Ago 11

Ni burkas ni burkinis

         En un alarde de postureo progresista el ayuntamiento de Zaragoza (Podemos), acuerda admitir el burkini como prenda de baño en las piscinas públicas, así nadan a contracorriente frente a la tónica general de los países europeos. Francia lo prohíbe rotundamente en piscinas y en playas. Por dos razones: una, porque es un país laico y el burkini manifiesta de forma ostentosa una pertenencia religiosa, sobre todo cuando el yihadismo es la mayor amenaza terrorista que se vive en la Europa actual. La segunda apela a razones de higiene y seguridad para el resto de los bañistas. Lo preocupante es que la opinión pública se divida sobre los límites del respeto en los lugares públicos. Ningún símbolo llamativo sobre una religión o una reivindicación política debiera entrometerse en el libre disfrute de espacios destinados a todos los públicos ni crear inseguridad en ellos. Admitir el burkini equivale a permitir bañarse vestido, con lo que parece más bien que se va a lavar la ropa puesta donde niños y adultos bucean, tragan agua y disfrutan de una cara sanidad que no puede garantizarse si no se ve lo que hay debajo del disfraz a dónde no llega la ducha previa obligatoria. El respeto por las normas básicas de la sociedad es la primera exigencia para todo individuo que viva en ella, sobre todo teniendo en cuenta la acérrima intolerancia de quien exige privilegios que no facilita a otros. Dinamarca impone multas por el uso del burka en público y un millonario argelino se ofrece a pagarlas todas. Hasta ese punto se burlan de las leyes en el espacio europeo que están colonizando con su agresivo proselitismo, su alta natalidad y sus exigencias camufladas bajo el victimismo. ¡Ojo! las libertades de las europeas no musulmanas están en riesgo.

Diario Palentino, 11 de agosto de 2018

Jun 10

Consejo de Ministras

           Noticia: “Del mundo entero, España tiene el gobierno con más mujeres”. Inmediatamente se abrió el debate lingüístico de género. Así, consultada nuestra ilustre Real Academia de Lengua, cuyo eslogan reza: “limpia, brilla y da esplendor”, entra en vacilación y en una primera embestida hacia adelante decide que el masculino engloba ambos sexos pero el femenino no. Es decir, como siempre. Y que si luego, a base de su utilización incorrecta se usa con normalidad, entonces la Academia lo incorporaría, como hizo con almóndiga, culamen, pompis, toballa, etc. Es decir, que para entrar en el diccionario de la RAE hay que dar patadas al diccionario hasta tumbar la puerta. Solo que en este caso se trataría de aplicar la lógica común de las mayorías, don del parecen carecer nuestros anquilosados académicos que aún no son conscientes, o sí, de la gran carga de valor e influencia que ejercen las palabras en el inconsciente individual y social. Ante las voces airadas de protesta rectifican en parte y admiten ministras y ministros.

       En otro orden de cosas, el potente equipo de gobierno formado por Pedro Sánchez ha provocado sorpresa y aceptación en la prensa nacional e internacional. A todas luces va a continuar los enormes pasos dados por Zapatero en cultura e igualdad, notición que las mujeres recibimos como un huracán de esperanza cuando dábamos por perdidas muchas de las conquistas anteriores a los gobiernos del PP. Se dice que solo vemos lo que queremos, Pedro ha sabido ver mujeres con talento, muy preparadas, y las ha entregado las carteras ministeriales más duras y exigentes. Y lo ha podido hacer porque no tiene deudas de partido ni con el aparato ni con las federaciones regionales. Nada le dieron, nada debía.

«Diario Palentino, 10/06/2018»

También: Así quedan los consejos de Ministros españoles si borramos a los hombres

 

