Sep 10

Regeneracionismo, una necesidad

“La clase política tiene  un ineludible e inmediato deber: su regeneración”

Es evidente que la crisis financiera global ha traído consigo la económica, la política y la social. A golpe de recibir a macha martillo tantas noticias negativas nos invade una desesperanza alimentada por las cifras del paro, la falta de confianza en nuestros gobernantes y el temor a males mayores, hasta tal punto que miles de ciudadanos españoles salen a diario a las plazas públicas a pedir lo que de razón y por principio debiera ser lo natural. Los políticos desconcertados no respiran, estaban convencidos de tenernos engañados.

            En el marco puramente político las pretensiones del Movimiento 15-M o Democracia Real Ya, son tan sencillas como exigir transparencia y participación democrática, reducción de gastos suntuarios así como puestos de confianza y libre designación, supresión de privilegios fiscales, cotizaciones y pensiones de los servidores públicos, persecución de las corruptelas eliminando las inmunidades asociadas al cargo y la prescripción de los delitos por corrupción. Peticiones tan naturales que debiera darse por hecho no tener que plantearlas, y nos  avergüenza vernos en la necesidad de pedir una eficiente administración de los impuestos, la posibilidad de elegir limpiamente buenos gestores y una participación más presente en las grandes decisiones que ponen en compromiso el futuro de todos para muchos años.

            A nadie se escapa que estamos en una época dura de cambios y amenazada por el riesgo de convertirse en socialmente convulsa, el paro nos desborda y las instituciones regidas por el Partido Popular ya han comenzado a practicar lo que es su política connatural, la tala salvaje de los recursos educativos, sanitarios y de garantías laborales.

            La participación cada cuatro años en las urnas, tal y como están “organizados” internamente los partidos para elegir a los siguiente próceres (democracia interna, cero patatero, manipulación, sobresaliente) no es suficiente para llamarlo “democracia”.

            Nuestro país necesita nuevos rostros, voces garantes, ideas prácticas y discursos coherentes, sin los topicazos habituales con pastoso hedor de antipolilla, necesitamos gestores jóvenes, CAPACES, sociables, inteligentes, dispuestos a trabajar duro en la arena del ruedo durante su mandato temporalmente limitado y con plena fe en que lo único que ha de moverles es el interés general y el bienestar de los ciudadanos.

La enseñanza, el empleo, la sanidad y las libertades públicas serán los pilares a defender a ultranza durante la próxima legislatura, desde el gobierno o desde la oposición. No perdamos el norte. «Diario Palentino, 11 de septiembre de 2011»

Ver también: Los imprescindibles «En los partidos políticos son necesarios los elementos que ganan elecciones, y son absolutamente prescindibles quienes las pierden o no las ganaron nunca»

Sep 08

Un festín para los cotillas. Blog de Lucía Méndez

«El Congreso y el Senado han desnudado patrimonialmente a sus diputados y senadores.

Es un error porque cualquier persona informada sabe que la corrupción no está en el Parlamento.»

elmundo.es, 08 SEP 2011 17:32

Los demagogos que piensan que los políticos son todos iguales y que los diputados están en el Congreso para forrarse se van a dar un festin. Recortes sociales, cinco millones de parados, bajadas de sueldos, empresarios que echan el cierre a sus negocios, congelación de las pensiones, deudas que no se pueden pagar, familias que llegan ahogadas a fin de mes. Con este panorama, el Congreso y el Senado han desnudado patrimonialmente a sus diputados y senadores. Los españoles conocen desde hoy cuántas casas tiene Rajoy, qué herencia recibió Rubalcaba y en qué tipo de productos financieros invierten los parlamentarios.

Los cargos públicos españoles son de los peor pagados de Europa, Sin embargo, la mayoría de los ciudadanos piensan que ganan demasiado. Con la clase media empobreciéndose a pasos agigantados, la información que se ha hecho pública es un alimento de dioses para la demagogia barata. Los cotillas se van a poner las botas.

