Feb 09

Carta de María Garzón Molina.

A los que hoy brindarán con champán

Esta carta está dirigida a todos aquellos que hoy brindarán con champán por la inhabilitación de Baltasar Garzón.

A ustedes, que durante años han vertido insultos y mentiras; a ustedes, que por fin hoy han alcanzado su meta, conseguido su trofeo.

A todos ustedes les diré que jamás nos harán bajar la cabeza, que nunca derramaremos una sola lágrima por su culpa. No les daremos ese gusto.

Nos han tocado, pero no hundido; y lejos de hacernos perder la fe en esta sociedad nos han dado más fuerza para seguir luchando por un mundo en el que la Justicia sea auténtica, sin sectarismos, sin estar guiada por envidias; por acuerdos de pasillo.

Una Justicia que respeta a las víctimas, que aplica la ley sin miedo a las represalias. Una Justicia de verdad, en la que me han enseñado a creer desde que nací y que deseo que mi hija, que hoy corretea ajena a todo, conozca y aprenda a querer, a pesar de que ahora haya sido mermada. Un paso atrás que ustedes achacan a Baltasar pero que no es más que el reflejo de su propia condición.

Pero sobre todo, les deseo que este golpe, que ustedes han voceado desde hace años, no se vuelva en contra de nuestra sociedad, por las graves consecuencias que la jurisprudencia sembrada pueda tener.

Ustedes hoy brindarán con champán, pero nosotros lo haremos juntos, cada noche, porque sabemos que mi padre es inocente y que nuestra conciencia SÍ está tranquila.

Madrid, 9 de febrero de 2012

* María Garzón Molina es hija del juez Baltasar Garzón

Ene 28

La justicia en la balanza

La Sanidad pública cuida nuestra vida, y la Justicia los Derechos que  nuestra vida conlleva.

      Si hay algo imprescindible en la vida de las personas, junto a la salud, es la seguridad. La seguridad en la supervivencia, en el entorno individual, familiar y social. La mayor parte de los quebrantos en la salud física o mental proceden de zozobras, traumas o carencias acumuladas durante la historia personal de cada cual.
    Que nos fallen algunos políticos, en los que hemos depositado nuestra fe y nuestra encomienda, es algo asumido ya con sumisión y paciencia como un obstáculo insalvable de la vida en común, pero nos crea mucha desazón que nuestra salud pueda ser desatendida por unos servicios médicos deficientemente equipados. Y a continuación viene el temor a que la administración de justicia se convierta en una amenaza para inocentes y una puerta grande para culpables. La Sanidad pública cuida nuestra vida y la Justicia se ocupa de los Derechos que  nuestra vida conlleva.
    El mar judicial está revuelto y abre cada día un titular de noticias. El encausamiento del Juez Garzón divide a la sociedad, según de qué asunto sea juzgado, según ideologías o simplemente según “caiga” personalmente al opinante. Su debate también divide a la judicatura, el ex Fiscal general Anticorrupción, Jiménez Villarejo, cree que es un linchamiento. El fiscal de la causa contra los crímenes del franquismo no lo puede creer y pide su archivo. En el caso Gürtel, la Derecha no tiene ningún interés en que lo investigado sirva para condenar a sus “socios”.
Por otro lado el juicio por el asesinato de Marta del Castillo consigue unir cuarenta mil personas en manifestación protestando la sentencia y pidiendo su revisión. La Audiencia Provincial de Málaga pide a la Fiscalía que aclare los motivos del indulto al Dr. Montes, etc.
    El Partido Popular decide unilateralmente poner orden y otorgar a los jueces su autogobierno cargándose el actual “método Acebes” que tan buen servicio ha prestado a la causa conservadora (Informe Estatuto catalán, falsedades sobre ácido bórico en los atentados del 11-M, etc.)

     El consejo General del Poder judicial tiene tres funciones principales: emitir informe no vinculante en algunos proyectos de ley, sancionar las infracciones que cometan los jueces y nombrar los componentes de los órganos judiciales. ¿Cómo van a utilizar la Justicia contra sí mismos? ¿Cómo en los “juicios” contra Garzón? ¿Los cinco mil jueces no afiliados que no ocupan altos cargos, lo quieren así? “Diario Palentino, 29/01/2012”

May 15

Momentos para la serenidad

Demasiada tensión, exceso de noticias negativas; las medidas del Gobierno, otra caída bursátil, los disturbios en las calles de Grecia, el Papa pregonando contra el matrimonio homosexual mientras su clero escandaliza al mundo  con nuevos escándalos de pederastia, Gran Bretaña estigmatiza los billetes de 500 euros, las cifras del paro, Garzón suspendido en un ambiente que hace dudar a la ciudadanía, la ira de sus defensores , la movilización y radicalización de quienes pretenden juzgar los crímenes del franquismo, los empleados del sector público se mosquean, los sindicatos… ¡Ay los sindicatos!

¡Ojo! en algún partido político se frotan las manos hasta la calentura. Cuanto  mayor sea la sensación de inestabilidad mayores posibilidades de crear confusión, de tapar escandalosas “presuntas” corrupciones, de quitar de en medio elementos molestos que quieran revolver en heces pasadas, de abrirse un camino saltando por encima de la dificultad.

Debemos mantener la calma, es lo que haría un cuerpo de ciudadanos maduro, capaz de analizar que la situación de nuestro país está inserta en un contexto internacional, que no estamos solos, ni somos los únicos, que estamos financieramente mejor incluso que Francia, Holanda o Italia, por no hablar de los muchísimos países que están peor en la misma Europa.

El catastrofismo y la división radicalizada de opiniones siempre  acaba dando beneficios a quienes tengan menos escrúpulos. No lo perdamos de vista.


May 15

Momentos para la serenidad

Demasiada tensión, exceso de noticias negativas; las medidas del Gobierno, otra caída bursátil, los disturbios en las calles de Grecia, el Papa pregonando contra el matrimonio homosexual mientras su clero escandaliza al mundo  con nuevos escándalos de pederastia, Gran Bretaña estigmatiza los billetes de 500 euros, las cifras del paro, Garzón suspendido en un ambiente que hace dudar a la ciudadanía, la ira de sus defensores , la movilización y radicalización de quienes pretenden juzgar los crímenes del franquismo, los empleados del sector público se mosquean, los sindicatos… ¡Ay los sindicatos!

¡Ojo! en algún partido político se frotan las manos hasta la calentura. Cuanto  mayor sea la sensación de inestabilidad mayores posibilidades de crear confusión, de tapar escandalosas “presuntas” corrupciones, de quitar de en medio elementos molestos que quieran revolver en heces pasadas, de abrirse un camino saltando por encima de la dificultad.

Debemos mantener la calma, es lo que haría un cuerpo de ciudadanos maduro, capaz de analizar que la situación de nuestro país está inserta en un contexto internacional, que no estamos solos, ni somos los únicos, que estamos financieramente mejor incluso que Francia, Holanda o Italia, por no hablar de los muchísimos países que están peor en la misma Europa.

El catastrofismo y la división radicalizada de opiniones siempre  acaba dando beneficios a quienes tengan menos escrúpulos. No lo perdamos de vista.