May 06

Para mujeres sin mujeres

         Es penoso es que aún hoy, en la España de siglo XXI, ha sido preciso proclamarlo en altavoz para que el Ministro de Justicia caiga en la cuenta de que su departamento incumple el artículo 54 de Ley de Igualdad, que dice: “La Administración General del Estado y sus órganos dependientes designarán a sus representantes en órganos colegiados, comités consultivos, etc., de acuerdo con el principio de presencia equilibrada de mujeres y hombres…”. Dicha ley es del año 2007, pero el Sr. Catalá no se dio cuenta de su existencia la primera vez que convocó la Comisión de Codificación en 2015. Se le pasó. Lo peor es que tampoco lo ha sabido hasta ayer, cuando la portavoz de Igualdad del PSOE ha preguntado al ministro y a todo el gobierno del PP, que cómo no se encuentran expertas juristas entre las 2.858 juezas y magistradas en activo si son el 53% del total de miembros de la judicatura, y cómo no se ha incorporado ninguna a una comisión encargada de revisar los delitos sexuales para modificar el Código Penal y definir, sin dar lugar a pajas mentales, lo que es pura y netamente una violación. Y,  es que a los ojos del patriarcado es comprensible, quienes más saben de violaciones son los hombres, elemental, son los que nos violan, de modo que la mejor solución parece ser que definan ellos el delito. Increíble. Mujeres juristas, periodistas y feministas de toda índole ya nos hemos constituido en pie de guerra permanente, esto es una lucha de frontera, al menor descuido nos merman. Muchos hombres concienciados, inteligentes y valientes se dan cuenta de que es el camino hacia una sociedad mejor, pero el avance de largo recorrido no es individual, está en la formación de respetuosos ciudadanos desde la infancia.

«Diario Palentino, 06/05/2018»

Dic 03

Los hombres me explican cosas

        Ante la deplorable conducta del defensor de tres individuos de La manada es preciso, a mi juicio, que se abra un expediente por atentar contra el código de Deontología profesional de la abogacía, porque una cosa es que hasta el más grande y temible de los asesinos merezca una defensa y un juicio justos, y otra muy diferente acudir a indecentes argumentos y verterlos al público para figurar como abogado estrella. Ha sido él solito quien más ha llamado la atención sobre la  depravada conducta de sus representados y quien con sus constantes declaraciones en la prensa ha creado un maremoto social forzando a las mujeres a salir de nuevo en tromba para exigir un trato justo y un respeto. Ha quedado clara la lasitud del sistema cuando permite que un solo hombre vilipendie, pública y reiterativamente, a la víctima de un grupo de depredadores sexuales. Ha impartido con maestría una machoexplicación (mansplaining). El machoexplicador nos ha dado lecciones de cómo debe defenderse una muy joven mujer con uñas, dientes y arriesgando su integridad física, ante el ataque de unos salvajes expertos, porque si no ellos deben entender que presta su consentimiento y además goza. Después de la agresión tendrá que estar enclaustrada y con la vida hundida, es lo que procede.  Vomitivo.

            Estamos rodeadas de machoexplicadores que ufanos nos explican cosas, a veces de temas en los que somos más expertas que ellos. Otras veces hacen el ridículo con su tono condescendiente, porque de antemano nos presuponen dificultades de entendimiento. Qué paciencia tenemos, cuanto patético circulando. La periodista Rebecca Solnit, escribió un libro titulado “Los hombres me explican cosas” que muchos debieran leer para evitar caer en la necedad más irrisoria.

«Diario Palentino, 03/12/2017»        

Oct 22

25 de noviembre, otra vez

Las campañas deben ir hacia ellos, ponerles el espejo

            En 2017 llevamos 47 mujeres, y 5 hijos e hijas de éstas, asesinadas por el terrorismo machista. Las demenciales campañas del gobierno basadas en pintar víctimas amoratadas y llorosas parecen conseguir el efecto contrario, que el morbo del macho maltratador se crezca al ver mujeres inermes ante su fuerza bruta. Me adhiero a la propuesta de la joven feminista Barbijaputa, habitual en eldiario.es, que consiste en volver el mensaje de la publicidad: “Si gritas eres un maltratador; si la humillas eres un maltratador; si la agredes irás a la cárcel”. Y ya de paso yo añadiría un mensaje para el resto de los hombres: “Si le ríes los faroles al maltratador eres cómplice; si sabes lo que hace y le sigues tratado de amigo como si nada, eres cómplice; si no condenas el maltrato eres cómplice”. El machismo se mantiene por los hombres para su uso y disfrute personal, en su mano está civilizarse o seguir asalvajados. Menos mal que va creciendo el número de inteligentes que se sienten desprestigiados por la conducta de sus congéneres violentos. Veremos en qué queda el casi consensuado Pacto de Estado contra la violencia machista en su ejecución práctica. Mientras tanto los machos siguen maltratando y asesinando a las mujeres y a los hijos de éstas. “Te voy a dar donde más te duele”, dijo Vladimir a su esposa, cogió a su hija Aramis de un año y se tiró por la ventana, muriendo ambos. 

«Diario Palentino, 22/10/2017»