Ahora toca remediar…

cinismo

“La derecha más conservadora española no sabe estar a la altura de las circunstancias”


Los espacios de noticias parecen la cámara de los horrores, provocan la tentación de desconectarse e hibernar, como los osos en su guarida, esperando que vengan tiempos mejores. Y que no tarden, por favor.

Como en una película de miedo los despidos se suceden por cientos, a veces incluso de modo kafkiano, como el mal sueño de los más de doscientos trabajadores de ONO que se levantaron una mañana confiados en tomar su sitio para desempeñar la jornada laboral y se encontraron con las puertas cerradas y un despido sin preaviso ni modales.

Ante la amenaza de empeoramiento de la calidad de vida de los españoles, se nos presentan dos frentes, uno: adoptar políticas económicas adecuadas al apuntalamiento del empleo, la movilización de capitales durmientes y el sostenimiento del consumo interno y externo, como ya se están pretendiendo desde el gobierno central. Y otro: las previsiones asistenciales.

Cada día que pasa se incrementa el número de familias en las que varios e incluso todos sus miembros acaban en el desempleo sin expectativas ni esperanza de obtener un nuevo puesto de trabajo mientras se consumen los ingresos por el cobro del subsidio. A la vista de las previsiones de los expertos puede que los derechos económicos por desempleo consuman su tiempo antes de que levante la crisis, y entonces… muchas personas lo van a pasar mal.

Ya Mafalda llamaba a su tortuga “Burocracia”, poco o nada ha cambiado desde el siglo anterior. Salvo la estatal que se ha remangado, ninguna otra administración que nos afecte se ha preocupado de adoptar alguna medida en previsión de lo que se avecina. Las partidas destinadas a ayudas sociales de cercanía, los salarios de inserción social que atienden a las necesidades más perentorias, no prevén ninguna dotación especial de fondos. Como si nada pasara en el mundo financiero.

Y es que muchas familias estructuradas y bien organizadas con base en unos ingresos que eran estables, van a pasar al filo de la exclusión, de la marginalidad, porque las posibilidades de acceder a los recursos para subvertir a su propio mantenimiento van a quedar fuera de su alcance a causa del parón en el mercado laboral. No por no hablar de la mortaja vamos a dejar de morir, los eufemismos no eluden los desenlaces.

La Junta de Castilla y León todavía no ha dicho esta boca es mía, de si tiene pensado algo, si acaso una pizca de interés, para remediar un poco la situación de las familias castellano leonesas en las facetas que la corresponden. Con un Presidente y adláteres, dedicados casi exclusivamente a comentar las acciones del gobierno central y olvidados totalmente de que capitanean la región mas deprimida de la España peninsular, no tienen ni tiempo, ni parece que interés en prevenir una dotación adecuada del Plan de acciones frente a la exclusión, al que tendrán que recurrir muchas familias de trabajadores no precisamente marginales, ni excluidos, pero si necesitados para atender a sus necesidades más perentorias. La consabida respuesta de: “El crédito se acabó” se podrá leer como imprevisión y desgobierno.

El Partido Popular, principal partido de la oposición y único con vocación de gobierno de momento, se entretiene ocupando sus energías, y el sueldo publico de sus políticos en provocar titulares escandalosos a la par que mina un poco más su ya muy deteriorada imagen y su credibilidad. En vez de arrimar el hombro y aportar propuestas consistentes que animen a los sectores empresariales a invertir, asoman de vez en cuando a un desacreditado líder en abierta y feroz lid con una lideresa sin escrúpulos capaz de sentarse en todas las tartas que cocine el partido.

La derecha más conservadora española no sabe estar a la altura de las circunstancias. Lo demostró en la tarea de gobierno y lo deja claro en la de oposición. Desilusiona constantemente a los propios y cada cierto tiempo produce, en partos múltiples, criaturas excéntricas que en vez de aportar seriedad causan espanto o pavor. Agitadores sociales, como ese visionario llamado Enrique de Diego, última contribución radical, que llama a la rebelión de las clases medias haciendo frente brutalmente a todo lo que suene a democracia y libertad.

Ya que no suman, por lo menos que se callen. Cuando nada se puede hacer para ayudar lo mejor es no estorbar. «Diario Palentino, 1 de febrero de 2009»

2 thoughts on “Ahora toca remediar…

  1. Siento discernir, derecha, lo que se dice derecha solo hay una, ni más ni menos «conservadora», con diferentes caras pero una. La que ha inflado la burbuja inmobiliaria y tiene guardados los billetes de a 500 €. Un saludo.

  2. Lo que llamas «capitales durmientes» seguirán, como siempre en este país, generando rentas para los que viven de las idem. Segundas y terceras generaciones, herederas de patrimonios empresariales prestigiosos, vendieron éstos para dedicarse a vivir. Ahora, en manos de multinacionales, esos negocios, mejor dicho, quienes los manejan, piensan poco en nuestros problemas.Y si esto es malo, que decir de lo que apunta Macarena en el anterior comentario y que vengo preguntándome donde están. Me refiero a los 54.000 millones de euros en billetes de 500 sin control por el Banco de España.

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