abr 23

Dictadura democrática. Bienvenidos al No-Do.

Nos quitan hasta al voz y la palabra, y “nos vamos a de dejar”

 Siento profundamente escribir lo que voy a decir, pero ahí está la portada del cuento tal y como la percibimos con los pies en la calle.

Porque la CULPA de una situación colectiva, en esta ocasión, es compartida entre agresores, cómplices y los que consentimos ser agredidos y despojados de los derechos personales básicos.

Los electores pecamos de ingenuos, somos cómplices de meter en la urna el voto equivocado, de no ver al lobo debajo de la piel de oveja, o más aún, de ni tan siquiera acercarnos a la urna para no sentirnos responsables de lo que suceda con los resultados.

Los pecados de los partidos políticos que nos pueden gobernar son muchos y muy graves, a saber, la oligarquía (nos imponen representantes en quienes “las cualidades éticas y de dirección de los mejores y más capaces no surgen como mérito reconocido por la comunidad”), el caciquismo o clientelismo (democracias simuladas que en el papel funcionan pero al margen del pueblo, solo utilizado para discursos y mítines) y el nepotismo (entrega de cargos públicos u orgánicos para familiares o “servidores fieles” sin tener en cuenta su capacidad ni competencia, tan solo su lealtad al líder que los promociona).

Los sindicatos, considerados hoy en la opinión pública como un mal necesario, también han perdido los papeles y han conseguido desvirtuar el histórico respeto hacia los muchos y anónimos caídos luchadores por los derechos de los trabajadores, convirtiéndose en marionetas vociferantes que instrumentalizan los malestares ciudadanos sin aportar casi nada positivo a cambio, tan solo un protagonismo basado en declaraciones panfletarias sin utilidad reconocida que más espantan que unen, y aprovechando concentraciones espontáneas de ciudadanos, maltratados por su Gobierno, que para nada comparten los improperios vertidos desde la megafonía oportunista con estridentes proclamas y olvido de que trabajadores somos todos, no solo los de su cuerda.

Los mercados, el capitalismo, el liberalismo económico y demás esencias crematísticas, traducen la esencia del lado oscuro de la naturaleza humana, su sino y destino es el dinero al máximo de sus posibilidades y por encima de todo, hasta donde los dejemos llegar.

Por cuanto, tenemos que hacer un profundo examen, amplio, detenido, profundo y global del por qué hemos llegado a este punto de secuestro y desprecio ciudadano del que somos objeto por quienes nos representan y nos deben su poder. “Diario Palentino,  22 de abril de 2012″

abr 23

Dictadura democrática. Bienvenidos al No-Do.

Nos quitan hasta al voz y la palabra, y “nos vamos a de dejar”

 Siento profundamente escribir lo que voy a decir, pero ahí está la portada del cuento tal y como la percibimos con los pies en la calle.

Porque la CULPA de una situación colectiva, en esta ocasión, es compartida entre agresores, cómplices y los que consentimos ser agredidos y despojados de los derechos personales básicos.

Los electores pecamos de ingenuos, somos cómplices de meter en la urna el voto equivocado, de no ver al lobo debajo de la piel de oveja, o más aún, de ni tan siquiera acercarnos a la urna para no sentirnos responsables de lo que suceda con los resultados.

Los pecados de los partidos políticos que nos pueden gobernar son muchos y muy graves, a saber, la oligarquía (nos imponen representantes en quienes “las cualidades éticas y de dirección de los mejores y más capaces no surgen como mérito reconocido por la comunidad”), el caciquismo o clientelismo (democracias simuladas que en el papel funcionan pero al margen del pueblo, solo utilizado para discursos y mítines) y el nepotismo (entrega de cargos públicos u orgánicos para familiares o “servidores fieles” sin tener en cuenta su capacidad ni competencia, tan solo su lealtad al líder que los promociona).

Los sindicatos, considerados hoy en la opinión pública como un mal necesario, también han perdido los papeles y han conseguido desvirtuar el histórico respeto hacia los muchos y anónimos caídos luchadores por los derechos de los trabajadores, convirtiéndose en marionetas vociferantes que instrumentalizan los malestares ciudadanos sin aportar casi nada positivo a cambio, tan solo un protagonismo basado en declaraciones panfletarias sin utilidad reconocida que más espantan que unen, y aprovechando concentraciones espontáneas de ciudadanos, maltratados por su Gobierno, que para nada comparten los improperios vertidos desde la megafonía oportunista con estridentes proclamas y olvido de que trabajadores somos todos, no solo los de su cuerda.

Los mercados, el capitalismo, el liberalismo económico y demás esencias crematísticas, traducen la esencia del lado oscuro de la naturaleza humana, su sino y destino es el dinero al máximo de sus posibilidades y por encima de todo, hasta donde los dejemos llegar.

Por cuanto, tenemos que hacer un profundo examen, amplio, detenido, profundo y global del por qué hemos llegado a este punto de secuestro y desprecio ciudadano del que somos objeto por quienes nos representan y nos deben su poder. “Diario Palentino,  22 de abril de 2012″

sep 14

CURRICULUM SOBRE LA MESA

“Exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido, sino en su vida particular”

       Con la quemazón que la ciudadanía manifiesta hacia la clase política el camino nos lleva a un destino inopinable. Y la historia se repite constantemente, lo estamos viendo y lo vemos cada vez que se produce una convocatoria de comicios. Salvo honrosas excepciones que suelen durar poco en el tiempo, y los generosos alcaldes de pueblo que huyen despavoridos a la segunda ocasión, es el momento de mostrar las fauces, ese pistoletazo de salida para las guerrillas internas,  zancadillas, trampas, bulos, maledicencias y otras repelentes y destructivas armas observadas en las conductas de los que suelen salir airosos llevando consigo a sus incondicionales servidores.

Desde los comienzos de la transición, los partidos políticos y los sindicatos, como instrumentos de la democracia, han ido creando una estructura reticular que se va cerrando en torno a contados caciques locales que emulan el entramado de las jerarquías superiores y su senectud. Los ciudadanos nos percatamos de cómo en esos entornos todo se va volviendo rancio, no nos trasmiten optimismo, seguridad, diques inamovibles, lo que hoy es doctrina de fe, mañana es un obstáculo.