Esta información está destinada a hacer sangre de la clase política. Si hasta ahora un porcentaje muy apreciable de los españoles desconfiaban de los políticos, ahora dirán que los diputados y senadores se lo llevan crudo. Podemos imaginar los comentarios enTwitter y en las barras de los bares, que coinciden a menudo. «Todos son iguales». «Se están forrando a nuestra costa». «Se meten en política para robar». «Como para fiarse de ellos». Esto será lo más suave que oigamos en los próximos días.

Habrá torneos de quién suelta la frase más ocurrente e imaginativa y puede que esta información sirva incluso para que se tiren los trastos de un partido a otro. Diputado rico, diputado pobre. Si es rico ya sabemos que ha debido hacer algo que no está bien. Si es pobre creerán que ha mentido en la declaración de su patrimonio. Hagan juego en el «Sálvame» de la política.

El Congreso y el Senado decidieron hacer pública esta información para combatir la fama de corrupción que acompaña a la clase política. Pero lo que van a conseguir es justamente lo contrario. Es un error porque cualquier persona informada sabe que la corrupción no está en el Parlamento. Pero los diputados y senadores han querido pedir perdón. Como si se sintieran culpables de algo.

Patrimonio de los Diputados españoles

Patrimonio de los Senadores españoles

Abr 24

Guerras o Revoluciones

Ahora que el mundo islámico se rebela contra sus sempiternos dictadores ya no podemos entrar a valorar el nivel estético verbal del vocablo PAZ, ganador del concurso de participación pública convocado por la Real Academia de la Lengua Española como la palabra más bella del idioma castellano.

Y debemos discutir si a efectos fácticos es antes la Paz que la Libertad o la Dignidad Humanas. Los asesinados Padres Ellacuría y Múgica, nuestro paisano teólogo Juan José Tamayo y el ex-jesuita José María Díez Alegría, fundadores y defensores de la Teología de la Liberación, contra el criterio papal preconciliar y de su séquito dominante, justificaron la oposición del pueblo maltratado al tirano que le humilla y arrebata su pan y su libertad, y  establecieron bases como: La salvación no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de la dignidad del hombre. Debemos afirmar el sistema democrático profundizando la concienciación de las masas acerca de sus verdaderos enemigos para transformar el sistema vigente”.

¿Es preferible que durante decenas de siglos más Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Siria, etc. sigan soportando la ignominia del tirano de turno por mantener la Paz? Para el poderoso la paz, la imperturbabilidad, la quietud y que ninguna voz distorsione, es la base y fundamento del mantenimiento de todo poder autocrático y monolítico, en todos los niveles político, económico, empresarial, financiero. Quien lleva el timón solo quiere calma chicha.

Pero la Paz con mayúsculas es algo que conlleva lucha, reivindicación de un orden nuevo, tal vez incluso mártires y sangre. Ninguna batalla se ha ganado con lágrimas. El movimiento popular para librarse de la tiranía no se trataría como una guerra, si no como una revolución, porque las “palabritas” de quien ostenta la vara de mando son creaciones visionarias para iletrados. No es posible dominar si herir.

Primero la Libertad, la Dignidad, los Derechos Humanos, Cívicos y Personales, entonces la Paz será verdadera y no otra flatulencia de quién acumula privilegios y llama “consenso” y “unanimidad” a la olla a presión en la que prepara su cocido a punto de estallar.

Se dice para alentar a los defensores de las libertades que más vale morir de pie que vivir de rodillas pero en realidad vale mucho más que muera el tirano antes de que se derrame sangre inocente.

Y a los demagogos de la política, pido un favor, no confundan guerras con revoluciones, porque o es un argumento basado en la ignorancia o es un intento de engañar con premeditación y alevosía al auditorio. «Diario Palentino, 24 de abril de 2011»

Abr 24

Guerras o Revoluciones

Ahora que el mundo islámico se rebela contra sus sempiternos dictadores ya no podemos entrar a valorar el nivel estético verbal del vocablo PAZ, ganador del concurso de participación pública convocado por la Real Academia de la Lengua Española como la palabra más bella del idioma castellano.

