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Mujeres, franquismo y libertades

Martes, 24 de enero de 2012 Sin comentarios

    El juicio al Juez Garzón está siendo las vergüenza nacional y su eco se prolonga más allá de las fronteras. Las organizaciones de derechos humanos del mundo están señalando con el dedo a la justicia española. Sentar en el banquillo a un Juez por perseguir a los criminales es la última gran decepción sobre el funcionamiento de nuestra democracia y las fuerzas oscuras que la controlan.
Si a ello añadimos que nuevamente se va a tener que debatir en el Parlamento la posibilidad de investigar sobre los asesinatos del franquismo, el horizonte se nubla para las libertades públicas. Con su aplastante mayoría decisoria de nuevo echarán tierra sobre las fosas no excavadas, volverán a financiar las fundaciones para investigaciones halagadoras de aquél Régimen, dejarán morir de inanición las asociaciones, las ediciones y todo lo relacionado con las actividades de la Memoria Histórica para volver a rehacer la propia historia “al gusto”. Para nosotras el parón ya ha comenzado con la crisis en los sistemas de protección ante los malos tratos y no sabemos por donde continuará.
Las mujeres de la Derecha claman y corren a misa cada vez que un gobierno socialista aprueba una ley de igualdad, libertad o protección para las mujeres, pero luego son las primeras en hacer uso y abuso de las posibilidades otorgadas, nunca las han derogado cuando ha tenido ocasión, pero sí se han divorciado, abortado, acogido a las ayudas de discapacidad, familias numerosas, exenciones, etc.

     Es lo bueno de la democracia, que afecta tanto a los que aprueban como a los que se oponen. Aquellos tiempos en los que Ana Botella decía que “una mujer tiene que ser mujer, mujer” (ella sabrá lo que quería decir, o no) pasaron la historia al convertirse en alcaldesa de Madrid con su vara de mando.
Lo que está claro es que las asesinadas o encarceladas con sus hijos durante la Guerra Civil y la Dictadura permanecerán en sus indignos enterramientos y el testimonio de sus vidas en el olvido. Pero además fueron muchas las sufridoras anónimas, nunca suficientemente valoradas, las que lucharon junto a sus hombres, material y moralmente, cerca del frente y en la retaguardia o como encubridoras, las viudas supervivientes de rojos denostados, criando los hijos solas y señaladas en sus ambientes como la peste. Solo podrán recuperar su nombre para una lápida testimonial, o tal vez ni eso. “Periódico CARRIÖN, 2ª quincena, enero 2012″

Carmen Chacón, esa mujer

Domingo, 8 de enero de 2012 2 comentarios

“Quién mejor para comenzar la reconstrucción de una casa en ruina, que una mujer aún ilusionada, talentosa, joven, discreta y fuerte”
    No necesitamos un nuevo PSOE, basta con respetar su ser intrínseco fundacional, echar a los mercaderes del templo, retomar el mensaje y volver a hacer habitable la casa socialista adecuando la estructura interior y el discurso. Esto solamente se puede llevar a buen término por personas que carezcan de un lastrado y controvertido pasado político y sepan mirar hacia adelante sin rencores, una generación posfelipista.
    Las coplas de otros tiempos están bien para de vez en cuando abrir el libro de la historia y dejarse llevar por un remember puntual, lo mismo ocurre con las voces y los rostros que significan una determinada manera de hacer las cosas que ha llevado al socialismo español a la  más estrepitosa ruina electoral (puede que por la crisis, madre de todas las culpas) pero también interna por la desconfianza creada tanto en las bases de afiliados y adeptos como en la ciudadanía simpatizante. El trío formado por Alfredo Pérez Rubalcaba (ya ministro con Felipe González), Elena Valenciano (política profesional por herencia de su padre, Luis Valenciano, Subsecretario de Sanidad con la UCD) y José Blanco, alias Pepiño (de formación y profesión “político” y ahora con cuestiones sub iúdice), han tejido en la estructura interna del PSOE tal maraña de poderes que controlan todos los resortes y por sus manos pasa toda la información, decisiones, movimientos, etc. Jefes supremos que a base de años de permanencia han olvidado distinguir entre pasado y presente. Sin duda, en su momento fueron destacadas figuras en sus funciones políticas, hoy son pasado y deben apartarse ya para que el partido se oxigene.
     Debemos recuperar el discurso pre crisis del auténtico y creyente Zapatero, comenzar ya a reconocer lo que él aportó de extraordinaria importancia a las libertades públicas, a la situación de las mujeres, de los marginados, de los que menos tienen y más necesitan, a la justicia social, a nuestros mayores y a la cultura en libertad. Todo esto que ya está comenzando a sernos arrebatado por el partido en poder (PP).
      Y quién mejor para comenzar la reconstrucción de una casa en ruina, que una mujer aún ilusionada, talentosa, joven, discreta y fuerte, que ha sabido conciliar su maternidad con su vida pública, que en su Ministerio de Defensa es admirada y querida, que es catalana, andaluza, aragonesa, castellana y ¡qué más da! Española.