El siglo XXI y sus circunstancias nos ha presentado un muestrario de políticos que se desdicen y se contradicen, ejercitan con sobranza “el derecho a evolucionar” y a prescindir de la voluntad popular, una segunda Ilustración, “Todo para el pueblo pero sin el pueblo” y a medida que acrecientan su poder merman los valores que albergan, están hechos a la pelea y padecen el secuestro de una irrefrenable ansiedad de poder, son víctimas ya de la indignidad sumisa a un subidón adrenalínico irrefrenable, es lo que denominan “tener cintura política”, como si fuera una cualidad, sin embargo no se aperciben de que lo que proyectan al exterior es la sombra de “animales políticos”, conseguidores insensibles, totalmente desmemoriados y olvidados de quienes fueron y en qué lugar del camino perdieron aquellos nobles ideales, su combustible juvenil primario y desinteresado convertido en garra que muere matando.

Los que toman conciencia de comenzar a padecer esta esclavitud, acabando su mandato anuncian que se van como una liberación para sí mismos y una dignificación de la vida política.

Es cierto que trabajan mucho, nadie lo duda, pero el poder mantenido o recrecido es una droga dura, mata el humor y la sonrisa sana, frunce el ceño, aísla del mundo de los mortales y envilece.

Si se quisiera optimizar la labor política sería preciso exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido y artificiosamente confeccionado, sino en su vida particular, en su capacitación profesional, en su valía para conseguir y administrar el propio chusco, porque quien no es capaz de ganar de comer para sí con sus propios medios despierta susceptibilidades y recelos a la hora de  encomendarle la administración de los recursos ajenos, máxime si son los dineros públicos y el interés de toda la sociedad.

Si las ideologías mediatizan el voto, la confianza en los candidatos aún más. “Periódico CARRIÓN, 16 de septiembre de 2011″

sep 14

CURRICULUM SOBRE LA MESA

“Exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido, sino en su vida particular”

       Con la quemazón que la ciudadanía manifiesta hacia la clase política el camino nos lleva a un destino inopinable. Y la historia se repite constantemente, lo estamos viendo y lo vemos cada vez que se produce una convocatoria de comicios. Salvo honrosas excepciones que suelen durar poco en el tiempo, y los generosos alcaldes de pueblo que huyen despavoridos a la segunda ocasión, es el momento de mostrar las fauces, ese pistoletazo de salida para las guerrillas internas,  zancadillas, trampas, bulos, maledicencias y otras repelentes y destructivas armas observadas en las conductas de los que suelen salir airosos llevando consigo a sus incondicionales servidores.

Desde los comienzos de la transición, los partidos políticos y los sindicatos, como instrumentos de la democracia, han ido creando una estructura reticular que se va cerrando en torno a contados caciques locales que emulan el entramado de las jerarquías superiores y su senectud. Los ciudadanos nos percatamos de cómo en esos entornos todo se va volviendo rancio, no nos trasmiten optimismo, seguridad, diques inamovibles, lo que hoy es doctrina de fe, mañana es un obstáculo.

El siglo XXI y sus circunstancias nos ha presentado un muestrario de políticos que se desdicen y se contradicen, ejercitan con sobranza “el derecho a evolucionar” y a prescindir de la voluntad popular, una segunda Ilustración, “Todo para el pueblo pero sin el pueblo” y a medida que acrecientan su poder merman los valores que albergan, están hechos a la pelea y padecen el secuestro de una irrefrenable ansiedad de poder, son víctimas ya de la indignidad sumisa a un subidón adrenalínico irrefrenable, es lo que denominan “tener cintura política”, como si fuera una cualidad, sin embargo no se aperciben de que lo que proyectan al exterior es la sombra de “animales políticos”, conseguidores insensibles, totalmente desmemoriados y olvidados de quienes fueron y en qué lugar del camino perdieron aquellos nobles ideales, su combustible juvenil primario y desinteresado convertido en garra que muere matando.

Los que toman conciencia de comenzar a padecer esta esclavitud, acabando su mandato anuncian que se van como una liberación para sí mismos y una dignificación de la vida política.

Es cierto que trabajan mucho, nadie lo duda, pero el poder mantenido o recrecido es una droga dura, mata el humor y la sonrisa sana, frunce el ceño, aísla del mundo de los mortales y envilece.

Si se quisiera optimizar la labor política sería preciso exigir a los candidatos un curriculum personal y profesional previo debidamente certificado, no de trabajo en el Partido y artificiosamente confeccionado, sino en su vida particular, en su capacitación profesional, en su valía para conseguir y administrar el propio chusco, porque quien no es capaz de ganar de comer para sí con sus propios medios despierta susceptibilidades y recelos a la hora de  encomendarle la administración de los recursos ajenos, máxime si son los dineros públicos y el interés de toda la sociedad.

Si las ideologías mediatizan el voto, la confianza en los candidatos aún más. “Periódico CARRIÓN, 16 de septiembre de 2011″

sep 10

Regeneracionismo, una necesidad

“La clase política tiene  un ineludible e inmediato deber: su regeneración”

Es evidente que la crisis financiera global ha traído consigo la económica, la política y la social. A golpe de recibir a macha martillo tantas noticias negativas nos invade una desesperanza alimentada por las cifras del paro, la falta de confianza en nuestros gobernantes y el temor a males mayores, hasta tal punto que miles de ciudadanos españoles salen a diario a las plazas públicas a pedir lo que de razón y por principio debiera ser lo natural. Los políticos desconcertados no respiran, estaban convencidos de tenernos engañados.

            En el marco puramente político las pretensiones del Movimiento 15-M o Democracia Real Ya, son tan sencillas como exigir transparencia y participación democrática, reducción de gastos suntuarios así como puestos de confianza y libre designación, supresión de privilegios fiscales, cotizaciones y pensiones de los servidores públicos, persecución de las corruptelas eliminando las inmunidades asociadas al cargo y la prescripción de los delitos por corrupción. Peticiones tan naturales que debiera darse por hecho no tener que plantearlas, y nos  avergüenza vernos en la necesidad de pedir una eficiente administración de los impuestos, la posibilidad de elegir limpiamente buenos gestores y una participación más presente en las grandes decisiones que ponen en compromiso el futuro de todos para muchos años.

