aseguró categóricamente que toda mujer que aborte se desprecia a sí misma y pierde su dignidad de modo que el hombre puede abusar de ella al ser indigna…

En cuanto a la participación de la mujeres en su iglesia, más de los mismo, mujer-madre, mujer hija, esposa, trabajadora y consagrada, paridora de hijos cristianos y depósito trasmisor de los valores cristianos tradicionales, pero “Como sabemos, el ministerio sacerdotal, procedente del Señor, está reservado a los varones, en cuanto que es el gobierno en el sentido profundo, pues, en definitiva, es el Sacramento el que gobierna la Iglesia”.

Iglesia homófona que desprecia otros tipos de amor que no sean los catalogados como propiamente cristianos, pero soslaya con cautela la pedofilia  cada vez más llamativa dentro de sus filas.

En fin, para nosotras la visita ha sido un espectáculo de relumbre, sin nada nuevo bajo el sol, ha dejado a las mujeres donde bien clasificadas han estado siempre, “pilares de nuestra Iglesia” y como siempre consejos vendo y para mí no tengo, un llamamiento para seguir a Jesús bajo un suntuoso boato entre terciopelos, púrpuras y medidas de seguridad no sea que vengan los judíos y le crucifiquen. Como en todos los colectivos jerarquizados, para los pobres el mensaje de siempre, el que tenga hambre que mate un piojo y chupe la sangre. Periódico CARRIÓN, 26 de agosto de 2011″

Ver también:

Redes Cristianas

Mujeres Sacerdotes en la Iglesia Católica Española

Evangelizadoras de los apóstoles