      Una valiente que se atreve a enfrentarse al superpoderoso triunvirato y sus adláteres, a sabiendas del campo minado que encontrará en su camino antes de poder sanear el partido y recomenzar una democracia de base. “Diario Palentino, 8 de enero de 2012″      Y “Periódico CARRIÓN, 2ª quincena enero 2012

NOTA: Ante las insinuaciones de algunas personas sobre si “me apunto” a tal o cual grupo, aclaro que: No me considero desleal con nada ni con nadie, ni me interesa ningún “club” porque eso es precisamente lo que nos ha perdido, simplemente aplaudo y apoyo una opción que me parece muy interesante para conseguir el socialismo en el que yo sigo creyendo. No entiendo de bandos, solamente de diversidad de opiniones que incluso pueden ser conversables y compatibles.

Las mujeres más poderosas del mundo

Lunes, 12 de diciembre de 2011 Sin comentarios

             “Haber marginado la aportación de las mujeres en el mundo de la toma de decisiones y resolución de conflictos nos ha llevado al difícil momento económico, laboral y social en que nos encontramos”

Las mujeres son el gran recurso no utilizado que puede ayudar a la economía global a recuperarse y expandirse”, ha dicho Hillary Clinton, secretaria de Estado de Estados Unidos, y recalcó que entre los beneficios que han aportado las mujeres en puestos de relevancia, se manifiestan una mayor estabilidad política, menos conflictos militares, más acceso a los alimentos y mejores oportunidades de educación para los niños.

                Angela Merkel, Casiller alemana y Christine Lagarde (Directora del Fondo Monetario Internacional) tienen en sus manos el máximo poder económico de la actual crisis que afecta a la zona euro y están a la cabeza de las mujeres poderosas del mundo (Ranking anual de la revista Forbes), junto con la presidenta brasileña Dilma Rousseff. La única representante española en el puesto setenta y siete es la consejera delegada de la filial del grupo Santander en Reino Unido, Ana Patricia Botín.

En esta lista se incluye a ocho jefas de Estado, entre ellas la argentina Cristina Fernández Kirchner y la costarricense Laura Chinchilla, así como casi una treintena de ejecutivas en Consejos de Administración empresariales. Todas ellas con una media de edad de 54 años y de las cuales casi una cuarta parte están solteras.

De los anteriores apuntes se pueden obtener muchas lecturas. Entre otras que, las mujeres somos las llamadas a tirar del carro en momentos y circunstancias de graves dificultades económicas a las que hemos llegado por pésimas gestiones previas de otros.

Otra interesante reflexión es el alto grado de preparación exigido, comparando curriculum entre los predecesores ocupantes de los mismos cargos encontramos que en el caso de los hombres su historial es más político, de Partido y honores que académico y laboral.

Y una tercera curiosa apreciación es su soltería. Se ve que el estado civil de las mujeres es relevante a la hora de ocuparse de la “cosa” pública, detalle que en el caso de los hombres parece no contar la situación familiar para que les pueda restar dedicación.

El hecho de haber marginado la aportación de las mujeres en el mundo de la toma de decisiones y resolución de conflictos nos ha llevado al difícil momento económico, laboral y social en que nos encontramos y que, sin ánimo de aportar pesimismo, tardará más de una generación en resolverse. “Periódico CARRIÓN, 16 de diciembre de 2011!