            A nadie se escapa que estamos en una época dura de cambios y amenazada por el riesgo de convertirse en socialmente convulsa, el paro nos desborda y las instituciones regidas por el Partido Popular ya han comenzado a practicar lo que es su política connatural, la tala salvaje de los recursos educativos, sanitarios y de garantías laborales.

            La participación cada cuatro años en las urnas, tal y como están “organizados” internamente los partidos para elegir a los siguiente próceres (democracia interna, cero patatero, manipulación, sobresaliente) no es suficiente para llamarlo “democracia”.

            Nuestro país necesita nuevos rostros, voces garantes, ideas prácticas y discursos coherentes, sin los topicazos habituales con pastoso hedor de antipolilla, necesitamos gestores jóvenes, CAPACES, sociables, inteligentes, dispuestos a trabajar duro en la arena del ruedo durante su mandato temporalmente limitado y con plena fe en que lo único que ha de moverles es el interés general y el bienestar de los ciudadanos.

La enseñanza, el empleo, la sanidad y las libertades públicas serán los pilares a defender a ultranza durante la próxima legislatura, desde el gobierno o desde la oposición. No perdamos el norte. “Diario Palentino, 11 de septiembre de 2011″

Ver también: Los imprescindibles «En los partidos políticos son necesarios los elementos que ganan elecciones, y son absolutamente prescindibles quienes las pierden o no las ganaron nunca»

jul 17

PRUEBAS DE “STRESS”

No estaría demás aplicar estos controles a los partidos políticos, mejoraría mucho la calidad de nuestra clase política

Como dice la máxima que nunca te acostarás sin saber una cosa más, los comunicadores del mundo financiero son quienes han tomado el protagonismo pedagógico de enseñarnos nuevos vocablos o nuevas aplicaciones a términos ya existentes, y en algunos casos inexistentes, para explicarnos lo mal que está el mundo de la economía y de las finanzas.

“Test de stress”, que en nuestro rico y expresivo idioma equivale a “pruebas de fuerza o de resistencia”, han existido siempre, desde los principios de la mecánica más elemental. Una cuerda se rompe cuando ya no soporta más peso, así de sencillo.

Se vienen aplicando en el campo de la salud para determinar el límite irrebasable de la tensión que pueden soportar nuestros órganos en circunstancias extremas, en el deporte para calificar la fuerza muscular límite de los competidores, se utilizan en la campo de la aplicaciones informáticas para comprobar sus posibles respuestas, en edificación para demostrar cómo se comportarían los materiales empleados en circunstancias extremas sobrevenidas, hasta en educación para evidenciar la capacidad de reacción cognitiva de los alumnos y evaluar la didáctica de los programas.

En sí no son más que laboratorios experimentales, campos de pruebas creados artificialmente, simulaciones bajo unas circunstancias forzadas o inventadas en las que se somete al sujeto o al objeto a sobrevivir o resistir en un medio forzado y poder medir así sus capacidades extremas.

Durante los últimos días y ante la necesidad de ir poco a poco despejando claros que nos permitan  dilucidar facetas de esta compleja crisis (económica, financiera, social, de valores, de solidaridad, etc.) escuchamos los resultados que estas comprobaciones otorgan a los bancos y cajas, de modo que unos aprobarían y otro no al tener que enfrentarse a un deterioro imaginariamente mayor de la economía y sus consecuencias (paro, impagos, devaluaciones inmobiliarias, etc.), es decir en previsión de… lo que no se sabe que puede pasar cuando algo se mueva y vayamos saliendo de esta situación de impás que es como el tapiz de Penélope que un día teje y otro desteje.

No estaría demás aplicar estos controles a los partidos políticos y sus representantes con el fin de valorar sus capacidades de acción y reacción ante eventos inesperados de cualquier naturaleza, eso mejoraría mucho la calidad de nuestra clase política. “Diario Palentino, 17 de julio de 2011″

 

 

jul 14

“Ellos las prefieren tontas”

“Con mayor intensidad sentimos que las mujeres políticas que nos colocan los hombres para representarnos deben superar una prueba de docilidad y obediencia para que no les hagan sombra en su elucubrante gestión”

Cuando oímos hablar de Dolores Ibárruri, de Clara Campoamor, de Victoria Kent y otras tantas anónimas mujeres políticas, profesionales, independientes, con criterio propio y de personalidad y formación arrolladoras, que pelearon en estrados políticos, judiciales, universitarios, etc. tratando de convencer con sus buenas razones y su mucho esfuerzo lo que consideraban mejor para la sociedad de su tiempo, por encima del discurso casi siempre interesado y solapado de algunos o muchos hombres de su tiempo, no podemos por menos que tomar aire y aún en momentos de desaliento, pensar: ¡Hay que seguir trabajando en la igualdad! Las ministras que han exigido la presencia de las mujeres en las políticas públicas (Teresa Fernández de la Vega, Bibiana Aído, y sus antecesoras de los tiempos aún más difíciles) están desapareciendo pausadamente y en silencio.

Somos muchas las mujeres españolas que cada cierto tiempo nos vemos invadidas por ese sentimiento de estupor, ese sonrojo silencioso que nos deja sin aliento y con un nudo en el pecho que nos aprieta como un puño, cuando queremos defender a ultranza la ocupación de puestos en cargos de decisión pública o privada y nos topamos con una mujer que presuntamente nos representa y cuando habla  mete las patas sin ningún pudor porque se limita a leer sin previo conocimiento ni crítica lo que otro ignorante la ha escrito sobre la marcha para salir del paso evitando el cálculo del ridículo a que nos somete a todas las demás paisanas.

En el reciente Debate sobre el Estado de la Nación, ocasión anual de poner las cartas sobre la mesa para gobierno y oposición, escenario en el que todos los partidos, formaciones y tendencias tienen su tiempo para examinar, proponer y analizar de pasado y de futuro lo que conviene a nuestro país, el sonrojante lapsus emocional vertido por la Sra. Diputada nacional por Coalición Canaria, Dña. Ana Oramas ha dado pie a mucho macho de ambas orillas para desprestigiarnos y decir que las mujeres no valemos para hacer política, mientras que muchos presuntos intervinientes de la derecha desbarran con más vergonzosos argumentos a diario y nadie resalta su metedura de pata. La mancha  no solo la estropeó el traje sino todo el ropero de años que lleva peleando con pertinaz maestría los intereses de los canarios. Su ciertamente “desbarre” relatando sus coincidencias con Zapatero nublaron el resto de su discurso lleno de verdades como  “bancarrota democrática” “sociedad sin esperanza” “envenenamiento progresivo de la convivencia política” “priman la fidelidad y la disciplina frente al talento y la competencia” etc. Pero tan satisfechos los hombres presentes en todas las bancadas pusieron la nota en el minuto de lapsus de ridiculez que la hizo perder todo el partido.

