Mar 25

Pedro Sánchez y los cangrejos

            Estaba un pescador vaciando los reteles en un cubo cuando un hombre que lo observaba preguntó: “¿no tiene usted miedo a que se le escapen?”, a lo que el pescador respondió: “no ve que cuando uno quiere llegar al borde otro lo agarra con su pinza, y a éste otro hasta que caen los tres”. Está pasando en el PSOE. Pedro Sánchez ha querido desmontar el chiringuito urdido durante tantos años por los divinos. Ha sido desconsiderado al saltarse las jerarquías para dirigirse directamente a los afiliados, ya quemados al ver como se desvirtúan sus votos mientras ruedan entre los múltiples órganos, organillos y compromisarios de congresos y congresillos. Los magníficos históricos se recrean en su narcisismo de supremos hacedores y se arrogan el poder de decidir desde arriba. Todo está controlado: agrupaciones, federaciones, listas de afiliados, recursos mediáticos y materiales, todo intervenido para racionar al insumiso hasta el agua. Del caldero solo sale el cangrejo o la cangreja que ellos decidan sacar. Mucho se ha esforzado Pedro, pero no ha conseguido ni tocar con la punta de los dedos las llaves del cielo. No tiene nada que hacer más que aplaudir a su sucesor/a cuando toque. El aparato remallará las redes rotas mientras Cs y Podemos se reparten a los descontentos. El PP ni habla del tema, que no se distraiga el adversario tan entretenido como está sin aprovechar para poner cada día en la palestra la ignominiosa corrupción que no cesa y erigirse de nuevo en defensor de las candentes causas ciudadanas. Ante el panorama de pasividad de partidos y sindicatos, los ciudadanos, hartos ya de tanta milonga negligente, salimos con nuestras proclamas a la calle, masivamente, como setas, por generación espontánea.

“Diario Palentino, 25 de marzo de 2018”

Mar 11

¡Tas! ¡Qué susto!

               Susto el que se han llevado el PP y su homólogo Ciudadanos. No se podían creer las imágenes que estaban viendo de las plazas y avenidas repletas con millones de mujeres desfilando por las calles principales de las ciudades españolas. Atuendos morados, pancartas y energía, sobre todo mucha energía, a pesar de que las consignas, algunas humorísticas,  denotaban ser el eco de mucho sufrimiento acumulado durante siglos por ancestrales generaciones de mujeres esclavizadas. En vísperas del día señalado hemos tenido que soportar las banalidades vertidas por sonrientes ministras y otras hierbas con su huelga a la japonesa, merecedora de un sonoro capón que les propinó el jefe, convertido asimismo a la causa violeta y lazo en la solapa. Los PPenosos no paran de sorprender. Tan egoicos ellos y ellas en su poderío olvidaron la máxima más elemental en política, y en la vida, “no hay enemigo pequeño” .Se durmieron en los laureles pensando que el feminismo era ya el canto del cisne de un movimiento moribundo y se levantaron con las calles inundadas de mujeres indignadas, mujeres de todas las edades, pero sobre todo jóvenes, ahí les duele, especialmente al macho alpha de Ciudadanos que tuvo que recoger velas como pudo mientras su portavoz de oposición en el Ayuntamiento de Carmena, Begoña Villacís, desfilaba con las demás mujeres ignorando su propio discurso y la disciplina de partido, pero es que ser mujer tira mucho. Ahora les hemos dado trabajo extra. La derecha tiene que arbitrar un discurso para ganar el voto de mujeres, de jóvenes y de pensionistas, entre otros colectivos. Ardua tarea en una ideología basada en el sálvese quien pueda y que administren sus salarios y pensiones de miseria para acabar el mes.

“Diario Palentino, 11 de marzo de 2018”

 

Mar 04

Hombres el 8 de marzo

         El 8 de marzo de éste año puede ser el termómetro para medir la respuesta de los hombres ante la desigualdad. Se verá quienes están a favor de conseguir el bienestar de las mujeres de su entorno y quienes protestarán, recriminarán y se negarán a participar para seguir manteniendo sus privilegios patriarcales. La huelga es de ellas. Legalmente pueden parar también los hombres pero perdería el sentido, lo que se pretende es poner en valor la depreciada multifunción de las mujeres. Se trata de cesar en los cuidados, en el consumo, en el trabajo y en la educación. No vale dejar hecha la comida el día antes, ni los recados, se tiene que notar lo que falta y es necesario hacer. Los virtuosos que a estas alturas de civilización ya son igualitarios y demócratas saben cuál es su papel porque lo vienen desempeñando. Ante los macheras incorregibles, que tienen el cerebro relleno de cemento, es mejor no molestarse y darlos por perdidos. Pero esa otra franja de hombres criados al dictado de la supremacía masculina pero que se atreven a pensar, aún tienen posibilidad de redención, primero poniéndose en el lugar de ellas en el maltrato, la violencia, el trato injusto en el trabajo, el miedo a ser atacadas física o verbalmente, la infravaloración, el sacrificio vital y profesional o las renuncias al tiempo propio. El mismo día 8 de marzo, haciéndose cargo de los cuidados de los niños propios y ajenos, de los mayores, de los dependientes, de los alumnos, facilitándolas que acudan a las asambleas y actividades, no pasando lista en las aulas, no descontando la nómina, apoyando a sus compañeras de trabajo. Y los 365 días siguientes aplicando lo aprendido. El hombre justo y amoroso siempre sabe lo que puede y debe hacer.

“Diario Palentino, 4 de marzo de 2018”

 

Feb 25

8 de marzo. Todas paramos

          No es solo que a las mujeres se nos pague menos que a los hombres por el mismo trabajo. No es solo que seamos las cuidadoras por devoción o, lo que es peor, por coacción. No es solo que tengamos que vivir temiendo ser agredidas, vejadas, acosadas, violadas y amenazadas. No es solo que los jefes, compañeros, parejas e incluso, acaso, los hijos nos hablen de forma condescendiente, como si no entendemos su discurso plano. No es solo que un mindundi de la banca on line nos trate de tontas cuando él mismo se enrosca en sus torpes explicaciones. No es solo que con menos méritos los compañeros asciendan en el trabajo a base de desmerecer o apropiarse del nuestro. No es solo. No es solo. No es solo. Es todo eso y el tufillo patriarcal que invade nuestro cada día haciéndonos gastar energías innecesarias, quemándonos la vida para que otros cumplan sus sueños a cambio del sacrificio de los nuestros. Esto debe acabar, por una pura y simple razón de justicia. Porque el sentido de la vida de las mujeres no está en ser sus criadas, ni sus putas, ni sus cocineras, ni las amas de cría de los hijos con los que luego nos chantajean, ni sus esclavas cuidadoras de suegros y demás parentela, ni sus planchadoras de camisas, ni las aportadoras de dinero que se minimiza para invisibilizarnos y hacernos creer que dependemos de ellos al acabar nuestra doble jornada fuera y dentro de casa.

         Por eso paramos el día 8 de marzo, paramos de trabajar, de atender, de comprar, de hacer cualquier cosa que no sea dedicarnos el día a pensar solo en nosotras, en el sentido de nuestra vida, única vida. Que lo vean ellos, la economía, el mundo. ¿Os parece duro?, pues tanto como la vida misma de las mujeres.

“Diario Palencia,  24/02/2018”