Trabajo para mujeres

Sábado, 19 de noviembre de 2011 Sin comentarios

Echo en falta a más mujeres en los debates: siete políticos, siete hombres. Visto desde los ojos de un sueco, deben de parecer los debates electorales de Irán”           www.escolar.net

 Curiosa circunstancia la que se da en torno a esta crisis, a mayor desempleo varonil mayores posibilidades de ocupación para las mujeres, las cifras cantan. ¿Por qué será?

            A simple vista dan ganas de dar saltos de alegría ¡Por fin! Pero el ojo es engañoso. No corren buenos tiempos para el empleo porque la producción se ha parado, porque no hay quien consuma porque no se gana dinero para gastar, porque… las ranas son verdes (y algunas con pintas).

            El ahora llamado trabajo “decente” está desapareciendo. Las ofertas consisten en muchas horas, bajos salarios, imposibilidad de la negociación colectiva en las PYMES,  despido barato (denominado por la patronal “flexibilidad en el empleo),  subsidio de desempleo reducido y contratos temporales, es decir, solo para sufridos trabajadores acostumbrados a decir “Si, Buana”, o lo que es lo mismo y preferentemente para “nosotras” que aun inconscientemente trabajamos mientras rogamos que nos caiga un jefe bueno.

¿De verdad alguien cree que los empresarios, administradores, contratantes de servicios, etc. quieren que haya pleno empleo? Cuantos más peones entre los que elegir mayor poderío a menor precio. Y si somos mujeres deberemos soportar el asomo del inextinguible machismo simulado en el trato, no digamos si además de ser mujeres lo necesitamos para que coman nuestros hijos, entonces la esclava está servida. A peores circunstancias laborales, más oportunidades de empleo para nosotras. ¡Calamidad!

            Rajoy y la CEOE son la misma “cosa” sentada en la misma silla. El Círculo de Empresarios ya advertió a D. Mariano que si ganaba las elecciones debería practicar importantes recortes sociales, flexibilización del contrato de trabajo (¿más?), reducir el salario mínimo de los jóvenes así como las becas e incrementar las tasas académicas, despidos en las administraciones públicas, etc.. Por otro lado Rouco le pide 80 millones euros en especie para compensar las pérdidas de sus aventuras televisivas (13TV) y radiofónicas (COPE) y a cambio de…, ya se sabe.

            A la vista del panorama, nosotras, las mujeres, nos vemos adelgazando las cifras del paro mientras nos hacen cantar a coro aquella chirigota de peloteo electoral de de algunas fans del PP que decía aquello de “Somos madres, mantenemos nuestra casa limpia y pura…, Nos encanta recibir un achuchón, pero más nos gusta un bolso de Vuitton” (Escuchar en www.cadenaser.com).

            Por cierto, no quiero cerrar esta reflexión sin hacer una atenta referencia al agudo comentario del periodista Nacho Escolar (escolar.net) en relación con los debates que se ha desarrollado con motivo de las reciente elecciones del día 20 de noviembre. Dice en su blog: “Echo en falta a más mujeres en los debates.: siete políticos, siete hombres. Visto desde los ojos de un sueco, deben de parecer los debates electorales de Irán” 

“Periódico CARRIÓN, 1 de diciembre de 2011″.

Elogio a la mujer brava

Lunes, 31 de octubre de 2011 Sin comentarios

“Estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan…, que exigen, piden, dan, contradicen y sólo se desnudan si les da la gana” Hector Abad.

En esta ocasión en vez de escribir mi propia abstracción, no puedo resistir la tentación de ceder mi espacio para transcribir una estupenda reflexión del escritor colombiano  Héctor Abad, que circula por la Red y que creo que debe llegar a cualquier lector/a.

“Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas”.

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema.

Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí –y en la fuerza bruta– ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado.

Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas!

Oro por que mis dos hijas sean de este maravilloso grupo y encuentren hombres que sepan apreciar a esta clase de nuevas mujeres”

HÉCTOR ABAD

“Periódico CARRIÓN, 31 de octubre de 2011″

Mujeres, marcha atrás

Jueves, 29 de septiembre de 2011 Sin comentarios

Somos la mitad de la población mundial. Damos la vida y mantenemos la especie, estamos en la base de todas las pirámides.