Cada día con mayor intensidad sentimos que las mujeres políticas que pretenden representarnos no son más que “sumisas, dóciles y jaboneras”, como dice mi amigo Tomás. Políticas designadas por hombres para que sean obedientes y no les hagan sombra en esta su desastrosa gestión de los recursos naturales, de las políticas de desarrollo, de las instituciones democráticas y de la despensa mundial. Esta crisis mundial que soportamos y que afecta sobre todo a las mujeres más pobres y empobrecidas y a sus pequeños, habla por sí misma. ¿Quién está el frente de los bancos, las multinacionales, los gobiernos y las guerras? Hombres, hombres, hombres. Ya han demostrado lo que saben hacer, es mejor que se aparten de los asuntos importantes y se vayan a jugar al golf o al mus, que tanto les pone. “Periódico CARRIÓN, 16 de julio de 2011″

*Foto Lucía Meler Maura.
jun 19

Cada mochuelo a su olivo

“Lo malo es quien ha vivido siempre de parásito en planta ajena”

Ni “Indignados”, ni “¡Democracia ya!”, ni “Acampados”. Nuestros políticos hacen oídos sordos a las reclamaciones de democracia y transparencia manifestada por una punta del iceberg que esconde el inmenso malestar ciudadano.

A pesar del cero patatero que los electores hemos puesto a los partidos por su degradación como instrumento para el ejercicio de la democracia, sus representantes, cual tarugos caídos del cielo para gobernar como reyes en el charco de ranas, persisten en sus mañas mafiosas y llegado el momento postelectoral del reparto de cargas y cargos, cada cual se desmarca del objetivo común que supuestamente mira al interés general para asegurarse los garbanzos y el poder. ¡Vengan días, vengan ollas!

La Ley Electoral General que para unas cosas es como un chicle, sin embargo para otras es harina de otro costal porque “¡Es una ley Orgánica! -te dicen- y requiere justificación, trámite y quórum especial!” Con solo arreglar esta ley cuantos problemas sobrarían y como mejoraría la democracia de verdad.

Por poner algunos ejemplos:

1º.-Exigir a quienes vayan a desempeñen cargos públicos, que dispongan previamente de un medio de vida y de sustento propio que sea su ocupación laboral o profesional habitual.

2º.- Limitar la permanencia de cada cargo público a dos legislaturas, y si éste es de sometimiento a elecciones que se pueda añadir una sola prórroga más en votación asamblearia y secreta dentro del propio partido proponente, debiendo exigir la Junta Electoral Certificación fehaciente de haber cumplido éste trámite.

3º.- Primarias obligatoriamente, en asamblea de afiliados mediante voto individual, escrito y secreto. Lo de designar candidatos por “aclamación” suena a chiste romano y la propuesta que llega desde “organillos” intermedios y escalonados del partido, suena a chufla.

4º.- Contra los interesados argumentos de que para cargarse las Diputaciones hay que modificar la Constitución es otro cuento chino. Basta con modificar la Ley Orgánica Electoral y la legislación de Régimen Local para reducirlas a la mínima expresión que es lo que deben ser, apoyo a los municipios y dejar de comerse su dinero a medio camino. Ya me contarán, queridos lectores y lectoras, para qué queremos en Palencia, nada menos que 25 diputados provinciales gastando millones de euros a expuertas mientras en muchos de nuestros pueblos ni se ve la televisión ni hay cobertura telefónica, ni mucho menos internet. Basta con cambiar unos artículitos de la ley, dividir la provincia en tres partes y poner tres diputados-gerentes para que no haya empate y se reparta bien el bacalao. Así no habría por ahí suelto tanto mochuelo sin olivo ni tanto inepto “colocado”.

“Diario Palentino, 19 de junio de 2011″

 

jun 19

Cada mochuelo a su olivo

“Lo malo es quien ha vivido siempre de parásito en planta ajena”

Ni “Indignados”, ni “¡Democracia ya!”, ni “Acampados”. Nuestros políticos hacen oídos sordos a las reclamaciones de democracia y transparencia manifestada por una punta del iceberg que esconde el inmenso malestar ciudadano.

A pesar del cero patatero que los electores hemos puesto a los partidos por su degradación como instrumento para el ejercicio de la democracia, sus representantes, cual tarugos caídos del cielo para gobernar como reyes en el charco de ranas, persisten en sus mañas mafiosas y llegado el momento postelectoral del reparto de cargas y cargos, cada cual se desmarca del objetivo común que supuestamente mira al interés general para asegurarse los garbanzos y el poder. ¡Vengan días, vengan ollas!

La Ley Electoral General que para unas cosas es como un chicle, sin embargo para otras es harina de otro costal porque “¡Es una ley Orgánica! -te dicen- y requiere justificación, trámite y quórum especial!” Con solo arreglar esta ley cuantos problemas sobrarían y como mejoraría la democracia de verdad.

Por poner algunos ejemplos:

1º.-Exigir a quienes vayan a desempeñen cargos públicos, que dispongan previamente de un medio de vida y de sustento propio que sea su ocupación laboral o profesional habitual.

2º.- Limitar la permanencia de cada cargo público a dos legislaturas, y si éste es de sometimiento a elecciones que se pueda añadir una sola prórroga más en votación asamblearia y secreta dentro del propio partido proponente, debiendo exigir la Junta Electoral Certificación fehaciente de haber cumplido éste trámite.

3º.- Primarias obligatoriamente, en asamblea de afiliados mediante voto individual, escrito y secreto. Lo de designar candidatos por “aclamación” suena a chiste romano y la propuesta que llega desde “organillos” intermedios y escalonados del partido, suena a chufla.