Y debemos discutir si a efectos fácticos es antes la Paz que la Libertad o la Dignidad Humanas. Los asesinados Padres Ellacuría y Múgica, nuestro paisano teólogo Juan José Tamayo y el ex-jesuita José María Díez Alegría, fundadores y defensores de la Teología de la Liberación, contra el criterio papal preconciliar y de su séquito dominante, justificaron la oposición del pueblo maltratado al tirano que le humilla y arrebata su pan y su libertad, y  establecieron bases como: La salvación no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de la dignidad del hombre. Debemos afirmar el sistema democrático profundizando la concienciación de las masas acerca de sus verdaderos enemigos para transformar el sistema vigente”.

¿Es preferible que durante decenas de siglos más Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Siria, etc. sigan soportando la ignominia del tirano de turno por mantener la Paz? Para el poderoso la paz, la imperturbabilidad, la quietud y que ninguna voz distorsione, es la base y fundamento del mantenimiento de todo poder autocrático y monolítico, en todos los niveles político, económico, empresarial, financiero. Quien lleva el timón solo quiere calma chicha.

Pero la Paz con mayúsculas es algo que conlleva lucha, reivindicación de un orden nuevo, tal vez incluso mártires y sangre. Ninguna batalla se ha ganado con lágrimas. El movimiento popular para librarse de la tiranía no se trataría como una guerra, si no como una revolución, porque las “palabritas” de quien ostenta la vara de mando son creaciones visionarias para iletrados. No es posible dominar si herir.

Primero la Libertad, la Dignidad, los Derechos Humanos, Cívicos y Personales, entonces la Paz será verdadera y no otra flatulencia de quién acumula privilegios y llama “consenso” y “unanimidad” a la olla a presión en la que prepara su cocido a punto de estallar.

Se dice para alentar a los defensores de las libertades que más vale morir de pie que vivir de rodillas pero en realidad vale mucho más que muera el tirano antes de que se derrame sangre inocente.

Y a los demagogos de la política, pido un favor, no confundan guerras con revoluciones, porque o es un argumento basado en la ignorancia o es un intento de engañar con premeditación y alevosía al auditorio. «Diario Palentino, 24 de abril de 2011»

Dic 19

La importancia del número «dos»

Ante la proximidad de las elecciones locales, y en algunas comunidades también las autonómicas, las formaciones políticas afilan sus armas y ¡ojo avizor! acriban entre sus afiliados a la espera de seleccionar los “mejores” candidatos, es decir, los que presuntamente atraigan más votos en las urnas, pero luego la realidad es muy diferente y los entramados internos exhiben su poderío colocando a quienes por las más variopitnas circunstancias alguien quiere promocionar.

Y lo más curioso es que la prensa y los comentaristas de las tertulias se quedan fijos en el número uno de las listas pero muy pocos reparan en la trascendencia del número dos. El número dos es un proyecto, una maqueta con posibilidades de ascender, un candidato que genera, sufre y padece la ansiedad que produce el tocar con la punta de los dedos el “oro”, pero que corre el riesgo de ni tan siquiera subir la pódium con un humilde bronce.

El número dos es un sufridor perpetuo, criador involuntario de aviesos pensamientos. En silencio y sin querer, sueña que el “uno” se pega una piña o le da un yuyo para pasar a ocupar el trono principal. Seguramente luego se arrepiente de no poder controlar esos sueños desquiciados.

En algunos casos, además, el número dos puede ser el resultado transaccional de engorrosas negociaciones con la otra facción más poderosa de las multi-mini-tramas internas que alojan los partidos. ¡Hay que callar tantas voces guerreras tapando bocas!

A veces la jugada está preparada y negociada desde el principio. Se pacta “ab initio” el reparto de la legislatura, dos años para cada uno. Es la forma más fácil y segura de que un candidato de dudosas posibilidades llegue a la primera posición por la vía de la sustitución.

Una lista de candidatos no es nada casual ni tan siquiera lógico. Según el cargo que se trate de ocupar, si es o no codiciado, puede haber muchos voluntarios o hay que buscar pertinazmente quien acepte, como pasa en los cargos “gratuitos” o cuasi. Sin embargo, si hay buen sueldo, en un alto porcentaje los más idóneos no tragan pero muchos discretos mediocres consideran la oferta como que les ha tocado la lotería, de hecho les toca una buena pedrea durante al menos cuatro años, y la posibilidad de perpetuarse o ascender, ya se sabe, en política un mes es una eternidad. «Diario Palentino, a 19 de diciembre de 2010»