          Hubo un tiempo, hace más o menos una década que desde la oposición socialista, durante los últimos años del gobierno de Aznar, se clamaba desde todas las filas progresistas y aledaños para que se abriera un debate sobre proyectos de leyes y medidas en pro de la IGUALDAD.

            Y cuando decimos igualdad, no nos referimos tan solo al lugar común de mujeres-hombres, sino a la igualdad que proclama nuestra Constitución, igualdad de oportunidades, igualdad racial, de trato por razones de sexo, religión, creencias o discapacidad. No olvidemos que ninguna de estas enseñas fue recogida por el Partido Popular, por considerar en todos los ámbitos de debate que “no son urgentes”

            Nada más llegar José Luis Rodríguez Zapatero al poder, tomó dos inmediatas medidas: Retirar las tropas españolas de la genocida guerra de Iraq, y poner sobre la mesa las leyes de Igualdad y contra la Violencia de Género que no han dejado de enriquecerse con medidas complementarias para su real desarrollo.

            Es más fácil subir que bajar, es mejor crecer que mermar, sabe muy bien adelantar y muy mal retrasar. No olvidemos como era para nosotras la vida antes de todas estas medidas aprobadas por los gobiernos socialistas en pro de la igualdad, incluidos los matrimonios gay, las ayudas a la discapacidad y la libertad para decidir sobre nuestra propia maternidad.

            El ejército de pobres en un país de progreso como España, lo componían y componen las mujeres en un elevado porcentaje. Viudas con hijos a cargo y sin trabajo, separadas en la misma situación, solteras huérfanas o malviviendo con la escueta pensión del progenitor supérstite al que cuidan renunciando a su propio crecimiento personal, madres de familia entregadas por completo a la atención familiar incluidos los ancianos y dependientes de ambas ramas de parentesco. Mujeres en general de todas las escalas sociales, unas acudiendo a las ayudas de necesidad y otras, por pudor, por vergüenza, sin atreverse a confesar su situación lo pasan aún peor sin contarlo y disimulan.

            Ese es nuestro mundo, el de muchas congéneres. Las musulmanas de las recientes rebeliones contra los tiranos en los países del área mediterránea, han peleado en primera línea de fuego, se ha arriesgado y ha caído junto a sus compañeros en defensa de una instauración democrática, pero ahora son ellos mismos, quienes no las presentan al Parlamento, quienes no las eximen de las esclavizadoras y atentatorias normas religiosas contra la libertad e integridad personales.

            No olvidemos que los privilegios son invisibles para quién los disfruta, y el diente vigilante siempre está clavado en la lidera. Como mujeres hemos de tener siempre presente quien vela mejor que peor, por nuestros intereses.

              Si cierto es que la situación de crisis ha creado un debate confuso, no menos cierto es que la Derecha se ha apropiado de los objetivos y del programa progresista aún a sabiendas de que nunca lo llevarán a término.

     Las mujeres somos la mitad de la población mundial. Damos la vida y mantenemos la especie, estamos en la base de todas las pirámides. No podemos permitir que nos usurpen ni un ápice del terreno duramente conquistado durante siglos. “Periódico CARRIÓN, 1 de octubre de 2011″

Nosotras y el Papa

Martes, 23 de agosto de 2011 2 comentarios

Para algunos creyentes la agria polémica suscitada en torno a los gastos de la suntuosa “movida” preparada en torno a la visita del Papa, ha dejado un especie de sin sabor, porque piensan que se ha obnubilado el mensaje a la juventud adepta a su fe.

No es nada ingenioso utilizar persistentemente este argumento que esconde otra muy diferente realidad. Hasta en las televisiones y cadenas de radio lo han utilizado expansivamente para ocultar que en su lujoso escenario “Su Santidad” ha dejado ver una vez más que no ha traído ninguna novedad debajo del brazo.

Bien calzado sobre sus zapatos rojos de Prada al precio de unos mil euros y su desfile de “sayales” de moda vaticana, ha dicho lo de siempre, lo que ya sabemos, que la juventud quiere trabajo y que hay que ser buenos y vivir en el corazón de Cristo.