4º.- Contra los interesados argumentos de que para cargarse las Diputaciones hay que modificar la Constitución es otro cuento chino. Basta con modificar la Ley Orgánica Electoral y la legislación de Régimen Local para reducirlas a la mínima expresión que es lo que deben ser, apoyo a los municipios y dejar de comerse su dinero a medio camino. Ya me contarán, queridos lectores y lectoras, para qué queremos en Palencia, nada menos que 25 diputados provinciales gastando millones de euros a expuertas mientras en muchos de nuestros pueblos ni se ve la televisión ni hay cobertura telefónica, ni mucho menos internet. Basta con cambiar unos artículitos de la ley, dividir la provincia en tres partes y poner tres diputados-gerentes para que no haya empate y se reparta bien el bacalao. Así no habría por ahí suelto tanto mochuelo sin olivo ni tanto inepto “colocado”.

“Diario Palentino, 19 de junio de 2011″

 

mar 12

¿Por qué no nos gusta la clase política?

Un sistema, en la práctica, bipartidista como el nuestro es lo más cercano a una semidictadura con el sobrenombre de Democracia.

En el tercer lugar, por detrás del desempleo y de la crisis pero antes que el terrorismo y la inseguridad ciudadana, se alza la clase política en la desconsideración que los ciudadanos tenemos de ella.

Seguramente la crisis económica que nos aterroriza no es imputable en puridad a quienes nos gobiernan. En todas las épocas históricas hay crisis, son cíclicas. Pandemias, malas cosechas, guerras, desastres naturales, cambios climáticos, revoluciones sociales, todo movimiento que altere la estabilidad de un sistema estructurado es una crisis y también el comienzo de una evolución.

Con toda contundencia podemos decir que la clase política está en crisis, en crisis aguda. ¡Se lo han buscado!, dicen las voces opinantes. Tal vez. O tal vez hemos desgastado torticeramente lo que entendemos con el término DEMOCRACIA.

¿Existe la Democracia en USA? ¿Y en los países de la UE? En la carrera desatada por quien presume de ser más demócrata los políticos de cada país van arrastrando tan sobadas expresiones como participación, colectivos, representación, solidaridad, etc. Palabras que de por sí suponían un compendio inestimable de valores personales y sociales han sido ultrajadas, prostituidas, instrumentalizadas y confundidas. “Quien te puede engañar con la palabra también puede robarte la cartera”.

Cuando se acercan las fechas de la precampaña, los ciudadanos-electores asistimos pasivos a la batalla interna en los partidos por ocupar las plazas sustanciosas que conllevan poderío económico y social. Se nombran padrinos y se fechan duelos. La prensa se llena de noticias de autobombo, honores y distinciones hilarantes, ingentes gastos en publicidad sobre promesas que recuerdan el discurso de los maltratadores: “Te quiero y te prometo que a partir de ahora voy a portarme bien contigo”.

Pero la rehabilitación de la imagen de la clase política, la recuperación de la estima por parte de los ciudadanos solo depende de quienes se han empeñado en perderla. Si fueran capaces de remangarse y meter mano a sus propios desmanes, de afrontar decididamente una REGENERACIÓN INTEGRAL DE LA DEMOCRACIA, empezando por el funcionamiento interno de sus partidos para seguir con las instituciones, todo cambiaría. ¡Y es tan fácil! Solo falta un poco de voluntad y renuncia al interés personal en favor del prestigio colectivo.

Un sistema, en la práctica, bipartidista como el nuestro es lo más cercano a una semidictadura con el sobrenombre de Democracia. De Herodes a Pilatos y vuelta la pelota al juego. Cuando hay solamente dos contendientes lo más fácil es repartirse el pastel aunque se simule la adversidad de cara a la galería. Los pequeños a callar cuando hablan los mayores, así me lo aprendí yo. “Diario Palentino, 13 de marzo de 2011″

mar 07

8 de marzo y declaraciones políticas. No se lo pierdan

¿A que suenan esos discursos?

Mas bla, bla, bla.. en boca de políticOs.
Para simular: “actos de sensibilización”, “compromiso”, “declaraciones”, “conmemoraciones”. ¡Jua, jua, jua!
A la caza del voto preelectoral. No olvidemos que las mujeres representamos el 50% del censo. ¡Pánico! es lo que les da.

La FEMP llama a los Ayuntamientos al compromiso con la igualdad de género

La FEMP ha hecho un llamamiento a los Gobiernos Locales a sumarse a la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, mediante actos de sensibilización y aprobación de declaraciones en las que se refleje el compromiso local con las políticas de igualdad de género.

mar 07

8 de marzo y declaraciones políticas. No se lo pierdan

¿A que suenan esos discursos?

Mas bla, bla, bla.. en boca de políticOs.
Para simular: “actos de sensibilización”, “compromiso”, “declaraciones”, “conmemoraciones”. ¡Jua, jua, jua!
A la caza del voto preelectoral. No olvidemos que las mujeres representamos el 50% del censo. ¡Pánico! es lo que les da.

La FEMP llama a los Ayuntamientos al compromiso con la igualdad de género

La FEMP ha hecho un llamamiento a los Gobiernos Locales a sumarse a la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, mediante actos de sensibilización y aprobación de declaraciones en las que se refleje el compromiso local con las políticas de igualdad de género.

feb 26

Representación falaz

“El poder está manipulado por un pequeño mundo empresarial y financiero que controla los medios de comunicación y necesita poner títeres en los puestos políticos”

El plantel de figuras que gobierna el mundo no nos representa, sus intereses prioritarios son poder y dinero, dinero y poder, la hucha y el garbanzo propios aún a costa del sacrificio de dos tercios de la población mundial: mujeres, infancia, tercer mundo y senectud que se convierten sobre las infinitas mesas de negociación en “ello”, “el tema”, basuritas humanas improductivas, un lastre que solo consume y no genera.

Con su peculiar funcionamiento basado en que “los Estatutos están para no cumplirlos”, los partidos políticos van alejando a la ciudadanía de la verdadera democracia. A pesar del montaje de la llamada periódica a las urnas, los ciudadanos nos sentimos cada día menos significados en lo que se supone son nuestras instituciones de representación. No percibimos que sus palabras reflejen nuestro sentir, no hablamos por su boca. Cada día en mayor medida intuimos que el poder está manipulado por un pequeño mundo empresarial y financiero que controla los medios de comunicación y necesita poner títeres en los puestos políticos para cocinar acuerdos, coaliciones y convergencias que beneficien la verdadero poder, el de los beneficios económicos. Sólo así se puede explicar cómo en cada nuevo proceso electoral la calidad humana y profesional de los candidatos aspirantes a políticos es progresivamente más deficiente y propensa a los vaivenes y tentaciones de las corruptelas.

