Oct 16

La transparencia de los corruptos y los “delitos del pasado”

ladron¿Acaso se pueden juzgar delitos futuros?

        En el PP los adalides de la transparencia son los mismos que los propios corruptos, tal cumbre alcanza el cinismo en el partido político más corrompido de la historia de la democracia española que es capaz de simultanear dos discursos contrapuestos con un cuajo de impresión. Por un lado, se autoerige en adalid de la transparencia enarbolando un discurso grandilocuente que se contradice con sus propios actos cuando vota en contra de reducir el escandaloso número de aforados, Por otro lado, y al mismo tiempo, no para de sembrar dudas sobre la actuación de la Justicia e intentar zafarse de ser juzgado. Reniega de las investigaciones de la Policía, de la integridad de los jueces, no se priva de poner en duda su profesionalidad con hirientes argumentos con tal de salir inerme de los desfalcos causantes de onerosos perjuicios ocasionados a tantas familias españolas que han sufrido la merma de servicios elementales básicos, encarecidos por la prevaricación y la manipulación de precios en los contratos que pagamos todos con nuestros dolorosos impuestos.

       Esos invitados en el bodorrio “aznariano” son los mismos que hoy, desde el banquillo de los indecentes, quieren zafarse de ser juzgados como malhechores, y para ello vale todo, igual para delinquir que para librarse de las penas. Hipocresía en grado superlativo que no les provoca ni tan siquiera sonrojo, insistiendo con la tozudez que les caracteriza en difundir el torticero argumento de que lo que se está juzgando hoy “son delitos del pasado”. Definitivamente nos tratan de subnormales. ¿Acaso se pueden juzgar hoy delitos que aún no se han cometido? Vamos, esto ya no es manipulación del lenguaje, es un ataque frontal a la inteligencia de los españoles, nos quieren ofuscar, enredar en la confusión, hacernos perder el tiempo y distraernos para que no estemos atentos a lo gravísimo que está ocurriendo en estrados judiciales.

          Lo peor de todo son las tragaderas que tenemos, nos echan los delitos, las mentiras y las trampas a paladas y abrimos la boca para no perdernos nada. Y, después, sumisos, vamos a las urnas y votamos a esa panda. Y el PSOE…, vaya papelón, me duele el PSOE, peor no lo puede hacer, no hay margen. En resumen, si la mayoría de los españoles quiere entregar su poder ciudadano a esos especímenes, tendremos lo que merecemos, que nos den

“Diario Palentino, 16/10/2016”

 

Oct 09

Ascazo  

 

monis-pp“Tantas noticias desagradables causan desaliento colectivo”

            Los escándalos en el fútbol se suceden cada día; dos futbolistas publican un vídeo porno y se disculpan porque hacen daño al club, al pueblo, al fútbol y por último, al escurrir, a la “tercera persona”, mujer que les denuncia. La fiscalía se cansa de investigar y pedir cárcel para los tongos en las contrataciones futboleras y sus evasiones fiscales; las deudas de los equipos a la Seguridad Social alcanzan cifras desorbitadas mientras el gobierno atraca la hucha de las pensiones. En el PSOE se autoinmolan en guerrillas tribales en un espectáculo sin precedentes en nuestra democracia, dejando desamparados e millones de votantes que no saben dónde volver los ojos para no vomitar. Los corruptos del PP, además del inconmensurable menoscabo económico causado por la susodicha corrupción, dilapidan recursos policiales, judiciales y burocráticos mediante un sinfín de triquiñuelas procesales para ralentizar, entorpecer y confundir a la Justicia. Y, con esos mimbres quieren gobernarnos. Indecencia es poco decir.

            Desde que se desató la crisis y emergió la corrupción latente no levantamos cabeza, cunde el desánimo, todo parece inútil. Los pueblos son felices si tienen buenos gobernantes, si se aprecian buenas gestiones, si las políticas se adaptan a lo que la gente espera y desea para vivir tranquilamente en colectividad sabiendo que lo que aporta cada uno es bien gestionado y revierte eficientemente en beneficio de todos. Buenos gestores consiguen pueblos satisfechos ¿Alguien identifica estas características en el actual gobierno? ¡Bingo! Cero patatero.

             Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía, acaba de afirmar contundentemente que “Es mejor no tener gobierno que la certidumbre de una mala política”. Ahí queda eso. Pero nadie se da por aludido, ni el PP que sigue erre que erre sin que le pesen sus indecencias delictivas, ni el PSOE que entretenido en sus cuitas no ha tenido tiempo aún de pensar la gravísima responsabilidad de dejar de ser alternativa de gobierno y pasar a la irrelevancia cuando acabe de enfangarse. En las alternativas no pinta mejor; Ciudadanos se espita por descollar en la derecha intentando poner un orden medianamente sereno en el guirigay de fondo, mientras tanto Podemos se desliza por una espiral de fuertes excentricidades aliñadas también con luchas tribales y chulería de garrapundia.

“Diario Palentino, 09/10/2016”

 

Sep 13

Cuándo la palabra era ley

avaro“Quién se come los propios compromisos tira por el desagüe su honor y su crédito personal”

            Tengo un amigo, oriundo de Villarramiel para más señas, que emigró a Barcelona casi adolescente para encontrar lo que su tierra le negaba, como ahora hacen nuestros hijos. Durante cuarenta años trabajó duro y entró en el negocio de la moda hasta conseguir una solvente empresa familiar con tiendas, incluso en las Ramblas, qué no es poco. Pero, lo más admirable de mi amigo es que no se jacta de sus triunfos comerciales ni económicos, sino de su buen nombre; de la satisfacción que le produce ser querido y creído por todos aquellos con quienes ha mantenido negocios y tratos a lo largo de su trayectoria empresarial. Decir su nombre es seña de seriedad y de solvencia. Ah, y mi amigo apenas tuvo ocasión de ir a la escuela.

            Mi abuelo decía que más vale tener crédito que tener dinero, si tienes lo primero, lo segundo vendrá cuando lo necesites. Pero hay quién tira por la borda su nombre familiar y deja que se lo pisoteen los acreedores a quién no paga porque se comprometió con palabras que luego se traga argumentando que por escrito no hay nada. Son muchos los que corren la suerte del avaro al que sangraban las uñas de tanto contar una y otra vez la calderilla en solitario; malvivía, malcomía y le encontraron tieso enterrado en su dinero.

            Quién falta a los propios compromisos puede llegar a convertirse en un ser peligroso que no se atiene a sus principios ni a sus valores si se le cruza otro interés más rentable en su camino. No se sabe qué sería capaz de hacer, hasta dónde llegaría si las circunstancias se presentaran; mataría, robaría, denunciaría al vecino para arrimarse sus bienes, mentiría, cambiaría de bando… ¡Quién sabe! Saltada la barrera de la lealtad, todo cabe.

            La corrupción que nos rodea tiene campo abonado sobre la flojera moral y aligera las conciencias de la pesada carga del mal hacer. Para aquellos jóvenes, y no tanto, que solo aman el dinero fácil, la trampa y la mentira son instrumentos cotidianos. No les valen los acuerdos concertados después de las negociaciones; si no está escrito y firmado, si no es exhibible ante un juez de lo dicho no hay nada. Pobres hombres sin palabra, con dinero y sin honor. Quién hablará bien de ellos en su entorno social, quién se sentirá orgulloso de sentarlos a su mesa, quién lisonjeará su persona cuando les llegue el día de las alabanzas. Salud a discreción. 

“Diario Palentino, 13/09/20152

Dic 28

El día uno empiezo…

cfb4a546e1b7cf259fdc2f7c0e63a332oA ser intolerante con quien me arrebata mis derechos y libertades.

             Es la máxima de estos días, casi como un mantra, el día uno empiezo…, se repite con la firme convicción de que va a ser cierto, y seguramente lo será, al menos durante unos días, o acaso meses. El día uno empiezo el régimen, el día uno comienzo a hacer diariamente mi tabla de gimnasia, el día uno…  voy a ser de otra manera, año nuevo, vida nueva, todo será distinto, de otra manera. Y como nos conocemos se lo contamos a los demás para afianzarnos y comprometer nuestra palabra con otros porque con nosotros mismos ya no nos funciona