Nada nuevo para nosotras, las mujeres. Excomunión para las que aborten, excomunión para quien por si acaso se le ocurre ordenar sacerdotisas, aunque curiosamente y como buen político temiendo que se le escapen los feligreses, perdona y readmite a las arrepentidas de haber abortado. Pero no se ha pronunciado ni ha dicho que hay que hacer con el Arzobispo de Granada que en su homilía aseguró categóricamente que toda mujer que aborte se desprecia a sí misma y pierde su dignidad de modo que el hombre puede abusar de ella al ser indigna…

En cuanto a la participación de la mujeres en su iglesia, más de los mismo, mujer-madre, mujer hija, esposa, trabajadora y consagrada, paridora de hijos cristianos y depósito trasmisor de los valores cristianos tradicionales, pero “Como sabemos, el ministerio sacerdotal, procedente del Señor, está reservado a los varones, en cuanto que es el gobierno en el sentido profundo, pues, en definitiva, es el Sacramento el que gobierna la Iglesia”.

Iglesia homófona que desprecia otros tipos de amor que no sean los catalogados como propiamente cristianos, pero soslaya con cautela la pedofilia  cada vez más llamativa dentro de sus filas.

En fin, para nosotras la visita ha sido un espectáculo de relumbre, sin nada nuevo bajo el sol, ha dejado a las mujeres donde bien clasificadas han estado siempre, “pilares de nuestra Iglesia” y como siempre consejos vendo y para mí no tengo, un llamamiento para seguir a Jesús bajo un suntuoso boato entre terciopelos, púrpuras y medidas de seguridad no sea que vengan los judíos y le crucifiquen. Como en todos los colectivos jerarquizados, para los pobres el mensaje de siempre, el que tenga hambre que mate un piojo y chupe la sangre. Periódico CARRIÓN, 26 de agosto de 2011″

Ver también:

Redes Cristianas

Mujeres Sacerdotes en la Iglesia Católica Española

Evangelizadoras de los apóstoles

“Ellos las prefieren tontas”

Jueves, 14 de julio de 2011 1 comentario

“Con mayor intensidad sentimos que las mujeres políticas que nos colocan los hombres para representarnos deben superar una prueba de docilidad y obediencia para que no les hagan sombra en su elucubrante gestión”

Cuando oímos hablar de Dolores Ibárruri, de Clara Campoamor, de Victoria Kent y otras tantas anónimas mujeres políticas, profesionales, independientes, con criterio propio y de personalidad y formación arrolladoras, que pelearon en estrados políticos, judiciales, universitarios, etc. tratando de convencer con sus buenas razones y su mucho esfuerzo lo que consideraban mejor para la sociedad de su tiempo, por encima del discurso casi siempre interesado y solapado de algunos o muchos hombres de su tiempo, no podemos por menos que tomar aire y aún en momentos de desaliento, pensar: ¡Hay que seguir trabajando en la igualdad! Las ministras que han exigido la presencia de las mujeres en las políticas públicas (Teresa Fernández de la Vega, Bibiana Aído, y sus antecesoras de los tiempos aún más difíciles) están desapareciendo pausadamente y en silencio.

Somos muchas las mujeres españolas que cada cierto tiempo nos vemos invadidas por ese sentimiento de estupor, ese sonrojo silencioso que nos deja sin aliento y con un nudo en el pecho que nos aprieta como un puño, cuando queremos defender a ultranza la ocupación de puestos en cargos de decisión pública o privada y nos topamos con una mujer que presuntamente nos representa y cuando habla  mete las patas sin ningún pudor porque se limita a leer sin previo conocimiento ni crítica lo que otro ignorante la ha escrito sobre la marcha para salir del paso evitando el cálculo del ridículo a que nos somete a todas las demás paisanas.