Cierto es que la red y los nuevos sistemas de comunicación permiten una democracia directa y una libertad de pensamiento y expresión desconocidas hasta ahora, pero tienen aún una gran desventaja, que no llega al público en general y cuando esto quiera suceder los poderes fácticos temerosos de las consecuencias (véase wikileaks) van pergeñando y  aprobando leyes censoras multi instrumentales para cargarse a todo aquél que se desmande denunciando verdades solapadas en los discursos engañosos de siempre. Veremos si Julián Assange no acaba en la silla eléctrica made in USA acusado y condenado por traidor y espía.

Se dice que las antenas parabólicas ancladas en los tejados del norteafricano espacio musulmán han sido, junto con internet y los móviles, las armas útiles que han provocado las revueltas contra los déspotas islámicos anclados en el poder de los países mediterráneos. Sin duda no hay quien ponga de acuerdo a tantos miles de personas sin estos medios, pero  cuando estábamos aplaudiendo las rebeliones pensando que estos pueblos iban a dar un salto de diez siglos de atraso, salen los Hermanos Musulmanes y dicen que ellos entienden la democracia sin libertad religiosa ni tocar el estatus de las mujeres. ¡Salaam! “Diario Palentino, 27 de febrero de 2011″

ene 30

¿Un país de tontos?

Llega un momento en que ya es difícil distinguir si es que somos un país de tontos o hacemos dejación de la inestimable función humana de pensar.

Los ciudadanos esperamos una campaña electoral limpia en la que los portavoces de las diferentes tendencias nos expliquen sus programas y soluciones ante las graves circunstancias que estamos viviendo, a cambio solo oímos descalificaciones, improperios y acusaciones cuando no vergonzosos olvidos o delictivas imputaciones.

En los últimos días hemos asistido a declaraciones del principal líder de la oposición, D. Mariano Rajoy, que luego se han vuelto y revuelto en penosos desdecires. Así, ante la protesta “organizada” por los hosteleros frente a la Ley del Tabaco, D. Mariano, no sabemos si ya un poco por debilidad senil, agotamiento mental o premeditación y alevosía, aseguró que su grupo se había abstenido en la votación, lo que obligó a todas las cadenas televisivas a enmendarle la plana con la foto del hemiciclo votando a favor. Un día antes tuvo que retractarse de otra paranoia, la de que 1.200 jóvenes españoles emigraban a Argentina en busca de trabajo.

Por su lado, la Sra. Cospedal, negando con sus gestos corporales lo que dice por su boca, acusa de ser espiada por los socialistas manchegos, pero como siempre no aporta pruebas, porque el PP por sistema aplica la máxima de “difama que algo queda”. Supongo que será la malquerida de todos a los que ha cubierto de sombras imaginarias, incluidos jueces, policías, funcionarios, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal e instituciones del Estado en general.

Sacar a pasear al viejo presidente, Sr. Aznar, para provocar es ya un truco que quita más que pone. Y ¡vuelta la burra al trigo! con el 11-M y el terrorismo de ETA, ignorando totalmente a la Justicia que ya se pronunció sobre ello. Al Sr. Arenas le tocó esta vez soltar la píldora, mera chispa para dar cuartelillo y que ardan los comentarios en sus cadenas adeptas y prensa adscrita de todo el mundo consabidas.

¿Pero que esconde este tupido velo? Mucha corrupción. La lista de presuntos corruptos en las filas de los políticos del PP aumenta por días, las pruebas crecen. A cambio los líderes del partido los jalean, festejan y apoyan sus candidaturas para que puedan repetir en sus actividades. Aparecen sonrientes, casi burlones, algunos incluso jactándose de su buena suerte para eludir la justicia y salir ilesos. “Diario Palentino, 30 de enero de 2011″

ene 30

¿Un país de tontos?

Llega un momento en que ya es difícil distinguir si es que somos un país de tontos o hacemos dejación de la inestimable función humana de pensar.

Los ciudadanos esperamos una campaña electoral limpia en la que los portavoces de las diferentes tendencias nos expliquen sus programas y soluciones ante las graves circunstancias que estamos viviendo, a cambio solo oímos descalificaciones, improperios y acusaciones cuando no vergonzosos olvidos o delictivas imputaciones.

En los últimos días hemos asistido a declaraciones del principal líder de la oposición, D. Mariano Rajoy, que luego se han vuelto y revuelto en penosos desdecires. Así, ante la protesta “organizada” por los hosteleros frente a la Ley del Tabaco, D. Mariano, no sabemos si ya un poco por debilidad senil, agotamiento mental o premeditación y alevosía, aseguró que su grupo se había abstenido en la votación, lo que obligó a todas las cadenas televisivas a enmendarle la plana con la foto del hemiciclo votando a favor. Un día antes tuvo que retractarse de otra paranoia, la de que 1.200 jóvenes españoles emigraban a Argentina en busca de trabajo.

Por su lado, la Sra. Cospedal, negando con sus gestos corporales lo que dice por su boca, acusa de ser espiada por los socialistas manchegos, pero como siempre no aporta pruebas, porque el PP por sistema aplica la máxima de “difama que algo queda”. Supongo que será la malquerida de todos a los que ha cubierto de sombras imaginarias, incluidos jueces, policías, funcionarios, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal e instituciones del Estado en general.

Sacar a pasear al viejo presidente, Sr. Aznar, para provocar es ya un truco que quita más que pone. Y ¡vuelta la burra al trigo! con el 11-M y el terrorismo de ETA, ignorando totalmente a la Justicia que ya se pronunció sobre ello. Al Sr. Arenas le tocó esta vez soltar la píldora, mera chispa para dar cuartelillo y que ardan los comentarios en sus cadenas adeptas y prensa adscrita de todo el mundo consabidas.