            Al elenco de buenos propósitos que cultivamos estos días para el nuevo año, debiéramos añadir otros muy firmes de intolerancia extrema con los engaños descomunales que nos cuenta el gobierno del Partido Popular, con el pitorreo que se tienen a nuestra costa beneficiando a banqueros, eléctricas y otros amiguetes financiadores del partido o que les colocarán en sus consejos de administración.españa en crisis (10)[3] Intolerancia, con la burla que hacen de la Justicia para evadir las propias responsabilidades de su escandalosa y descarada corrupción, intolerancia con la cara dura de decir en Navidad que estamos en la recuperación, y decirlo con el cuajo y el descaro del que no ve al otro lado de la audiencia a las madres que acuestan a sus hijos a las seis de la tarde para que tengan calor, a los escolares que se retrasan porque no tienen libros, a los enfermos de hepatitis porque el dinero de sus medicamentos de salvación se fueron en sobres, óbolos y cuentas negras del Partido Popular, ni a ese millón de residentes en España que se han quedado sin atención médica, en un país, donde precisamente uno de los orgullos nacionales era la asistencia sanitaria universal y gratuita.

            Hasta ahora nos enseñaron a mostrarnos orgullosos de ser tolerantes. Ahora debemos reaprender a ser demócratas y a defender nuestra democracia siendo total y absolutamente intolerantes con quienes nos la están arrebatando mediante leyes que nos impiden hasta ocupar la calle, nuestra calle, las de los españoles; con los que desvían los dineros comunes a intereses propios; los que atentan constantemente contras las libertades ciudadanas a golpe de sanción y pelotazo; los que nos engañan con las palabras y los hechos; y para colmo, nos llaman corruptos; los que se cargan la cultura y el arte para evitar ciudadanos respondones.

“Diario Palentino, 28/12/2014”

 

Ene 26

Nos lo debéis…, y os lo exigimos ¡ya!

gallery_pic_6880_69716Partidos y sindicatos, instrumentos de la democracia criados a nuestros pechos

            Os hemos nacido y alimentado, habéis crecido a nuestra costa, con nuestro permiso y el sudor del duro trabajo de millones de españoles, pero sois hijos desagradecidos, tramposos, mentirosos y fantasmones. Os habéis aprovechado de nuestro beneplácito, de la encomienda de funciones que desempeñáis irresponsablemente pensando solo en vosotros, en satisfacer vuestro hedonismo y el de la comparsa que canta loas a vuestro pésimo trabajo.

            Nuestros dineros os mantienen. Sedes, sueldos, mítines, programas, viajes, la libreta B y hasta escarceos que mejor no mencionamos, todo pesa sobre nuestra chepa de contribuyentes cada día más expoliados. Un paso que damos nos cuesta dinero, pero cada paso vuestro nos machaca, a cambio lo que recibimos merma exponencialmente.

            Y, como tanto peca el que mata como el que tira de la pata, de lo que nos está ocurriendo sois responsables todos. Quienes gobiernan porque bajo su apariencia de obtusos llevan milimétricamente un plan de destrucción generalizada, silencioso pero constante, estratégicamente bien trazado para conseguir el poder absoluto a base de hambre, hambre física y mental, desilusión, desesperanza, desconsuelo. Una vieja estratagema aplicada en su cara negativa: “tanto si crees que puedes como si no, tienes razón”.

            La corrupción nos avergüenza, dentro y fuera del país. De raterillos de poca monta y pícaros lazarillos, hemos pasado al fétido mundo de los grandes sinvergüenzas camuflados en empresas.com y cargos políticos que ya no elegimos porque nos vienen impuestos en aplicación de ilegales estatutos que nadie impugna.

            Todos a una Fuenteovejuna, pero “ellos” contra nosotros, el pueblo soberano. La corrupción corre como la pólvora porque el poder produce soberbia y vanidad en mentes débiles de intereses camuflados bajo ideales. Se nos caen las lágrimas. El Gobierno del PP huele que apesta. El PSOE no se entrega a muerte haciendo oposición. Los sindicatos han “defraudado” en todos los sentidos. Los “pactos secretos” (de do ut des y agresión comedida) suscritos entre todos ellos nos desfondan.

           Tal vez todos sean ya demasiado viejos. Más vale construir una casa nueva que arreglar una ruina. VOX, Ciutadans, UPyD,  movimientos cívicos y nacionalistas emergentes, etc., inmaduros pero puros, como los niños. ¡Otra transición! Esta vez, larga y dolorosa.

“Diario Palentino, 25/01/2014”