En el reciente Debate sobre el Estado de la Nación, ocasión anual de poner las cartas sobre la mesa para gobierno y oposición, escenario en el que todos los partidos, formaciones y tendencias tienen su tiempo para examinar, proponer y analizar de pasado y de futuro lo que conviene a nuestro país, el sonrojante lapsus emocional vertido por la Sra. Diputada nacional por Coalición Canaria, Dña. Ana Oramas ha dado pie a mucho macho de ambas orillas para desprestigiarnos y decir que las mujeres no valemos para hacer política, mientras que muchos presuntos intervinientes de la derecha desbarran con más vergonzosos argumentos a diario y nadie resalta su metedura de pata. La mancha  no solo la estropeó el traje sino todo el ropero de años que lleva peleando con pertinaz maestría los intereses de los canarios. Su ciertamente “desbarre” relatando sus coincidencias con Zapatero nublaron el resto de su discurso lleno de verdades como  “bancarrota democrática” “sociedad sin esperanza” “envenenamiento progresivo de la convivencia política” “priman la fidelidad y la disciplina frente al talento y la competencia” etc. Pero tan satisfechos los hombres presentes en todas las bancadas pusieron la nota en el minuto de lapsus de ridiculez que la hizo perder todo el partido.

Cada día con mayor intensidad sentimos que las mujeres políticas que pretenden representarnos no son más que “sumisas, dóciles y jaboneras”, como dice mi amigo Tomás. Políticas designadas por hombres para que sean obedientes y no les hagan sombra en esta su desastrosa gestión de los recursos naturales, de las políticas de desarrollo, de las instituciones democráticas y de la despensa mundial. Esta crisis mundial que soportamos y que afecta sobre todo a las mujeres más pobres y empobrecidas y a sus pequeños, habla por sí misma. ¿Quién está el frente de los bancos, las multinacionales, los gobiernos y las guerras? Hombres, hombres, hombres. Ya han demostrado lo que saben hacer, es mejor que se aparten de los asuntos importantes y se vayan a jugar al golf o al mus, que tanto les pone. “Periódico CARRIÓN, 16 de julio de 2011″

*Foto Lucía Meler Maura.

Crisis y Mujeres

Lunes, 27 de junio de 2011 Sin comentarios

“El retroceso en la igualdad es patente, ni los partidos que enarbolaban la bandera feminista y de la igualdad respetan ya sus propias normas sobre las tan discutidas cuotas”

Ya antes de la crisis las cifras que daban los niveles de pobreza se engrosaban sobre todo por mujeres (70% de los habitantes del planeta). Mucho más, por supuesto en los países del subdesarrollo donde entre los pobres, las más pobres aún son las mujeres.

Pero en cualquier parte, la leyenda de que en caso de divorcio nosotras somos las que expoliamos al otro consorte no es más que eso, un tópico machista para hacer malos chistes y más que mediocres comentarios de barra de bar. La regla general es que una divorciada sufre automáticamente una merma en su poder adquisitivo y en la calidad de vida de sus hijos a cargo.

Sabemos por experiencia de nuestro entorno social que una mujer sin recursos propios es más candidata a perder el control sobre su propia vida que otra que se vale económicamente por sí misma.

Una crisis como la que estamos sufriendo está socavando aún más los cimientos de la desigualdad, y ante la escasez de medios las mujeres sufrimos más que los hombres si las circunstancias personales nos llevan al desempleo, al divorcio o al maltrato y con ello al callejón sin salida de la sumisión y el aguante.

Dicen los sociólogos que en los últimos años el número de matrimonios contraídos se reduce proporcionalmente a la población, tal vez mejor una vida en común sin contratos y para quien lo acredite alguna que otra subvención. También apuntan que los divorcios no disminuyen, sin embargo aumenta el número de parejas separadas o divorciadas que comparten techo porque no se pueden permitir dos viviendas, lo que será muy parecido a vivir en un infierno.

El retroceso en la igualdad es patente, ni los partidos que enarbolaban la bandera feminista y de la igualdad respetan ya sus propias normas sobre las tan discutidas cuotas mientras las mujeres socialistas callan y otorgan. En nuestro país concretamente la Derecha nos está dando lecciones, dos presidentas regionales, dos portavoces de nivel y no quiero meterme a contar diputadas nacionales y provinciales, alcaldesas, etc. por no salir trasquilada.