¿Pero que esconde este tupido velo? Mucha corrupción. La lista de presuntos corruptos en las filas de los políticos del PP aumenta por días, las pruebas crecen. A cambio los líderes del partido los jalean, festejan y apoyan sus candidaturas para que puedan repetir en sus actividades. Aparecen sonrientes, casi burlones, algunos incluso jactándose de su buena suerte para eludir la justicia y salir ilesos. “Diario Palentino, 30 de enero de 2011″

ene 15

Cadáveres políticos

En esta pequeña ciudad, que aún sin querer nos vemos y soportamos, es fácil interpretar o inventar las situaciones. El alegre rostro de D. Carlos Fernández Carriedo de haberse librado una vez más, de medir sus fuerzas con el incombustible D. Helidoro Gallego al surgir un espontáneo entusiasta de tal cometido, lo dice todo.

Tampoco Dña. Ángeles Armisén puede ocultar tras su amplia sonrisa, que si no va para Presidenta de la Diputación, otra cosa habrá que mejore su situación.

Y hablando de la Diputación, Palencia es tan pequeña que todo el mundo sabe que entre el Presidente y el Vicepresidente no hay conversación desde hace meses, hasta el punto de que el primero le ha quitado a su segundo de abordo, por decreto ipso facto, las facultades de contratación “ a capricho” de los importes menores entre los que se enmarca precisamente la publicidad en medios de comunicación, porque dicen, dicen… que si andaba exigiendo salir en la foto de frente y sacar al presidente de perfil e incluso omitirlo, y éste, advertido, ha recuperado para sí tales controles. Ilusos hay por todos lados porque en cualquier caso entre la fielatura del PP palentino ninguno goza de simpatías.

Es momento de mirar los rostros y rictus de los actuales, los presuntos, los aspirantes y los desahuciados. Es el momento de la quiniela de los elegidos y de los que pronto engrosarán esa triste “santa compaña” de cadáveres políticos y almas en pena que ya andan buscando acomodo secundario o subsidiario y rutilarán un tiempo más en torno de los astros a ver si entre las viejas relaciones encuentran un puestito digno para seguir manteniendo un poquito de algo, por aquello de que “Quién tuvo, retuvo” y no marcharse a casa con una mano adelante y otra atrás.

Y así comienza la carrera para la confección de las candidaturas electorales a los comicios municipales y algunos autonómicos. Para los cargos retribuidos económicamente e investidos de poder y “prestigio”, quién no haya hecho carrera interna dentro del partido y tenga su “corralito” formado, ya no llega a tiempo, ahora solo queda fortalecer el puesto de salida y blindar bien el curriculum con ornamentos rimbombantes.

Es la cara negra de la democracia que nos toca vivir. A los ciudadanos electores nos dan las listas enlatadas. No hay nada perfecto, pero los partidos debieran plantearse su proceder interno, auditarse con seriedad, para evitar practicar con denuedo aquello que critican sacrificando la buena voluntad y la fe creyente de sus afiliados y adeptos en aras de intereses más espurios que eficientes y eficaces.

Pero… esto es lo que hay, primero se sirve la mesa principal y después come la tropa, al rancio estilo estalinista o eclesial, pero con la “infalibilidad” de sus líderes disfrazada de tintes y “procedimientos democráticos”. “Diario Palentino, 16 de enero de 2011″

dic 19

La importancia del número “dos”

Ante la proximidad de las elecciones locales, y en algunas comunidades también las autonómicas, las formaciones políticas afilan sus armas y ¡ojo avizor! acriban entre sus afiliados a la espera de seleccionar los “mejores” candidatos, es decir, los que presuntamente atraigan más votos en las urnas, pero luego la realidad es muy diferente y los entramados internos exhiben su poderío colocando a quienes por las más variopitnas circunstancias alguien quiere promocionar.

Y lo más curioso es que la prensa y los comentaristas de las tertulias se quedan fijos en el número uno de las listas pero muy pocos reparan en la trascendencia del número dos. El número dos es un proyecto, una maqueta con posibilidades de ascender, un candidato que genera, sufre y padece la ansiedad que produce el tocar con la punta de los dedos el “oro”, pero que corre el riesgo de ni tan siquiera subir la pódium con un humilde bronce.

El número dos es un sufridor perpetuo, criador involuntario de aviesos pensamientos. En silencio y sin querer, sueña que el “uno” se pega una piña o le da un yuyo para pasar a ocupar el trono principal. Seguramente luego se arrepiente de no poder controlar esos sueños desquiciados.

En algunos casos, además, el número dos puede ser el resultado transaccional de engorrosas negociaciones con la otra facción más poderosa de las multi-mini-tramas internas que alojan los partidos. ¡Hay que callar tantas voces guerreras tapando bocas!

A veces la jugada está preparada y negociada desde el principio. Se pacta “ab initio” el reparto de la legislatura, dos años para cada uno. Es la forma más fácil y segura de que un candidato de dudosas posibilidades llegue a la primera posición por la vía de la sustitución.

Una lista de candidatos no es nada casual ni tan siquiera lógico. Según el cargo que se trate de ocupar, si es o no codiciado, puede haber muchos voluntarios o hay que buscar pertinazmente quien acepte, como pasa en los cargos “gratuitos” o cuasi. Sin embargo, si hay buen sueldo, en un alto porcentaje los más idóneos no tragan pero muchos discretos mediocres consideran la oferta como que les ha tocado la lotería, de hecho les toca una buena pedrea durante al menos cuatro años, y la posibilidad de perpetuarse o ascender, ya se sabe, en política un mes es una eternidad. “Diario Palentino, a 19 de diciembre de 2010″

nov 29

¡La Selección Nacional al poder!

Confieso mi ignorancia y entono el “mea culpa”: no entiendo casi nada de fútbol, a pesar de los denodados propósitos de todas las cadenas de TV, de las emisoras de radio y los titulares de prensa, de las conversaciones de bar y de calle e incluso de las pacientes y concienzudas explicaciones de más de un generoso amigo que no comprende cómo me puedo perder semejante placer.

Nunca llegué a entender el fenómeno sociológico llamado fútbol y al cielo pongo por testigo que de veras lo he intentado con esmero y con denuedo.

Así las cosas, capto mucho mejor la afición por un “cigarrito de la risa” que un cabreo sordo, una respuesta vociferante y malencarada o una sentada de sofá, mando en ristre, con los ojos exorbitados, las posaderas a medio asentar y el grito ahogado en la garganta para celebrar o recriminar con la misma intensidad, una emoción determinada por el recorrido que haga una pelota.