Dice el refrán del tahúr que si se juegan mal las cartas lo que se gana en un año puede perderse en un día. Es lo que nos está pasando a grandes zancadas. En los trabajos los hombres comienzan a invadir determinados empleos remunerados que antes nos dejaban para nosotras como a seres inferiores. En otras circunstancias se daría otra lectura y tendríamos que contárselo con positividad. Ahora estamos en una jungla de supervivencia, los codazos y pisotones son para los más expertos, si bajamos la guardia nos costará mucho tiempo y esfuerzo retornar al nivel perdido. “Periódico CARRIÓN, 1 de julio de 2011″

ESCLAVAS NIGERIANAS

Miércoles, 11 de mayo de 2011 Sin comentarios

“De esta situación, tan responsables morales son quienes trafican como quienes solicitan los servicios. Sin demanda no hay oferta”

En el aula de Tertulias de Actualidad que coordina Agustín en la Universidad Popular de Palencia, una valiosa mujer llamada Josefa, maestra jubilada y polifacética colaboradora en diversos frentes de colectivos sociales que precisan que alguien les eche una mano, propuso que debatiéramos sobre la esclavitud de las mujeres nigerianas, dio algunos datos y defendió con calor la lucha contra esos atropellos hasta que tomamos clara conciencia del gravísimo problema.

Habitualmente oímos las noticias como el ruido en la calle, nos enteramos a medias de lo que no nos afecta por aquello de estar medianamente informados, sabemos que hay problema de tráfico de mujeres para esclavizarlas en la prostitución, siempre hubo proxenetas. Antes nos hablaban de la “trata de blancas” que practicaban “los moros”, ahora ya la “mercancía” es de todos los colores y razas, al igual que los traficantes.

Pero la cuestión de las mujeres nigerianas (senegalesas, etc.) está alcanzando cotas de verdadera vergüenza humana, de auténtica preocupación desde el momento que no solamente son engañadas, como tantas otras, que viajan a países lejanos con la esperanza de tener un buen empleo y ganar un dinero para volver con sus hijos y familiares, sino que permanecen secuestradas, forzadas, expoliadas de sus “papeles” y aterradas bajo palizas constantes fotografiadas para enseñarlas a sus compañeras, y prácticas de vudú mediante las que, presuntamente, hacen daño a sus familiares o amputan literalmente algunos dedos de sus hijos para mostrárselos y disuadirlas de denunciar su situación.

Los captadores/captores son personajes de su propio país que las prometen trabajos de hogar o dependientas, las venden por unos trescientos euros un traje de neopreno y las hacen saltar de la patera a kilómetros de la costa, pero hasta llegar a ésta ya han sido violadas varias veces por propios y ajenos y ha firmado un contrato de deuda de unos cuarenta mil dólares de los que responderán sus familiares de Nigeria si ellas no lo pagan.

Tienen entre 18 y 30 años, trabajadoras sexuales obligadas en jornadas interminables, con un solo día de descanso al mes sin salir y que debe ser empleado en preparar la comida y atender a las otras compañeras que no están descansando.

Titulares de prensa como: Policía española desarticula red de trata de seres humanos, Las Fuerzas de Seguridad atienden a un 26% más de víctimas de explotación sexual en 2010, La policía identificó a 1.641 víctimas de trata de seres humanos en 2010 en España, el 92% mujeres,  El 68% de las víctimas tienen residencia legal en España, Fueron desarticuladas 335 organizaciones criminales,etc. no debieran dejarnos fríos.

Manuel Morales Lama, Presidente del Instituto Hispano Luso Americano de Derecho Internacional, en su artículo titulado “En torno a “la trata de seres humanos” califica la trata de seres humanos de “prácticas odiosas” junto con la esclavitud y el tráfico de estupefacientes y lo define como :  “La captación, transporte, transferencia o acogida de seres humanos, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción (rapto, fraude, engaño y abuso de poder) o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación, que incluye: la prostitución ajena, la servidumbre, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud e incluso la extracción de órganos.” Que viene a ser la traducción del artículo 3a) del “Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños” (New York, 2000).

En similar y amplificada redacción aparece recogido este tipo delictivo en el Título VII bis, artículo 177 bis de la reciente modificación de nuestro Código Penal. De modo que, instrumentos legales sobran, el problema radica en que el terror que padecen esas mujeres las impide denunciar y pedir protección, para sus hijos y familiares no la hay. Y de esta situación tan responsables morales son quienes trafican como quienes solicitan los servicios. Sin demanda no hay oferta. “Periódico CARRIÓN 2ª quincena 2011″