Lo de la “Tarjeta roja al maltratador” dicen los publicistas que es buena campaña, yo hubiera preferido que les dieran un capón o una colleja pero parece que así todo el mundo, menos unos pocos, debe saber  lo que significa sacar tarjeta roja, algo me suena de escucharlo en los mundiales y los insultos que le caen al árbitro cuando la saca.

Hoy, día de las Elecciones Catalanas, tengo además un nuevo descubrimiento sobre el que tendré que reflexionar. Un  candidato a cargo político que lo único que lleva en su haber es la proyección pública de haber sido entrenador de un equipo de fútbol, obtiene, nada menos que cuatro escaños en el Parlament Catalá.

Visto el panorama solo cabe preguntarnos ¿Y por qué no hacemos ministros a los futbolistas? a estas alturas de confusión mundial ante la crisis económica sobre la que no hay analista que se ponga de acuerdo con nadie y vista la falta de preparación física y mental de los del G-20, tal vez se resolviera mejor por profesionales sobre un campo de hierba, por lo menos algunos han demostrado que saben hacer su trabajo.

Partidos políticos, partidos de fútbol, partidos al fin.

oct 10

Primarias (¡Que viene el Coco!)

“Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, echa las tuyas a remojar”. La participación mediante voto directo y secreto de los afiliados  es la permanente aspiración de todo asociado a un partido político.

Lo de designar candidatos pronto y por aclamación esconde siempre un descontento incontable y una rabia tardía cuando ya no hay remedio.

Se trata de una costumbre consistente en dar un golpe de mano cuando aún no se ha revuelto el gallinero, dar por sentado un consenso cuando aún no han entrado en el cuerpo de los adeptos los calores preelectorales. Es una jugada maestra. Por principio y con carácter obligatorio no debieran existir los llamados candidatos oficiales, pues este sistema tiende a perpetuar en los cargos a las mismas personas, puesto que los comités y las comisiones que los proponen son los meticulosamente designados por ellos mismos al comienzo de cada mandato orgánico.

Las llamadas “primarias” que no es otra cosa que la democracia más directa y pura, tiene la ventaja de permitir la regeneración democrática y el cambio de rostros y nombres en los cargos. Con el tiempo, y en base a diversos argumentos cuidadosamente preparados y esgrimidos con mayor o menor maestría, los dirigentes aducen, como siempre lo hicieran los dictadores y liberales decimonónicos, que las masas son manejables y frecuentemente se equivocan porque no siempre el más simpático es el más efectivo ni laborioso.

Las “primarias” son un anhelo impertérrito para las bases y el coco para quienes temen ser destronados. Suele ser en la izquierda donde más se reclama una mayor participación en las decisiones importantes y donde mayor crítica interna se deja traslucir.

La derecha está más acostumbrada a aceptar las decisiones de las cúpulas y acatar con disciplina lo que se resuelve hacer en nombre de todos. Por eso el PP tarda tanto en mostrar sus candidatos, además de que estratégicamente un candidato expuesto prematuramente a las críticas llega a los comicios con su figura en entredicho, los jefes saben que su propuesta se tragará entera por sus bases, con o sin azúcar, no hay nada que temer ¡quien manda, manda!

“Diario Palentino, 10 de octubre de 2010″

ago 15

En la tensión – Diario Palentino Digital

En el otro lado de la tensión interna intrapartidos está siempre el debate sobre si el candidato principal o secretario general o presidente, tiene derecho y hasta donde de elegir a quienes, en su caso le acompañarán en el equipo de gobierno o de oposición, porque a fin de cuentas a quien van a partir la cara es a él, que deberá responder políticamente por todos los de su comparsa.

En la tensión

Comprar bien, a pesar de las apariencias, es para entendidos. Pero… ¿Quién es mejor vendedor? ¿El que oferta a la vista un atractivo escaparate con productos de mediana o baja calidad o el que ofrece muy buen género pero descuida su presentación?
Los expertos en mercado aseguran que se vende mejor una mierda bien envuelta que oro molido en un saquete indecente, de ahí que haya embalajes más costosos que el contenido que esconden.
Es lo que sucede en el seno de los partidos políticos cuando se empiezan a mover los aparatos para presentar candidatos que ganen elecciones. Hay que fabricar las figuras que los electores esperan, que el mercado demanda, como en Operación Triunfo, rostros sonrientes contra viento y marea, curriculum meticulosamente preparados en aumentativo, una buena presentación, mejores padrinos y generosa campaña. Pero cada vez más la eficacia, eficiencia, méritos y capacidades de optimizada gestión y buen gobierno de otros aspirantes quedan circunscritos a una premeditada presentación en saquete indecente cuyo aspecto externo frene el deseo de conocer para no oscurecer el lustro artificioso de la figura principal. En el cuerpo de afiliados siempre hay obedientes corredores que van implantando soto vocce, poco a poco pero en erosión constante, los créditos y descréditos de cada uno que intente descollar. Nada sucede por casualidad.

Los ciudadanos del bienestar estamos acostumbrados a que nos vendan de todo, somos adquirentes compulsivos e irreflexivos, no miramos a fondo lo que nos llevamos, nos vale que nos guste el spot publicitario porque nos van cociendo el cerebro poco a poco a medida que calientan el agua de un presunto baño relajante (“spa”) que nos ofrecieron al comienzo de la función. Somos votantes ciegos porque las siglas nos arrastran o somos volubles ciudadanos que llevados por las conversaciones de esquina nos enrabietamos con lo que se cuenta que les está pasando a desconocidos con esta crisis.
En el otro lado de la tensión interna intrapartidos está siempre el debate sobre si el candidato principal o secretario general o presidente, tiene derecho y hasta donde de elegir a quienes, en su caso le acompañarán en el equipo de gobierno o de oposición, porque a fin de cuentas a quien van a partir la cara es a él, que deberá responder políticamente por todos los de su comparsa.

Comenzamos ya las precampañas, las ofertas, las sonrisas de oreja a oreja, las contradicciones y las ceremonias de confusión. Pero los ciudadanos-electores tenemos una responsabilidad, la de mirar que hay debajo de cada envoltorio. Y si no luego no nos quejemos de lo que nos dan.

En la tensión – Diario Palentino Digital. 15 de agosto de 2010